A 30° aniversario del atentado contra la Amia-Daia, Irán está detrás de Hezbolá, que atacó a Argentina, y de Hamás, que masacró judíos en Israel
Martes 16 de Julio de 2024
Hace treinta años, Irán atacó a la Argentina y asesinó a 85 personas. También dejó cientos de heridos, familias destrozadas y una comunidad judía absolutamente traumatizada por el criminal atentado. El terror había irrumpido en el corazón de la vida de los judíos en Argentina.
Todavía nadie ha pagado en la justicia por ese crimen y eso nos debe avergonzar a todos. También ese 18 de julio quedó claro lo que persiguen los grupos terroristas: sembrar el horror allí donde los civiles trabajan, comparten tiempo de esparcimiento o pasean por las calles. Sucedió en Buenos Aires en 1994 en la sede de la AMIA/DAIA y en decenas de ciudades alrededor del mundo.
Casi 30 años después, el grupo terrorista Hamás, sostenido militar e ideológicamente por Irán, atacó Israel, mató brutalmente a 1200 personas y secuestró a otras 250 de las cuales 120 aún se encuentran en manos de los terroristas. También dejó un país traumatizado: Nunca desde la Shoá se habían asesinado a tantos judíos en un sólo día. Como en la Europa de la década del 40, sucedió el 7 de octubre, en el país que crearon los judíos para emanciparse, proteger a sus ciudadanos y evitar volver a ser perseguidos y asesinados en las calles, o arrastrados desde sus hogares para ser llevados a campos de exterminio.
Irán es el hilo conductor de ambos crímenes. Su prédica anti judía se ha ido exacerbando frente a la mirada tibia y complaciente de buena parte del mundo, que sigue minimizando el peligro que representa. Occidente parece no tomar conciencia de la capacidad de daño que Irán puede seguir generando.
Irán está detrás de Hezbolá, que atacó a la Argentina en 1994, y está detrás de Hamás, que masacró judíos en Israel. Datos incuestionables que sólo un posicionamiento ideológico retrógrado o un explícito antisemitismo puede ignorar.
Hoy podemos ver cómo las banderas que representan a estos grupos terroristas se exhiben en las calles de las principales ciudades del mundo. Aún persisten quienes recurren a estereotipos y conspiraciones antisemitas para movilizar el apoyo. Aún miles de zombis se suman a estas movilizaciones para justificar los crímenes contra judíos.
También somos testigos de discursos tibios o cobardes por parte de líderes políticos y de influyentes voces que, desde redes sociales u otros medios de comunicación, replican narrativas que no distinguen las críticas legítimas al gobierno de Israel de aquellas que apuntan a la existencia misma del Estado. El antisemitismo más rancio se retroalimenta.
Irán mata y manda a matar. Buenos Aires, 18 de julio, 1994. Israel, 7 de octubre, 2023. Irán es un actor clave en la perpetuación y amplificación de discursos antijudíos. Sus mensajes de demonización y la difusión de teorías conspirativas son contra Israel y son contra todos los judíos del mundo.
El atentado a la AMIA/DAIA y la masacre dentro de los kibutzim, en las calles y en el predio donde se realizaba el festival de música por la paz muestran hasta qué punto se revela el odio a través de la violencia explícita. Ya sea ejecutado por actores estatales cómo Irán, o por sus grupos proxy Hamás y Hezbolá, el horror impacta en los lugares donde se cometen los crímenes y a la vez, paradójicamente, genera un clima de intolerancia y odio hacia los judíos a nivel global.
Durante mucho tiempo, desde la DAIA, venimos advirtiendo el peligro que significa minimizar el terrorismo. Hoy más que nunca se necesitan condenas contundentes acompañadas de acciones firmes para combatirlo, de los gobiernos y respaldadas por todas las sociedades democráticas. Sólo de esa manera podremos evitar que se repita lo que pasó en Argentina hace 30 años en la sede de la AMIA/DAIA y hace 9 meses en Israel.