El recuerdo de la jugada heroica del bahiense en el segundo final, que permitió un doble para llevar a la Argentina a la victoria por apenas un punto
Jueves 15 de Agosto de 2024
Cualquiera que haya visto el partido recuerda la emoción, la piel de gallina, los gritos que se escucharon salir desde las ventanas. Se cumplen veinte años de la palomita de Manu Ginóbili, de la jugada heroica del bahiense ante Serbia en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Ese doble que le dio la ventaja al equipo de básquet de Argentina, un tiro imposible, un deseo convertido en realidad que empujó el marcador en el último segundo para que todo un país pudiera celebrar. El primer paso para la medalla de oro que se colgarían los ídolos de la Generación Dorada.
El 15 de agosto de 2004, el jugador bahiense Emanuel Ginóbili hizo historia para el básquet argentino y protagonizó una de las jugadas más recordadas del deporte. Para muchos, la jugada más significativa de la historia del básquet argentino. Pasaron dos décadas pero se siente como si hubiera sido ayer.
Era el debut de Argentina en los Juegos Olímpicos de Atenas. El equipo estaba integrado por talentos únicos, por la llamada "Generación Dorada". Además de Ginóbili, estaban Carlos Delfino, Gabriel Fernández, Leonardo Gutiérrez, Walter Herrmann, Alejandro Montecchia, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Juan Ignacio Pepe Sánchez, Luis Scola, Hugo Sconochini y Rubén Wolkowyski.
El primer paso al oro en los Juegos Olímpicos
El equipo a enfrentar era durísimo: Serbia, una de las potencias del básquet mundial. De hecho, el conjunto nacional venía de ser subcampeón mundial en Indianapolis tras perder la final con el mismo rival. Aún dolía la cicatriz de esa derrota.
Luego fallar el primer tiro libre y anotar el segundo, el equipo europeo quedó un punto arriba. Serbia lo ganaba 82-81. Faltaba muy poco para el final del partido, era difícil pensar en revertir lo que decía el tablero.
Argentina salió rápido con menos de cuatro segundos en el reloj. Alejandro Montecchia trasladó el balón en forma muy veloz y lo cedió a Ginóbili. Con la marca encima, Manu ensayó una palomita. Tiró con tablero para convertir y darle la victoria a la selección por 83 a 82. Un punto de oro.
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La mística actuación Argentina en Atenas 2004
Ese torneo quedaría en la historia, ya que los dirigidos por Ruben Magnano conseguirían la medalla de oro en un camino de victorias en el que derrotarían a Grecia, Estados Unidos e Italia.
En varias entrevistas, Ginóbili recordaría esa jugada con emoción: