Jueves 16 de Noviembre de 2023
El pibito inquieto de calle Perdriel creció a niveles superlativos. Conserva esa mirada y esencia barrial que fue potenciando con el paso de los años. Ángel Di María pasó por todos los estadios desde su más tierna edad. De tener que ir colgado en bicicleta a entrenar, mientras comía algo en el camino que además alimentaba su sueño, hasta debutar y permanecer en la elite. Pasó de ser un “villano” a un héroe nacional. Sintió el perfume de la tristeza en varios pasajes. Sin embargo, jamás claudicó. Fideo comulga un idioma terrenal. Puso el alma guerrera durante años. Pero su noble y fuerte corazón le permitió seguir luchando por sus sueños hasta ver inmortalizada su misión deportiva en Qatar 2022. El volante quedó en el olimpo. Este jueves vivirá una jornada especial en la Bombonera. Todo marca que luego de la última noche del año en casa por las eliminatorias mundialistas, una estrella dejará de brillar cuando se apague el partido contra Uruguay. Podría ser la última gala del rosarino en un encuentro oficial con la pilcha de la selección de local. A más de uno se le piantará un lagrimón porque dejará un legado importante.
Di María es tenacidad. Es guapeza ante la adversidad. Es nutritivo desde lo futbolístico. Angelito se erigió en uno de los protagonistas excluyentes de la era dorada de la selección albiceleste. Sus anillos de títulos certifican su exquisita calidad e inconfundible sello a la hora de festejar algún gol. Será una despedida tan emotiva como pasional para ese caudal de privilegiadas almas que coparán el recinto xeneize.
No hay nada formal, pero desde AFA ratificaron por lo bajo que “se está preparando algo especial para Fideo. Es el último partido acá, en casa, ante su gente”. No es para menos. Ángel es uno de los jugadores favoritos del pueblo. Se metió a casi todos en el bolsillo solito. A fuerza de voluntad. Contra viento y marea.
Amerita que sea condecorado con todos los laureles en la previa del duelo contra la siempre aguerrida y querida hermana Uruguay. Es que se cierra el año y la Scaloneta no tiene programado presentarse más en nuestro suelo hasta después de la Copa América, que se jugará en Estados Unidos entre el 20 de junio y el 14 de julio.
A esta grilla definida hay que agregarle que Argentina afrontará dos ventanas antes de ir por la defensa de la corona continental. Serán dos capítulos, que están estipulados pero no tienen fecha y sede asignada. Una se disputará del 18 al 26 de marzo y la otra del 3 al 11 de junio. Serán amistosos, que incluso podrían desarrollarse en otro país por una cuestión de logística y compromisos comerciales.
Y como Fideo ya avisó que “es la Copa América y se termina. Es lo último”, todo marca que esta noche podría ser el cierre de oro de Angelito destilando gambetas y recreando alguna rabona ante su gente. En su país. No será una jornada más. Será emblemática. Histórica.
Tan histórica como aquellas sesiones que quedaron en la retina de la eternidad de la masa futbolera. Ni hablar en la comunidad de fans de Di María. Sea cuando marcó el gol que valió literalmente oro puro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Fideo definió con una vaselina tremenda para sellar el 1 a 0 y asegurar la vuelta olímpica.
Luego llegaron épocas de tormentas con la selección mayor. Se dieron algunos fenómenos que no fueron naturales. Pero el crack que arrancó a amasar una pelota en el campo pelado de El Torito fue cambiando silbidos por aplausos hasta graduarse como uno de los argentinos más famosos en la historia de la modernidad.
Dulce etapa
Porque ese gol ante Brasil en la final de la Copa América 2021 también quedó inmortalizado. Fideo la rompió en el mítico Maracaná con una anotación en alta definición. Apareció con toda su furia y potrero para ser el autor material de una perla única que será recordada por siempre.
Ni hablar que su aporte en el 3 a 0 contra Italia por la Finalíssima 2022 también fue un show tremendo. Di María fue un genuino rockstar en Wembley tras definir por encima del arquero Donnarumma cuando quedó mano a mano. Nueva vuelta olímpica y renovación del idilio con la gente.
La frutilla del postre llegó en Qatar. En el Mundial 2022. En la final contra Francia. Jugó diezmado algunos partidos pero no abandonó. Todo lo contrario. Fue clave en el penal que generó el esperanzador 1 a 0. Mientras que luego le puso un moño dorado a una gran acción colectiva con gol incluido que representó el 2 a 0 transitorio.
Era como que el destino le había hecho una nueva y memorable mueca. No estuvo en la pasada doble fecha de las eliminatorias por lesión. Pero volvió. Como siempre. Recargado y destilando sonrisas. Este jueves a la noche estará ante Uruguay. Lionel Scaloni no definió si irá al banco o será titular. Lo que es seguro, es que entrará unos minutos para transitar lo que todo indica que será su última gala en versión albiceleste ante los ojos de la sociedad nacional y popular en el país.
A sus casi 36 años (los cumplirá el 14 de febrero), Angelito enarboló 134 batallas con el escudo patrio. Marcó 29 tantos. Saldó todas las deudas que le facturaron sin merecerlo. Jugó cuatro mundiales. Quiere ir por su sexta Copa América. Quedó en el bronce de la eternidad a nivel selección. El próximo martes regresará con la Scaloneta al Maracaná para enfrentar a Brasil y revivir el clásico. Pero la historia marca que esta noche será diferente.
Se pondrá la pilcha que tantas alegrías le dio. Hay aroma a partida. Seguramente será un instante donde la emoción se apoderará de todos. Ni hablar para esta alma guerrera y corazón lleno de gloria que se quedó en el olimpo a pura voluntad y amor propio.