Reflexiones: argentinos embichados
La inteligencia criolla aplicada al humor y a la viveza no tiene límites, más de este talento no siempre se hace buen uso. Muchos habrán visto, por estas horas, el cómic satírico que un sagaz productor (tal vez agropecuario o tal vez opositor al gobierno nacional) ha subido a la red de Internet.

Domingo 06 de Abril de 2008

La inteligencia criolla aplicada al humor y a la viveza no tiene límites, más de este talento no siempre se hace buen uso. Muchos habrán visto, por estas horas, el cómic satírico que un sagaz productor (tal vez agropecuario o tal vez opositor al gobierno nacional) ha subido a la red de Internet. Puede verse escribiendo en la ventana de búsqueda (search) del sitio www.youtube.com/watch la palabra embichados. Se trata del ingenioso filme "Embichados, la plaga oficial", en la que trabajan Cris K, en el papel de la langosta maquillada; Luis D’Elia, como la langosta de choque; Guillermo Moreno, como la mosca de los índices podridos, y la participación estelar de Martín Lousteau como la langosta inteligente. La breve tira, que puede ser graciosa para el mundo, pero cuya causa nos sepulta en la desgracia a los argentinos, trata sobre una plaga de políticos (langostas) que quiere quitar a los productores rurales (hormiguitas) lo que les pertenece.

Y lo cierto es que algo de razón tiene el mensaje del video, pero no toda la razón. Para no volver sobre lo mismo, baste decir que el cómic se olvida de otras hormiguitas argentinas que padecen mucho más que los seres de este hormiguero al que la plaga llegó con medidas confiscatorias llamadas retenciones. De esas hormigas trabajadoras, a las que el "sistema" les tiró sin piedad toda la vida Gamexane al 100 por ciento, no se ha ocupado ni el Estado, ni los productores, ni los empresarios, ni los talentosos guionistas que suben estas producciones a la red.

 

Seccionados. La sociedad argentina, en los umbrales del bicentenario de la Revolución de Mayo (ya estamos en el bicentenario, porque el movimiento libertador comenzó unos años antes de 1810) se encuentra hoy clara y peligrosamente fraccionada. Pero también se encuentra seccionado, en dos partes, y a propósito del conflicto con el campo, el partido gobernante. Con el agravante, además, de que no existe en el país una oposición seria, responsable y talentosa y que aquel hombre, a la sazón ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, enajenó su credibilidad al asociarse con Néstor Kirchner para conducir el Partido Justicialista. Es decir, el argentino es hoy un ser muchas veces mal informado, convidado sin plato y huérfano de alguien que lo guíe hacia un destino más o menos aceptable. Es un ser "embichado" realmente. ¡Oh próceres de Mayo, dormid sin presenciar el entuerto!

La división peronista es grave, porque cuando en el mismo poder hay distancias y odios, pocos resultados halagüeños puede aguardar la sociedad. Grafiquemos, al pasar, ejemplos de esa fractura peronista: a) Dice un señor allegado a la Casa Rosada que un altísimo e influyente integrante del grupo K cuando se enteró de que un político santafesino peronista adhería a los reclamos del campo vociferó: "¡Ese, que se olvide de mí!"; b) El influyente dirigente gremial del orden nacional, Gerónimo Venegas, no apoyó a la movilización del martes pasado realizada en la Plaza de Mayo, y en una rueda íntima advirtió que esta película no ha terminado ¿Seguirá dentro de un mes o dos?; c) En Santa Fe muchos presidentes comunales peronistas y otros altos dirigentes, firmaron el conocido petitorio o documento junto con el gobernador Binner, mientras otros defendían enfáticamente al gobierno; d) Mientras el piquetero D’Elia defendía a trompadas al gobierno nacional, un altísimo dirigente gremial rosarino expresaba: "Lo peor que nos puede pasar a los peronistas es que a un gobierno que se dice tan fuerte lo defienda un marginal de la política como Luis D’Elia". Razón no le falta.

Así las cosas, al peronismo santafesino se lo puede definir como "una fuerza política cuyos principales referentes o adhieren al gobernador Binner o defienden a D’Elia". ¡Qué panorama para el bombo, muchachos! Y en este mejunje tragicómico, bien puede el socialismo comenzar a acuñar sus "verdades socialistas". La primera podría expresar, por ejemplo: "Para un socialista no hay nada mejor que estos peronistas". En efecto, porque con oposiciones como estas, en donde perviven personas que como tales pueden ser muy buenas, pero que como políticos son un verdadero lastre, el socialismo puede hacer la plancha tranquilamente y sin mayores sobresaltos.

Lo cierto es que todo indica que el problema con el campo no ha terminado y que si el gobierno nacional no endereza el rumbo y soluciona algunas cuestiones que tiene pendientes con las clases pobres y con la clase media, en la próxima no serán 300 cortes sino 30 millones.

 

Agencias de seguridad. Pero como la vida del país y de la provincia sigue, a pesar de todo, la diputada provincial Alicia Gutiérrez ha presentado un proyecto de ley para regular la actividad de las agencias de seguridad, que se multiplican en los últimos tiempos por el auge del delito y el temor. Según la diputada, sólo en Rosario se encuentran habilitadas 169 empresas para prestar el servicio, con un total registrado de 5.600 agentes. La legisladora sostiene que estos agentes privados son más que el número de policías que prestan servicio en Rosario (son 4.500).

El proyecto de ley, que tiene 36 artículos regulatorios, contempla dos tipos de agencias de seguridad: aquellas cuyos agentes tienen permiso para la portación de armas de fuego y las que no. Todas "serán consideradas complementarias y subordinadas a la tarea que realiza el Estado provincial y sujetas a las políticas que se fijen con el objeto de resguardar la seguridad pública", dice el proyecto.

Para poder cumplir con la labor de agente en una empresa privada se deberán reunir los siguientes requisitos, entre otros: Ser mayor de 21 años; constituir domicilio legal en la provincia y denunciar el real; poseer estudios secundarios completos; obtener certificado de aptitud psico-física emitido por autoridad pública o instituto privado habilitado por la autoridad pública, el que tendrá validez por un año; obtener certificado técnico habilitante correspondiente a la actividad, otorgado por establecimiento público o privado incorporado a la enseñanza oficial que la autoridad de aplicación determine; no hallarse inhibido civil ni comercialmente; no estar procesado con resolución firme ni haber sido condenado o indultado por delitos de lesa humanidad o que configuren violación a los derechos humanos y no haber sido condenado por delito doloso.

Un poco de orden, en este tema, no viene mal.

Podría sugerirse también a algún legislador nacional que vaya confeccionando una ley sobre regulación de agencias de desinfecciones, porque a este paso serán necesarios agentes fumigadores especiales para combatir tanto "embichamiento" raro que hay en el país en uno y otro lado.