Javier Milei cambia su producto en la góndola electoral
El acuerdo con Macri y la necesidad de sumar votos para el balotaje lo obligan a dejar de lado los atributos que lo pusieron en el centro de la escena

Jueves 02 de Noviembre de 2023

Javier Milei había creado un producto exitoso. Era él mismo: un personaje que venía de afuera de la política, que conectaba con el enojo acumulado en la sociedad y que traía ideas disruptivas. Pero ahora, pasada la primera vuelta, los números lo obligan a un relanzamiento prematuro.

La novedad era tentadora. Tras diez años de decepciones, aparecía en la góndola electoral algo diferente. Una opción para los desencantados con la oferta tradicional. Las Paso parecieron refrendar los estudios previos de marketing. Casi un tercio del electorado encontraba un canal para satisfacer su deseo de cambio radical.

Sin embargo, la primera vuelta marcó un primer límite para agrandar su cuota de mercado. Los baldazos de nafta a la corrida cambiaria, las declaraciones estrafalarias de la troupe libertaria, la gira de la motosierra y las imágenes de detonaciones en el acto de cierre reforzaron su techo y quedó lejos de la plataforma para dar el gran salto hacia el poder.

Demasiados electores empezaron a percibir que el emprendimiento que había surgido de la nada dos años atrás no estaba apto para gobernar. El amateurismo político que antes se le valoraba comenzó a ser un problema.

El acuerdo con Mauricio Macri y el ingreso de los profesionales del PRO excede el apoyo logístico electoral y se proyecta como una alianza de cara a un eventual gobierno. La desaparición de escena de Milei y sus colaboradores más irritantes y el ingreso del propio antecesor de Alberto Fernández, Patricia Bullrich y algunas voces a priori menos proclives al paso en falso lucen como una virtual intervención del búnker de LLA.

No sólo cambiaron las caras sino también el tono, el enfoque y la estética de una campaña que parece una remake de la narrativa de Patricia Bullrich. El video que circuló en la noche del miércoles, con un Milei con ropa deportiva, una biblioteca vacía de fondo y que lee con tono monocorde un guión que tiene las marcas estilísticas del PRO parece más el paso a la clandestinidad de un dirigente político perseguido o la prueba de vida de un rehén que el mensaje de un candidato presidencial.

MASSA ES PURO HUMO! #milei #milei2023 #mileipresidente

Otra anomalía en un año electoral atípico: en lugar de ser la fuerza que está en el balotaje la que convoca y conduce a quienes quedaron fuera de juego, el que marca el pulso de la campaña opositora es el tercer espacio.

Sin embargo, la estrategia de reposicionamiento no está exenta de riesgos. Los resultados se verán el mismo 19 de noviembre a la noche. El respaldo de Macri puede sumar votos de un sector del electorado de Juntos que visualice más músculo político y cierta previsibilidad, pero también puede ahuyentar a electores atraídos por el carisma de Milei y su promesa de barrer a la casta.

Sin varios de sus atributos originales, a Milei le queda sacarle el jugo al malestar económico y, sobre todo, al antiperonismo, una reserva energética que nunca termina de agotarse.

Con todas las precauciones del caso, a dos semanas de las elecciones distintos estudios de opinión muestran una paridad entre Massa y Milei, que se ubican en la zona del margen de error.

El balotaje acentúa el carácter oligopólico del mercado político. La demanda debe elegir entre una oferta limitada. En esta instancia, pesa tanto el rechazo como el apoyo. Gane o pierda dentro de tres domingos, Milei ya ofrece un producto distinto al que lo puso en el centro de la escena.