La Lepra igualó con Belgrano y hubo reproches hacia el DT, quien insiste en que está para seguir. La misión de la CD y Capria será reencauzar el futuro
Sábado 31 de Agosto de 2024
Este Newell’s del Gallego Méndez venía sobreviviendo con respirador artificial. Necesitaba establecer lazos más sustentables y confiables para otorgarle fundamentos y factibilidad a sus chances de futuro. Los mínimos signos vitales que evidenciaba se mantenían por la tozudez del entrenador de seguir al frente del plantel a pesar de las adversidades que ofrecía un contexto totalmente en contra (hacia adentro y hacia afuera), y por la performance ante River que dejó en el camino pequeñas huellas de reacción desde una propuesta de gran intensidad, que al menos exponía signos de rebeldía en medio de un recorrido repleto de complicaciones.
Ese escenario de tensiones internas y de fuertes cuestionamientos, este sábado se extendió con el 0-0 ante Belgrano en el Coloso, que lo deja más cerca de la sensación de derrota.
De ese empate insípido, de una nueva chance desaprovechada, se agarró el Gallego Méndez para seguir al mando de este equipo que no termina de despegar nunca. “Me siento en condiciones de seguir. Veo que los jugadores me responden y eso me permite seguir trabajando, pensando en continuar la mejoría”, señaló el DT en rueda de prensa.
La autoconfianza del Gallego Méndez
Hasta el momento, el único que confía en ese análisis es el propio entrenador leproso, quien recibió tras la igualdad con el Pirata cerrados silbidos y la reprobación desde los cuatro costados.
Esas críticas también apuntaron al presidente Ignacio Astore y a la dirigencia rojinegra. Eso se notó de manera muy evidente mientras los jugadores dejaban el campo de juego entre cánticos de reclamo, insultos y chiflidos.
Esto deja instalado un tablero de acción repleto de inconvenientes para un Newell’s que se aleja de todo en la competencia interna.
Momento de definiciones
El Mago Capria, que fue designado este viernes como nuevo asesor deportivo, tendrá que acentuar los trabajos de reanimación y revitalización de este proceso. Lo dijo durante su presentación, que primero había que pasar este partido y después se verá cómo se seguirá. Y esto, que también incumbe a la dirigencia rojinegra, posiblemente esté relacionado con el responsable de este proceso futbolístico: el Gallego Méndez.
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Es que por la endeblez de la actualidad que traía el rival, y por la localía, esta descolorida igualdad es otro golpazo para el DT, y para la Lepra, porque que no lo deja trepar en las tablas. El equipo suma su octavo cotejo en serie sin victorias y extiende sus padeceres en este paso por la Liga, que ya se transformó en un pantano de ataduras cada vez más extenso, cada vez más condicionante.
Genera un panorama de fin de ciclo, que nuevamente el entrenador no lo lee de la misma manera.
Este escenario de tensiones quedó crudamente reflejado ante el Pirata con los reclamos tribuneros que sobrevolaron el estadio durante todo el partido, que se intensificaron en el final y que se notó en la cortina de silbidos y de reproches que despidió al equipo tras otra posibilidad sin aprovechar.
Este nuevo paso en falso no llevó al Gallego a tomar la decisión de alejarse. Más allá de lo que le expresó crudamente el simpatizante leproso en el Coloso.
Traspiés que no lo desestabilizan
Sigue sin llegar esa señal que debió haber surgido mucho antes, tras la eliminación en la Copa Argentina a manos de un débil rival que marcha como vagón de fondo en el certamen local. Y que estira la agonía sólo por la obstinación y la ceguera del entrenador.
Este sinsabor con Belgrano, un adversario que también venía acarreando problemas, lo regresa a un camino en el que nunca encontró un primer eslabón confiable, ni siquiera una señal de dirección como guía para salir de una crisis que parece no tener fin.
El ciclo de Méndez estaba parado ante un incómodo espejo que lo mostraba lleno de vacilaciones, sin chances de progreso, pero otra vez no quiso sincerarse ante esos planteos indeseados.
El gesto de nobleza sigue sin aparecer y Newell’s se hunde en un mar de angustiante intrascendencia. La última palabra sobre la continuidad del DT la tendrán Capria y Astore.