Central hizo un hallazgo vital en la goleada ante Independiente Rivadavia y eso con lo que se encontró es lo que debe amarrar con todas sus fuerzas para que no se le escape. Se trata ni más ni menos que del juego y nivel futbolístico que tiró en cancha. No habrá mejor forma que ir en busca del primer puesto en la tabla anual y también por la consagración en el torneo Clausura que con ese fútbol como bandera.
Pensar que este Central de Jorge Almirón va a jugar de la forma en la que lo que hizo el pasado domingo en Gigante de Arroyito hasta el final de la temporada suena algo ilógico, pero el verdadero desafío será intentarlo y lograr mantener todo lo que se pueda.
De lo que se habló ya en ese mimo día del partido, y no está de más machacar sobre el tema, es que ese funcionamiento lo encontró en un momento determinado de la competencia, en la recta final de la temporada, donde está la necesidad de meter una arremetida importante en esto de ir por el premio mayor.
Porque, se recuerda, Central tiene serias chances de alcanzar ese primer puesto en la anual, pero marcha cuarto, por lo cual no tiene prácticamente margen de error. Podría darse la licencia de empatar un partido, pero si ello sucede sí o sí deberá ganar los tres restantes.
El fútbol como escudo
Pero en este caso no se está haciendo foco en lo numérico, sino en ese funcionamiento colectivo que utilizó como escudo para sacarse de encima a un rival que todavía hoy se esgrime como el mejor equipo del año.
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Campaz tira un sombrero antes de la gran definición. Fue una de las grandes figuras de Central.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
¿Qué hubo de distinto a otros momentos del Canalla en el semestre? Que en esta ocasión todas las piezas funcionaron en un nivel parejo, pero rendimientos que estuvieron muy por encima de la media. Y, está claro, cuando eso sucede, al camino le desaparecen los obstáculos.
Ese salto de calidad en el rendimiento es lo que hizo crecer las expectativas, por eso el gran objetivo de aquí en más es no retroceder. No le va a resultar sencillo, pero tiene una gran base en la cual apoyarse.
El buen pie del Canalla
Este Central tiene futbolistas de muy buen pie, por eso el potencial de jugar como lo hizo ante Independiente Rivadavia. La mayoría, por no decir todos, mostraron una misma sintonía. Se destacó Ángel Di María (una vez más) con sus goles; Jaminton Campaz volvió a ser ese jugador con capacidad de desequilibrio permanente; Vicente Pizarro pareció volver recargado de la selección; Ignacio Ovando y Gastón Ávila mostraron la solidez que traían de arrastre. Y el resto acompañó de muy buena manera. El hecho de que dos de sus centrodelanteros (Enzo Copetti y Marco Ruben) hayan terminado con la sequía goleadora de los 9 no es un dato menor. Tiene una contra en este partido: las bajas de Franco Ibarra y Federico Navarro.
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Es cierto, el Canalla inclinó definitivamente la balanza cuando se quedó con un jugador más tras la expulsión de Alex Arce, pero no siempre ocurre en este fútbol argentino tan competitivo que eso suceda. Puede dar fe de ello este Central que en esa serie apretadísima contra Corinthians, por la Copa Libertadores, tuvo la chance de jugar un largo tiempo, tanto en la ida como en la vuelta, con uno de más y no pudo valerse de esa ventaja.
Vicente Pizarro jugó sin dudas uno de sus mejores partidos desde que llegó a Arroyito.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Ganó otros, pero sin tanto brillo
Incluso en estos últimos partidos ganó partidos de mucha trascendencia, como ante Estudiantes, por la Supercopa Internacional, o frente a Argentinos Juniors (un rival directo en la pelea por la anual), pero en ninguno de esos encuentros alcanzó la lucidez que sí tuvo contra la Lepra mendocina.
De cara a cuatro partidos que se las traen, Central sabe que no puede fallar en la búsqueda del bicampeonato de Liga (en lo que tiene que ver con el ingreso a los playoffs del Clausura está un poco más aliviado) y para lograrlo hay algo de lo que no debiera rescindir. El fútbol que encontró en el último partido es el acompañante ideal para estas cuatro finales que tiene por delante.