Domingo 15 de Enero de 2023
Emanuel Navarrete y Georgina Tori tienen claras coincidencias: son apasionados en el arte del buen servir. Arrancaron como emprendedores y se transformaron en poco tiempo en empresarios de peso del sector gastronómico rosarino. Coinciden en la importancia de construir de una marca firme, desarrollada para sostenerse en el largo plazo y con la necesidad de tener un servicio en Rosario que esté a la altura de los grandes. Ambos son titulares de la firma de pastelería francesa Canela Fina SRL y comparten también lo fundamental: son pareja, construyeron una familia que lleva 13 años unida, desde que se conocieron haciendo deporte en un gimnasio de la ciudad.
La estrategia de Canela Fina fue desarrollar una marca que fuera un sello de calidad para Rosario. Comenzaron con un pequeño local que fue el puntapié de una idea que hoy no tiene techo. Georgina Tori recuerda: “empezamos los dos juntos, en un pequeño local de sólo 27 metros cuadrados. Estábamos cerca de un sanatorio y en esa primera etapa todavía no teníamos producción propia pero igualmente la fila para comprar medialunas a veces daba vuelta la esquina y ya las panaderías no nos querían vender por la gran demanda que teníamos. Ahí decidimos que era momento de tener nuestra propia fábrica”. Así comenzó un camino de profesionalización que los llevó, luego de montar la planta en calle Francia al 1.000, a abrir un nuevo local ubicado en una esquina estratégica: Alvear y Rioja. La zona también estaba cercada por negocios vinculados a la salud, por lo cual la demanda de cafetería, pastelería e incluso almuerzos de calidad estaba asegurada. El crecimiento no se detuvo, tan es así que pasaron de los primeros cinco empleados que amasaban, producían, cocinaban e incluso repartían al por mayor, a los cien que tienen hoy.
Los recursos humanos son claves en este sector porque de ellos depende no sólo la calidad en la fabricación, sino la atención directa al cliente. Del equipo de trabajo se encarga el CEO de Canela Fina Emanuel Navarrete, que está en esa área y en el desarrollo de inversiones, y es un claro líder para su tribu: “somos apasionados en servir, yo les enseño a los chicos lo importante que es saber hacerlo, porque en definitiva servir es dar amor. Entonces les enseñamos el oficio, de camarero, de runner, de entender todo el sistema que hay detrás, y me gusta también estar en la fábrica, yo soy un tipo de fábrica”. Un dato de color que muestra su personalidad y el detrás de escena de Canela Fina es que se encargó de hacer un convenio con un equipo odontológico para mejorar la dentadura que todos los obreros de la fábrica. “Hay gente que no sabe a qué vino a la vida. Nosotros sabemos, lo que tratamos es de mejorarle la vida a la gente que podamos”, se propone.
El proyecto de crecimiento de Canela Fina es dar pasos firmes en lugares donde hay demanda de buen servicio. La gran apuesta del año 2022 fue la inauguración de la esquina de Bulevar Oroño y Catamarca, allí llevaron adelante una inversión millonaria que comenzó a gestarse en el 2021. Y el segundo desarrollo del año pasado fue la puesta en marcha de Canela Fina Truck, cuyo estreno fue en el Torneo Internacional de Polo en el Jockey Club de Rosario. “Queremos un crecimiento cuidado, nos llegan por día entre tres y cuatro propuestas para que brindemos servicios de mayorista, pero en general no los tomamos, porque queremos seguir teniendo un producto selecto”, agrega Emanuel. Respecto del Food Truck el objetivo es que brinde servicios en eventos puntuales pero también que funcione en la calle recreativa los domingos para que el cliente de Canela Fina también encuentre un servicio de calidad y a la vez express.
La mirada al río
Georgina y Emanuel vienen pensando desde hace tiempo que la costa central rosarina debería contar con un servicio más gourmet. Su idea es que los turistas que llegan a la ciudad tengan una mejor opción en un entorno ideal, en Avenida del Huerto y Entre Ríos, a metros del Parque España. Es por eso que cuando salió la nueva licitación para el actual bar Quillagua no dudaron en desarrollar un proyecto puntual para ese terreno. “Es un proyecto arquitectónico que sube la vara, que tiene un balcón al río con una vista impresionante, un lugar vidriado donde puedas tomar un buen café, reunirte con tu gente y ver a tu hijo jugando en el parque, tenemos que poder dar ese salto y modernizar ese espacio”, imagina Emanuel.
Es la primera vez que se presentan en una licitación municipal, en este caso tentados por las posibilidades del terreno. El anteproyecto diseñado por Studio 3, a cargo de las arquitectas Milena Alessio, Rafaela Vrinat y Lorena Airasca, tiene un dato diferencial: proyecta un camino peatonal en la barranca del río que será totalmente abierto al público. La inversión para la obra supera los $77 millones, con un retorno de inversión a 5 años, puesto que la apuesta es demoler prácticamente al 100% el edificio actual. La apertura de los pliegos licitatorios con la presentación de los oferentes se realizó a mediados de diciembre y se espera que a mediados de febrero haya novedades de la junta evaluadora. Son en total tres los oferentes que se presentaron para quedarse con la concesión, los otros dos son la Unión Transitoria (UTE) que conformaron los actuales explotadores del predio más dos socios nuevos y por el otro la firma Conte Pub SA, con un proyecto a base de franquicias.
En el caso de Canela Fina Río, la propuesta busca tener un compromiso real con el cuidado del medioambiente, con un proyecto sustentable desde lo arquitectónico, con paredes verdes, con una climatización aprovechando recursos naturales, sin la utilización de plásticos, con reciclaje de basura y capacitación en estas temáticas a todo el personal. Este modelo de negocios que plantearon para la licitación es el que buscan repetir en otros puntos del país en una futura apertura de franquicias. Si bien es prematuro contar la estrategia, lo cierto es que avanza un modelo de negocios mucho más ambicioso.
La pasión por el servicio
La dupla que comanda Canela Fina tiene gran trabajo por delante en un mercado gastronómico que se ha vuelto muy competitivo en Rosario. Según datos de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos, que son del año anterior porque aún no hay información del 2023, hay casi 1.800 bares y restoranes en la ciudad. Para diferenciarse, lo que buscan desde Canela Fina es seguir capacitándose con los mejores, con ese objetivo viajaron este verano a Europa.
“Nosotros hacemos lo que nos gusta, somos apasionados por el servicio, ya no lo hacemos por plata porque nosotros vivimos bien, sino que lo hacemos porque queremos. Viajamos para seguir capacitándonos, miramos todo, y esta pasión es la que nos convirtió en empresarios. Nuestra marca es como un hijo, la queremos allá arriba, potenciándola, no se trata de otra cosa que no sea pasión”, define Georgina.
Arribo a Buenos Aires
El desembarco en un barrio premium de Capital Federal es otra de las metas para Canela Fina en este 2023. Están en plena búsqueda de un local de 400 metros cuadrados en un lugar estratégico. Evalúan los barrios Las Cañitas, Palermo o Belgrano. Habrá novedades pronto.