Domingo 17 de Diciembre de 2023
Martín Paziencia viajó por todo el mundo durante diez años. Nombrará destinos disímiles como Venecia, Dubai, Grecia, París, Corea del Sur, Londres o Nueva York. En todos ellos estuvo trabajando de la mano del escultor rosarino de carrera internacional, Adrián Villar Rojas. Con él aprendió el manejo de distintas materias primas para luego dar forma a un objeto de arte. Esa experiencia le sirvió para, muchos años después, encarar junto a su compañera, Anaclara Ortiz, el proyecto de objetos de cerámica minimalistas que fabrican fundamentalmente para cafés de especialidad. La marca se llama Auca, fabrica miles de piezas anuales para locales rosarinos y del resto del país.
La propuesta suya es hacer tazas de café, platos, cuencos, dips para mermeladas y quesos, teteras y jarrones todos con un estilo puro, mate y rústico que le da un toque diferente a cada mesa donde se presentan. Martín recuerda en esta entrevista con suplemento Negocios de La Capital que la punta de lanza del proyecto fue el pedido que les hizo la panadería Infinita, porque ese fue su primer desafío grande. Hoy siguen siendo proveedores de la panadería boutique que dirige Claudio Joison, e incluso les hacen piezas que son exclusivas para ellos. “Empezamos en épocas de pandemia, ellos fueron eligiendo lo que más les interesaba, fue un pedido grande de unas doscientas piezas, confiaron en nosotros y salió bastante bien”, recuerda Martín y aclara que “previamente fue un proceso largo de ir probando los procesos, porque son muchos: elaborar la propia pasta, que no se rompa en el horno, hacerle luego el esmaltado hasta que queda como nos gusta”.
Un detalle en la fabricación que lo hace singular es que trabajan la cerámica como si fuera madera porque en una parte del proceso de fabricación lijan la pieza. “Eso sí que no lo hace nadie”, se anima a afirmar Martín, pero aclara que es porque quiere “que quede bella, perfecta”. En lo que respecta a la producción, están con una capacidad fabricar entre 400 y 500 piezas al mes en el taller que montaron en zona oeste de Rosario donde funcionan los tres hornos que utilizan. Anaclara proyecta que ahora que están afianzados en los cafés de especialidad, le gustaría ingresar al mercado de los restó premium y también “queremos lanzar el canal de venta online minorista, armando distintos juegos y teniéndolos en stock” porque hasta el momento sólo venden por redes sociales. Esa es una meta a corto plazo, ya que proyectan que no les exigirá crecer abruptamente, puesto que como el trabajo es muy artesanal deben dar cada crecimiento paso a paso.
Los cafés de especialidad en Rosario
Auca nació en 2016, la fundó Martín pero un año después se sumaría Anaclara. Ella estudió paisajismo y lo que le gusta es el diseño de interiores. Respecto del nombre de la marca, Martín explica que “Auca quiere decir rebelde en Mapuche, y lo asocio a la forma en la que trabajamos la pieza, porque me imagino que los ceramistas fundamentalistas me matarían si saben que usamos lija”. Cuando relatan su crecimiento a partir del auge de los cafés de especialidad, Anaclara dice que publicaban una foto de un café en redes y luego los contactaban de otro sitio que muchas veces no está ubicado en Rosario. Así empezaron a crecer, hoy mencionan además de Infinita, marcas como Gota Café, Orlan, Tiny Waves, Zorro, entre otros. “Cada uno pide su propia identidad, por lo cual trabajamos mucho el diseño y cada esmaltado”, agrega Martín. Por otro lado, detallan que ya empezaron a vender en hoteles, tienen un cliente fuerte en Termas de Río Hondo en Santiago del Estero que les hace pedidos de buen volumen y con mucha frecuencia.
Pero su estrategia es cuidar la marca, están trabajando para que cada pieza salga al mercado con el sello de Auca impreso y es por eso que han dejado de vender a revendedores, porque no quieren que el producto sea masivo, sino que quieren seguir siendo una marca boutique.