Lunes 09 de Noviembre de 2009
El paso del cometa Halley encontró a los rosarinos muertos de miedo. Desde las primeras horas de la noche, y aun durante toda la tarde de ayer, constituía una preocupación pública en nuestra ciudad el paso del cometa Halley. Anoche, a las 10, la nerviosidad de la población rosarina subió de punto, y suponemos fundadamente que en igual condición se encontraba la humanidad entera. Reagravó los temores el hecho de que el cielo, algo encapotado, había perdido serenidad, lo que dio por resultado que la población la perdiera también. Verificado el "colazo" alrededor de las 10 de la noche, todos los rosarinos respiraban a pulmones llenos, satisfaciéndose de no percibir el efecto nocivo del gas cianógeno que compone la cola del cometa y que, según los científicos, iba a envenenar a todos los seres vivos y a terminar con la humanidad. Los diarios del día en toda la república contribuyeron a traer calma al pueblo, ya que el fantasma sideral ni chocó con la Tierra ni envenenó la atmósfera de este valle de lágrimas. Hay quienes nunca van a admitir que se aferraban a la esperanza de salvarse; sin embargo, podemos afirmar que el paso del cometa de algún modo nos encontró a todos muertos. Muertos de miedo, se entiende. Pero, felizmente nada ha pasado a la familia humana. El cometa Halley se fue y se llevó como recuerdo de su paso por la Tierra la ingratitud de la gente, exteriorizada en un clamoreo de temores que, ahora nos damos cuenta, eran infundados. Y a esta hora todos estamos sanos y salvos... ¡Gracias a Dios! (1910)
Luces en Elortondo. Esperando la aparición del cometa Halley, anoche, entre las 9 y las 10, en vez de esto, la población de Elortondo vio en el cielo la aparición de ocho focos luminosos en distintos puntos de esta colonia, lo que alarmó a los supersticiosos. Se cree que se trató de una broma, pero los comentarios en la localidad son muchos y muy diversos. (1910)