Miércoles 12 de Octubre de 2022
El 12 de octubre de 1972 no fue un feriado más, por lo menos para los amantes rosarinos de la pelota. Se trató de “una jornada de tonos extraordinarios” en la que el fútbol argentino rindió homenaje a “uno de sus cultores más destacados: Gabino Sosa”. Siempre en palabras del Diario La Capital, una “reunión futbolística pocas veces vista” sirvió de marco deportivo para el descubrimiento del busto de la máxima estrella del fútbol amateur argentino en el estadio del Club Atlético Central Córdoba que lleva su nombre.
El tributo, organizado por Central Córdoba con el apoyo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y con la presencia de altas autoridades del deporte nacional, tuvo por objetivo destacar la “brillante carrera como futbolista” de Gabino Sosa y para ello se le encargó al maestro Erminio Blotta que esculpa en bronce su figura luego ubicada frente a la entrada principal del estadio de 25 de Diciembre (luego Juan Manuel de Rosas) y Virasoro.
La participación de dos selecciones nacionales, “cuya importancia emerge de las figuras que habrán de integrarlas”, engalanó una tarde única para el público charrúa y del fútbol en general. Desde las 14, la Selección Rosarina enfrentó al Combinado de Primera C y a las 16.30 el primer equipo de Central Córdoba recibió a la Selección Argentina Juvenil.
El 11 de octubre de 1972 el Diario La Capital anuncia la ceremonia de tributo a Gabino Sosa del día posterior en el estadio charrúa / Archivo Histórico Diario La Capital.
Las alineaciones
Atención, atención pidió la voz del estadio para dar a conocer la alineación de los planteles de esa tarde.
Selección rosarina: Jaime, Güerci, Arias, Dentesano y Piombino; Cerminatto, Mancinelli y Feito; Rubiola, Marchano y Urhig. Entraron luego Álvarez y Castañeira. Director técnico, José Minni. Jaime había sido el arquero titular de Central Córdoba, Dentesano era el back de Argentino de Rosario y Minni era el DT del Salaíto.
Combinado Primera C: Horacio Durich, Esteban Cvitrovic, Juan Santarcángelo, Manuel Jara y Domingo lélamo; Juan Tamburrino, Hugo García y Ramón Ramírez, René Orlando Houseman, Albino Valentini y Domingo Fernández. Luego ingresaron Herrera y Francisco o Jorge Sánchez. Director técnico, Oscar Riccardi. Houseman se convertiría luego en un jugador con destino de selección mayor.
Selección Juvenil: Carlos Leone, Osvaldo Cortés, Rodríguez, Hugo Pena y Mario Killer; José Palacios, Eduardo Solari y Hugo Zavagno; Daniel Cantero, Oscar Trossero y Jorge Ghiso. Después jugaron Osvaldo Santos, Jesús y Candau. Director técnico, José D'Amico.
Central Córdoba: Avalos, Ricardi, Longo, Scoppa y Sánchez; Mainonis, Carlovich y Díaz; Nicoletti, Mónaco y Papalardo. Palletti fue sustituto. El DT fue José Abbas.
El acto
Se utilizó el intervalo entre un cotejo y otro para realizar la ceremonia. El busto de Gabino Sosa fue descubierto bajo una sólida salva de aplausos. Fueron los encargados de quitar el velo a la obra escultórica el ministro de Bienestar Social de Santa Fe, Héctor García Solá; el secretario de la AFA, Jesús Asiain en representación de Raúl D’Onofrio; el presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Adolfo Pallanza; y el de Central Córdoba, Ángel Gentile.
Ni bien el lienzo que cubría el busto cayó, la banda del Batallón de Comunicaciones 121 hizo escuchar la fanfarria correspondiente.
“Las palabras de circunstancia” de Gentile, Asiain y Pallanza fueron “medidas, acordes” a una jornada “de este tipo”. Estuvo presente también el presidente del Club Rosario Central, el escribano Víctor Vesco.
