Domingo 12 de Febrero de 2023
De la desazón a la impaciencia, pasando por los nervios y de a poco esa tranquilidad que fue apareciendo para hacer que Central ordenara su casa y pusiera las cosas en su lugar, frente a un rival que, a priori, invitaba a la ilusión. Fue con poco, con lo justo y necesario, pero frente a los tres puntos, que hoy ya son siete de nueve, no hay con qué darle. De allí la alegría que se vivió en el Gigante en un partido que tuvo de todo un poco, goles, expulsiones y un trámite que arrancó a contramano, pero que lentamente se encarriló. Triunfo 2 a 1 ante Arsenal para fortalecer lo que a esta altura es un muy buen arranque de campeonato.
Baldazo de agua fría a los 2 minutos. Es que cuando los equipos aún no se habían acomodado, Arsenal se puso en ventaja, aprovechando un pésimo retroceso del equipo, en el que fallaron unos cuantos. Lo cierto es que el partido que Russo imaginó en la previa ya no corría. Pero en medio de esa tarde especial comenzaron las incidencias. En la primera que atacó Central a Veliz lo bajaron, se pateaba el tiro libre pero intervino el VAR. Roja para Pombo. Ahí al canalla el partido se le empezaba a acomodar. Ese hombre de más fue lo que permitió que Coyote Rodríguez y Malcorra fueran profundos por izquierda y que Martínez e Infantino hicieran lo mismo por el otro lado.
Veliz, Infantino, Candia y Coyote Rodríguez metieron rápidamente los primeros avisos, aunque sin la claridad que la situación ameritaba. Hasta que apareció esa jugada que inició Malcorra, que prosiguió Mac Allister, que derivó nuevamente en Malcorra y que finalizó en la zurda de nuevo de Mac Allister, para que la pelota entrara pidiendo permiso, contra el palo izquierdo.
A partir de ahí fue casi todo de Central, haciendo ancha la cancha e intentando de todas formas, con algunas chances más o menos claras. Igual, la más clarita la tuvo Sporle, por izquierda, a quien Servio le ahogó el grito. Pero ese loco primer tiempo tenía guardado algo más. Falta de Sporle sobre Quintana, amarilla, después roja, corrección de Espinoza (pensó que ya estaba amonestado) y el llamado del VAR. El planchazo en el tobillo no dejó lugar a dudas. Roja e inmediatamente a los vestuarios, pero con el canalla ya con dos hombres más.
¿Qué era lo que necesitaba Central? Pegar lo antes posible. Bueno, pasaron dos minutos y el Gigante volvía a explotar con ese cabezazo de Veliz, tras el córner de Malcorra. Y ahí, al ritmo que Central quiso, sin que Arsenal se animara, a nada. Por eso el juego fue cansino, lento, demasiado por momentos, con algunas jugadas que pudieron terminar en gol, pero sin la enjundia como para ir a rematarlo.
La roja de Coyote Rodríguez le puso algo de intriga, pero nada se modificó. Puso hacerlo Lo Celso con un bombazo de afuera y pudo haber castigo en ese tiro libre de Vega que lamió el ángulo. Y el final, con un triunfo ajustado, pero triunfo al fin, aprovechando la luz que le encendieron.