Julieta Fontela, una emprendedora textil que no para de innovar 
Tomó vuelo diseñando indumentaria femenina, pero luego se animó con una línea de uniformes creativos y hasta sacó una marca de mochilas para cargar reposeras. Ideas originales, como la de enviar a sus clientas una valija personalizada para que se prueben sus diseños en sus propias casas. 

Domingo 30 de Julio de 2023

A Julieta Fontela le sobra tela para crear nuevos proyectos. Graduada en la Licenciatura en Comercialización, profesora universitaria en la Universidad del Gran Rosario y en la Interamericana e integrante de la comisión directiva de la Organización de Mujeres Empresarias, fue la originalidad de sus diseños y su experiencia en el rubro textil, lo que le valió el reconocimiento con un Diploma de Honor por parte del Concejo Municipal. Su nuevo reconocimiento dice por “su trayectoria y aporte como empresaria en la ciudad de Rosario”.

En constante innovación y búsqueda por idear nuevos proyectos, Fontela hoy cuenta con un amplio paraguas de marcas que destacan por la variedad de propuestas. Arrancó en el 2001, junto a su pareja, Manuel Morello, cuando crearon Julá Moró, su etiqueta de ropa para el día y la noche que logró abrirse camino en la ciudad y luego en todo el país, con envíos al por mayor. La marca abarca desde pantalones y camisas, hasta trajes de playa y las llamadas prendas de “alta costura” para eventos y fiestas.

“Con Jula Moró vendo a todo Argentina y exporto a Miami y a Palma de Mallorca, en España. Crecimos mucho con esta marca de la mano de clientas que me compran hace años, muchas mujeres empresarias, médicas y también figuras famosas que lucieron mi ropa como Nicole Neumann, Nora Cárpena y Valeria Schapira”, destacó Fontela a Negocios, quien tiempo atrás mudó el showroom al mismo espacio donde hoy en día tienen el taller junto a su pareja, en el subsuelo de la Galería Centro, en calle San Lorenzo 1076.

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Al contar con un público de clientas “ejecutivas” y de alto perfil, la diseñadora implementó una novedosa idea pensada para aquellas que cuentan con poco tiempo y se les dificulta ir al showroom a probarse ropa. Se trata de “La Valijita”, una especie de maletín que se les envía de forma personal a su casa, así se prueban lo que les gusta y lo combinan con sus outfits, como zapatos, joyería y prendas propias.

“Entran a mi Instagram, me dicen lo que les interesa y yo lo envío, así con tiempo se lo miden, van combinando y eligen lo que desean llevarse a un viaje, congreso o fiesta y después pasamos a retirar lo que no van a usar. A veces yo les armo combinaciones o las asesoro en talles, colores y look”, aseguró Fontela. En su showroom hay vestidos de fiesta disponibles por el valor de $100 mil y otros de cumpleaños de quince o casamientos, que rondan los $500 mil.

Animarse a lo nuevo.

Durante la cuarentena, se animaron a dar un paso más en el sector de la indumentaria y lanzaron Matriz, una línea de uniformes empresariales que empezó dirigida al personal de la salud y luego fue abarcando más rubros. El eje está puesto en “salirse de lo común” ofreciendo prendas distintas para el staff de empleados de una empresa o negocio y con precios que hoy se ubican por debajo de los $40 mil el conjunto. Sus principales compradores en el segmento de uniformes son clínicas estéticas, salones de belleza y agencias de turismo.

“Es un trabajo personalizado. Diseñamos y fabricamos ropa distinta, como camisolas y palazos con el logo de la marca o ambos con dibujos innovadores. Además trabajo con estampas propias, ningún papel es comprado para sublimar, las hacemos nosotros y las vamos renovando cada tres meses”, precisó Fontela e hizo hincapié en la importancia de trabajar desde un modelo de triple impacto, ambiental, social y económico.

En este sentido, sostuvo que hace casi cinco años que ya no se guían por temporadas a la hora de producir, dejando de hacer ropa bajo la lógica primavera/verano u otoño/invierno y pasando a un nuevo concepto que es el de “colección estable”. Según consideró, esto significa invertir dinero en artículos que sean duraderos y versátiles y se pueda usar de día y de noche: “no hago moda, veo la vestimenta como un medio de comunicación”.

Mochilas para la playa

En constante movimiento y creación, la pareja también se animó a sumar a un nuevo socio, Flavio Bianchini, con el cual apostaron una tercera línea de negocio. Se trata de la marca Beemor, que incluye mochilas con espacio para colocar reposeras y otros elementos para disfrutar al aire libre. Estas van destinadas principalmente a peatones, ciclistas o personas que se movilizan en moto al río o a la playa y necesitan trasladarlas de forma cómoda.

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“Fue una idea de Flavio que las vio en Europa y nos pareció interesante poder armarlas y venderlas en el país, directo desde nuestro taller donde trabajamos nuestras producciones", indicó Fontela. Su precio ronda los $20 mil y hay doce estampas fijas en stock, además de hacer también diseños exclusivos para clubes o corporativos.

Por su crecimiento y visión de líder, la referente textil viene de ser elegida entre los mejores diseñadores de Argentina en una muestra realizada en Barcelona bajo las siglas: DI,LE que significan “Diseño, luego existo”.