El Canalla lo perdía ante Talleres por dos goles, pero lo empató con un doblete de Di María. Hizo méritos y tuvo las chances como para quedarse con el triunfo
Lunes 24 de Agosto de 2026
Por dónde estaba, valió el punto, aunque en el balance haya sonado a poco. Central fue más y generó más que Talleres, pero llegó a estar dos goles abajo. Por eso el valor del empate en un partido en el que le era necesario una muestra de carácter después de lo sucedido en San Pablo. Algo más de lo bueno, los dos goles de Di María, el capitán que necesitaba entrar nuevamente en sintonía de abanderado.
Hubiese sido un salto cualitativo de aquellos el triunfo en la lucha por la acumulada, pero nadie se le escapó y eso fue bueno. Un partido de contradicciones, en el que del 0-2 en contra al 2-2 final fue una bocanada de aire puro, pero que dejó un sabor amargo porque pudo tranquilamente haberlo ganado.
Antes del inicio Di María charló con Almirón, ambos mirando cómo se posicionaba Talleres. Y fue esa línea de tres y la superpoblación en el medio el factor de la mayor agresividad del local. Cincuenta segundos iban cuando Avila tuvo que cruzarse hacia la derecha para meter un cierre providencial. Un minuto después Ovando despejó un centro venenoso. Un comienzo a contramano para un Central al que le llevó varios minutos acomodarse. Vio que una fórmula era el pase profundo, entre líneas. Así llegaron dos buenas aproximaciones. Pero de juego poco y nada.
Central lo tenía controlado
En un lateral rápido de Copetti para Di María el Canalla pudo golpear, pero el remate de lejos de Fideo terminó en el córner por la punta de los dedos de Unsain. Ahí el Canalla lo había emparejado, lo tenía controlado. Pero en el control, el descontrol.
El mal dominio de Alan Rodríguez, el quite de Depietri y la falta del volante canalla terminó en el penal con el que Agustín Alvarez puso al Canalla a remar contra la corriente demasiado rápido. Los que vino fue puro nerviosismo e imprecisión, todo lo contrario a lo que Almirón pedía. Pasado el desconcierto, volvió Central a meterse en partido. Y eso lo tradujo en al menos una situación clara. Pero Copetti volvió a hacer de las suyas. Es cierto tuvo que exigirse en el centro de Di María, pero no pudo romper la resistencia de Unsain que atajó en dos tiempos.
>> Leer más: Central también reclamó penales sobre Enzo Copetti pero no se lo dieron, pero la tercera fue la vencida
Con un Di María discontinuo pero participativo, Central tomó las riendas, exponiéndose a alguna contra de Rick por la derecha de Talleres, pero a esas riendas le hacía falta el complemento de la fusta, algo que nunca encontró. Algún que otro intento aislado en un primer tiempo que tuvo un resultado injusto, pero que el Canalla se fue perdiendo por una falla propia.
Almirón sintió que la cosa no ameritaba para cambios. Los mismos once para el complemento. Chance clara Copetti al minuto, pero otra vez Copetti, que reclamó falta. No sólo no fue el empate, sino que en la contra Chamorro fue por derecha en absoluta soledad y el centro punzante teminó con el gol de Depietri, entre los centrales. Empinadísima la cuesta. Pero del cachetazo a la ilusión.
Penal por el llamado del VAR
Agarrón a Ovando, intervención del VAR, penal y la ejecución de Di María. Llamativamente, Talleres empezaba a demostrar que estaba para el cachetazo, sobre todo después de esa segunda aparición goleadora de Di María, tras el centro de Ibarra.
Por lejos, el mejor momento de Central en el partido y el de mayor aturdimiento de Talleres. ¿Qué hizo Central? Fue a buscarlo con todas sus ganas, siempre. Por eso tuvo sus chances para torcer por completo la historia, pero la falta de puntería y algunas intervenciones de Unsain resultaron clave. El arquero apareció justo en un remate a quemarropa de Coronel y tras un córner la despejaron dos veces sobre la línea.
Estaba para el Canalla sin dudas. Almirón movió más todavía el banco, pero abusó de los cambios puestos por puesto, dos de ellos con los marcadores de punta. Se expuso Central en alguna contra, pero hasta la última. Como ese taco de Copetti que dio en el palo. Pero el triunfo que mereció no llegó. Igual, valió la remontada. Por cómo estaba, valió el punto.