El último mercado de pases no dio los resultados esperados. Cómo les fue a los que llegaron en el anterior receso: Copetti, Marco Ruben, Barbieri y Solari
Jueves 19 de Diciembre de 2024
Un torneo que se fue, después de un año malo y también después de un semestre en el que Central no pudo usufructuar como hubiese querido la participación de los futbolistas que llegaron como refuerzos, que fueron pocos por cierto, apenas cuatro, pero que claramente estuvieron a tono con el resto del equipo, sin poder marcar la diferencia. Y todo esto, claro está, en medio de un contexto que se avecina y que no es otro que la salida al mercado de pases por parte de la comisión directiva para mejorar y potenciar un plantel que nadie dice abiertamente cuántas caras nuevas necesita, pero que nadie duda de que amerita algún tipo de recambio. Por eso, de cara a un nuevo desafío en el mercado de pases, el repaso de lo que fue el aporte de los últimos que llegaron.
En todos los recesos se da esto de que los hinchas creen necesaria la llegada de refuerzos, por más contentos o disconformes que estén con el rendimiento del equipo. Pasó a fines de 2023, por ejemplo, cuando después del título logrado en la Copa de la Liga, en medio de una euforia incontenible y de un agradecimiento pleno hacia el plantel, cuerpo técnico y dirigentes, se quería potenciar aún más al grupo para ir en busca de los desafíos internacionales. En el contexto que se viva, la ilusión de los hinchas siempre está.
Pero claro, como en cada receso aparece el momento en el que quien se pone los pantalones cortos para salir a jugar es el dirigente, aunque no todos, claro está. Incluso hay otros actores que también juegan ese partido, desde la secretaría deportiva hasta el mismísimo entrenador, que es quien, habitualmente, tira los nombres propios sobre la mesa.
De la forma que sea, en Central están en la obligación de mejorar lo que fue el último mercado de pases, en el que llegaron cuatro futbolistas y ninguno logró destacarse. Quizá el caso más saliente haya sido el de Enzo Copetti, por quien se hizo una inversión millonaria y quien generó una enorme expectativa. Los otros fueron Marco Ruben, Miguel Barbieri y Augusto Solari.
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Ahora, el hecho de que Copetti haya generado expectativas forma parte también del morbo y la locura que genera siempre un mercado de pases, porque en la previa se puede advertir que la apuesta vale la pena y después los partidos terminan entregando otra realidad. Por ejemplo, cuando se conoció que Copetti iba a jugar en Central no hubo prácticamente nadie que no se alegrara e imaginara lo que podía ser el exRacing jugando al lado de Marco Ruben. Pero lo dicho, los partidos después entregaron una versión totalmente opuesta.
Enzo Copetti
Sin dudas fue la mayor decepción, porque fue el jugador por el que más dinero se invirtió en los últimos años. Después de lo mal que había salido lo de Abel Hernández, Central intentó una apuesta fuerte y, la menos hasta ahora, el tiro le salió por la culata. Para entender de qué se trata la cosa alcanza con repasar los números de Copetti, quien marcó un solo gol en los 27 partidos que jugó.
El recuerdo de su paso por Racing estaba muy latente y todos en Central se agarraron de eso, creyendo que la cosa en Arroyito podía ser igual, pero no sucedió. Y difícilmente sea lo correcto cargarle toda la culpa al delantero porque en muchísimos partidos de los que estuvo en cancha el equipo colaboró muy poco con él.
Lo cierto es que convirtió en el segundo partido que jugó, en Mendoza ante Godoy Cruz, y de ahí en más un montón de encuentros, con los tres técnicos que lo dirigieron, como titular o ingresando desde el banco, pero sin la posibilidad de hacer lo que todos en Arroyito esperaban de él: goles.
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Tuvo la posibilidad de jugar como único punta e incluso acompañado de Marco Ruben, pero nunca le dio para marcar la diferencia. Formó parte del equipo en las series ante Internacional de Porto Alegre y Fortaleza, por la Copa Sudamericana. También del equipo que se quedó afuera de Copa Argentina en 16avos de final. Igualmente, no fueron sólo esos partidos o esas llaves, sino los demás también. Fueron muchos partidos, demasiados, en los que Copetti jamás halló la llave para abrir un arco que siempre tuvo cerrado.
Marco Ruben
Lo de Ruben pasaba más por la ilusión y el cariño que los hinchas le tienen que por las expectativas deportivas propiamente dichas. No obstante, algo de todas esas sensaciones parecieron alterarse cuando en el primer partido en el que saltó a la cancha anotó el gol del empate, sobre el final, contra Lanús. Pero ese fue el principio y el fin de esa relación de Marco con el gol.
A contramano de lo que siempre sucede, la llegada de Ruben ni siquiera despertó el interés de los números de su contrato porque, lo dicho, la cuestión afectiva pesaba más que cualquier otra cosa. Lo cierto es que una vez dentro del plantel ameritaba evaluar su aporte con la misma rigurosidad que con el resto de sus compañeros. Y está claro que Marco no pudo, en gran parte porque a él tampoco el equipo lo ayudó demasiado.
Tuvo la mala suerte de sufrir un par de lesiones musculares y eso en cierta forma le sacó ritmo de competencia, pero las veces que le tocó jugar se perdió en la intrascendencia. No fue poca la participación que tuvo, ya que disputó 20 partidos y en la gran mayoría (14) lo hizo desde el primer minuto, pero al goleador histórico de Central tampoco lo ayudaron los números y ese gol frente a Lanús, en su reestreno en Arroyito, fue el único grito que logró pegar.
Miguel Barbieri
Con la intención de reforzar una zona en la que Russo solicitó un actor más para la doble competencia (desde la llave clasificatoria para acceder a los octavos de final de la Copa Sudamericana en adelante). Quizá su mayor inconveniente haya sido la falta de ritmo con la que llegó. Es que debió transitar un período de adaptación desde lo físico.
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De todas formas, estuvo siempre al pie del cañón cuando los entrenadores necesitaron de él, generalmente frente a la baja de algunos de los centrales habitualmente titulares.
Barbieri disputó 12 encuentros en este último proceso y en 7 de ellos lo hizo como titular, algunas veces cuando el DT de turno optó por un equipo alternativo, frente a la necesidad de preservar futbolistas de cara a un compromiso internacional.
Augusto Solari
Fue el último en sumarse y, a todas luces, el que menos rindió, no sólo en cantidad de partidos, sino desde lo futbolístico propiamente dicho.
Su arribó se dio inmediatamente después de la salida de Russo y de la asunción de Lequi, quien dio el visto bueno luego de enterarse que las negociaciones estaban avanzadas y sólo era cuestión de tomar la decisión de que se sumara.
A Solari también le costó bastante desde lo físico y por eso nunca pudo insertarse en el equipo con cierto peso específico. A tal punto que en el tramo final del torneo, ya con Holan como entrenador, jugó apenas dos partidos, en ambos ingresando desde el banco.
En total disputó 9 encuentros con la camiseta de Central y sólo tres de ellos fueron desde el arranque.
Lo que viene
Así como hubo aciertos en mercados de pases anteriores, sobre todo en el primer año de gestión, lo sucedido en el último receso amerita calibrar la mira y apuntar a jugadores que puedan darle un salto de calidad al equipo. Se insiste, además de la capacidad de negociación por parte de la dirigencia mucho dependerá qué nombres haya solicitado el entrenador, pero como sea, Central está frente a la obligación de hacer un buen mercado de pases para mejorar ese último antecedente, que claramente no fue satisfactorio.