Fue invitada especialmente al acto la familia de Gabino Sosa. Rodolfo Anesini, nieto del homenajeado, recuerda algunos detalles de aquel día. Esa parte de la familia vivía en Boulogne Sur Mer, en el partido bonaerense de San Isidro, y viajaron a Rosario para la ceremonia. Almorzaron todos juntos en la casa de Gabino de calle Mitre y se dirigieron al estadio de a pie acompañados por vecinos y simpatizantes charrúas. Anesini se acuerda de una gran cantidad de gente saludando a su mamá y a sus tías.
Ámbar y Rodolfo Anesini, el Porteñito como le decía Gabino, bisnieta y nieto del crack charrúa / Gentileza: Rodolfo Anesini.
En la actualidad, Anesini viaja a Rosario desde Soldini, donde vive, cada vez que el Charrúa juega en su reducto de barrio Tablada. Lo hace acompañado de alguna de sus hijas, Violeta y Ámbar. Y confiesa: "Cada vez que veo el busto, le pido al abuelo que ganemos y que ascendamos. Sigo sintiendo a Gabino muy presente".
El maestro Blotta
Se habló de un justo reconocimiento para quien supo observar “dotes excepcionales como jugador” y “la hidalguía que caracterizaba a los deportistas de esa época”. Siempre según La Capital, “de ahí la justicia de este homenaje que habrá de perpetuarse en el bronce a través de la magnífica obra del escultor Erminio Blotta”.
El maestro Erminio Blotta se encargó de esculpir el busto en bronce de la mayor estrella del fútbol amateur argentino / Diario La Tribuna.
Para 1972 Blotta ya era un personaje reconocido de la ciudad por sus obras públicas y en diferentes instituciones, entre ellas muchas educativas. Italiano y rosarino por opción, el escultor dejó dos estatuas de Gabino, una que se instaló en el estadio y otra en la sede social de calle San Martín 3250. También autor en 1960 de la placa de bronce con el retrato de José M. Olaeta, referente del Club Argentino y hombre que le da nombre a su estadio, Blotta falleció en 1976.
El bronce para las figuras de Gabino Sosa fue aportado por el Pueblo charrúa que fue depositando pequeños objetos de ese metal, fundidos luego para el homenaje a su máxima figura.
En el verde field
El jueves 12 de octubre, como era habitual en ese tiempo, no hubo diario. El viernes 13 de octubre La Capital encabezó su segunda sección y las noticias deportivas con el título “Tonos emotivos tuvo el recuerdo a Gabino Sosa”.
Además de las emociones y los halagos hacia Gabino Sosa, hubo fútbol en el verde field. En el primer turno, el Combinado de Primera C venció 1 a 0 al equipo de la Asociación Rosarina de Fútbol con gol de Valentini a los 43 minutos de la etapa inicial. El árbitro fue Armando Sobrino.
El plantel visitante hizo mejor las cosas, ante un local con “falta de enjundia” quizás porque jugaban por primera vez juntos. Santarcángelo pudo aumentar la cifra pero desvió un tiro penal.
Según consigna La Capital, la selección de primera división C llevaba una campaña de 26 presentaciones sin conocer la derrota.
El plato fuerte de la jornada puso en el campo a Central Córdoba ante el Seleccionado Juvenil de AFA con el arbitraje de Carlos Coradina. Según la crónica de La Capital, fue un partido agradable jugado sin mayor intensidad pero con pasajes atrayentes.
Mónaco toca la pelota antes que el arquero Leone y concreta el primer y único tanto para Central Córdoba / Archivo Histórico Diario La Capital.
Córdoba abrió el marcador con un gol de Mónaco a los 25 minutos y empató Zavagno a los 44, para que desnivele Trossero a los 9 minutos del segundo tiempo. La selección juvenil jugó en base a pases largos procurando sacar ventaja de la velocidad de Cantero y Trosero, mientras que los delanteros de Córdoba fallaron chocando contra la “gran labor del guardavallas Santos (que había entrado en lugar de Leone)”. Los mejores del Charrúa fueron los defensores Longo y Sánchez.
El Charrúa campeón
Para la décimo octava fecha del campeonato de Primera C de octubre de 1972, Central Córdoba venía de vencer el sábado 7 en el Gabino a L.N. Alem por 3 a 1 y marchaba sexto con 36 puntos contra los 44 que había conseguido el puntero, Defensores de Belgrano. El Charrúa se consagraría campeón de la divisional C y ascendería a la Primera B en 1973.