Enzo Fernández volvió a ser determinante, como ante Egipto, y Lautaro, que ingresó desde el banco, le puso el sello a la clasificación a la final
21:07 hs - Miércoles 15 de Julio de 2026
Goles son amores. Y generan emociones fuertes. Que lo digan todos los argentinos lo que fueron los gritos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez que valieron un triunfazo de Argentina ante Inglaterra para el pase a la final del Mundial. Dos goles que retumbaron en el Atlanta Stadium, pero que hicieron un estruendo inmenso en la parte más baja del continente.
Otra vez los nombres de Enzo Fernández y Lautaro Martínez en un final de partido electrizante, como sucedió hace pocos días, en ese encuentro ante Egipto por los octavos de final.
Cuando Argentina atacaba y atacaba, ya con una Inglaterra que había entrado en pánico y se defendía como podía intentando poner a resguardo el 1 a 0 que había conseguido, los goles aparecieron.
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El gol de Enzo Fernández
El de Enzo Fernández fue el que le puso freno a la frustración, pero también el que le abrió la puerta a la ilusión. Tras un córner que jugaron corto, Messi la jugó hacia el centro del campo. El volante de Chelsea hizo el resto. Nunca quiso meterle potencia a su remate, sino precisión. Por eso el impacto con la cara interna y no con el empeine. Un viaje sin escalas contra el palo derecho del arco inglés.
Fue el segundo gol de Enzo en este Mundial. El anterior fue igual o más festejado que este. Porque fue con el que Argentina logró la clasificación a cuartos de final, ante Egipto, en otro partido para el infarto. Y más: ese cabezazo contra el palo izquierdo, cuando el partido se moría, fue después de un centro milimétrico de Lautaro Martínez, el otro héroe en este mano a mano contra Inglaterra.
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Qué tan importante habrá considerado él mismo ese gol que su festejo fue con las manos en sus orejas, emulando al Topo Gigio, de cara a los hinchas, pero a los hinchas ingleses, los que lo ven jugar en vivo en la Premier League. Enzo lo invitó a que lo sigan insultando, que eso le hacía bien y lo motivaba más todavía.
Lautaro y un arranque de Mundial torcido
Si hubo alguien que arrancó el Mundial torcido con el arco fue justamente Lautaro, por quien Lionel Scaloni apostó en los primeros partidos, pero a quien el gol siempre le dio la espalda. Recién logró sacarse la mufa en ese tercer partido de la fase de grupos, ante Jordania, con una Argentina ya clasificada. Anotó de penal.
De ahí en más, una injerencia cada vez más notoria por parte del delantero de Inter. Es cierto, el grito que pegó contra Suiza (cuartos de final) para ponerle el moño a ese 3-1 también reñido fue bárbaro, pero este contra Inglaterra nada fue insuperable. “Soñé con hacer este gol desde que mi viejo me regaló mi primer par de botines de fútbol”, tiró Lautaro, con los ojos llenos de lágrimas y prácticamente sin poder hablar, minutos después de la gran victoria.
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“Siempre soñé con hacer este gol. Cuando estaba en el banco les dije a Alexis (Mac Allister) y Facu (Medina) que iba a entrar y la iba a meter. Y por suerte así fue”, agregó el Toro. Y agregó: “Después del gol, Inglaterra se metió atrás y nos permitió hacer nuestro juego. Enzo (Fernández) hizo un golazo y después me tocó a mí marcar el de la victoria”.
De los goles de Leo a los del resto
Leo Messi se puso al hombro la mochila de los goles en el inicio del Mundial y ahora, tras dos partidos sin convertir, hay otros que asumen el compromiso de esas alegrías. Este tenso cruce contra Inglaterra tuvo a Enzo Fernández, el del cabezazo contra Egipto, y a Lautaro Martínez, el del gol de la sentencia contra Suiza y el de la enorme asistencia a Enzo para la victoria con Egipto.
Un volante con un zapatazo desde afuera. Un 9 con un cabezazo en el corazón del área chica. Lógica pura. Emoción máxima.