Central: primer tropiezo por duplicado en el ciclo Russo
Tras la derrota contra Huracán el canalla no pudo recuperar la vertical ante Vélez, en Liniers, y volvió perder. Es la primera vez en el proceso que le sucede

Miércoles 06 de Marzo de 2024

La derrota duele en Central y la misma tiene connotaciones contundentes. Una de ellas es que le pone un freno importante al canalla en medio de las expectativas de clasificación a cuartos de final de la Copa de la Liga, pero un dato implacable es que por primera vez en ese ciclo de Miguel Angel Russo que el equipo pierde dos partidos seguidos. Y no es un momento cualquiera, porque fueron los dos encuentros posteriores a la gran victoria en el clásico. Ni de eso pudo sacar provecho.

Se sabe que a Central le cuesta de visitante y lo dejó demostrado una vez más, primero en cancha de Huracán y ahora frente a Vélez. Por eso, el desafío de no dejar que aparecieran por primera vez dos derrotas al hilo era mayor por esta seguidilla de encuentros fuera de Arroyito.

Amén de las dificultades que mostró el canalla a lo largo de este proceso lo que resulta llamativo es que no haya podido sacar un mínimo de provecho después de la victoria en el Coloso ante Newell’s. Lo que debió ser un aventón resultó un freno de mano.

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Tobías Cervera intenta dominar en un partido en el que Central tuvo muy poco peso en la ofensiva.

Russo siempre hizo gala de esa capacidad del equipo de reponerse rápidamente de cada derrota, pero claro, siempre tuvo la chance de hacerlo en el Gigante, donde hasta aquí nunca perdió. Y en medio de esa búsqueda de que su equipo recuperara la vertical luego de lo que fue la caída en cancha de Huracán probó con una rotación importante, son siete modificaciones. Por supuesto eso tuvo más que ver con el hecho de preservar a algunos que venían ya con muchos minutos en cancha.

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Esa capacidad de rápida recuperación que siempre mostró fue una marca registrada de este Central de Russo, pero un día eso se rompió y después de poco más de un año de trabajo el equipo puso los pies en el lodo más blando que le tocó pisar.

Así como en la Copa de la Liga pasada gozó del beneficio de tres partidos de local, ahora la ecuación se le invirtió y después de esa primera salida fructífera, la del clásico, llegó la caída pronunciada, con dos tropiezos seguidos.