Sábado 10 de Diciembre de 2022
La odiada comparación viene al caso, porque él mismo lo dice: “Diego nos está viendo”, afirmó Lionel Messi en una de las tantas notas que dio después del gran triunfo sobre Países Bajos. Y si eso fuera cierto, Maradona habrá visto al 10 más semejante a lo que él fue, en esa inolvidable conducción hacia la Copa del Mundo de México 86. Talentoso como siempre, sacrificado como nunca, visceral, guapo, hasta en un exabrupto del que seguramente ya se arrepintió, cuando trató de “bobo” a un rival frente a la cámara. Discutidor como pocos, enorme hasta en el grito del himno. Porque no lo cantó, lo gritó. Decisivo en los 120 minutos y en ese penal que pateó con una determinación que el momento requería, para apichonar al rival tanto como el Dibu. Sí, el partido más maradoniano de Leo, que ilusiona con alcanzar lo mismo que aquel.