Los clientes demandan más prevención, atención a domicilio, especialidades y cobertura por urgencias. El sector enfrenta el desafío de sostenerse frente a costos cada vez más altos
09:54 hs - Viernes 09 de Octubre de 2026
Desde hace varios años las mascotas ocupan un lugar cada vez más central en los hogares y esa transformación empieza a verse también en el negocio que se mueve alrededor de su cuidado. Las familias buscan mayor prevención y respuestas más completas ante problemas que ahora se tratan, cuando antes muchas pensaban que no tenían solución. Detrás de ese fenómeno aparecen, sin embargo, ciertos problemas que los especialistas intentan sortear y que están vinculados a cómo sostener una oferta cada vez más amplia en un mercado donde los costos avanzan y los márgenes de ganancia se achican.
Un desafío que parece transversal a muchos sectores y que, en el rubro veterinario, obliga a encontrar un equilibrio que tiene como punto central hacer todo lo posible para no descuidar la salud de los animales. La atención veterinaria en consultorios particulares también dio paso a la instalación de sanatorios con prestaciones más elevadas como internación para mascotas, atención las 24 horas y consultas especialidades, mientras que las coberturas de salud ganaron espacio como una alternativa para ordenar y anticipar parte de esos gastos.
Ese proceso también se refleja en la demanda. Desde Mascota24 señalan que las visitas veterinarias a domicilio crecieron más de un 30% en el período analizado, acompañadas por un aumento en la cantidad de asociados y en las atenciones en clínicas. “Más que un cambio puntual, observamos una tendencia sostenida hacia una mayor atención de la salud y el bienestar de las mascotas, con familias que buscan resolver tanto las urgencias como los controles habituales mediante una cobertura integral”, indicaron a Negocios.
Esa transformación también se refleja en la evolución de la propia estructura de atención. Federico Bonino, médico veterinario y fundador del sanatorio Sivet, explicó que cuando abrió sus puertas en 2008 el concepto de sanatorio veterinario todavía no estaba desarrollado como lo está actualmente. “Fuimos pioneros en construir un sanatorio que tiene tres plantas y que se hizo desde cero con este formato”, señaló. En la actualidad, el establecimiento concentra consultas de clínica general, atención de cabecera, cirugías y distintas especialidades, además de prestar atención todo el día.
Servicios más accesibles
El crecimiento de la oferta no responde solamente a una mayor cantidad de consultas, sino también a un cambio en el tipo de prestaciones que las familias buscan. La atención primaria sigue ocupando un lugar central y para Bonino, en ese esquema el veterinario de cabecera mantiene un rol clave en el vínculo y el cuidado con cada paciente.
“Lo que buscan las familias no es un simple clínico, sino un veterinario con experiencia en clínica, pero también con un perfil humano”, sostuvo el especialista, quien también se dedica a la clínica general de mascotas. A esa relación de confianza, desde Sivet se suma la posibilidad de trabajar junto con especialistas para abordar casos más complejos, desde cardiología y nefrología hasta neurología y oncología.
La atención a domicilio es otro de los servicios que ganó espacio. Desde Mascota 24 señalan que se trata de una de las prestaciones que más creció y que tiene una demanda particular cuando existen dificultades para trasladar a los animales, cuando se trata de integrantes de gran tamaño o las distancias hacen más complejo el acceso a una clínica. La internación también adquirió mayor protagonismo. “Se interna más que antes. Los tutores saben que es una posibilidad y los veterinarios estamos más capacitados en servicios intensivos”, explicó Bonino.
En ese proceso de ampliar el acceso a las prestaciones, Sivet desarrolló junto con Mascota 24 un sistema de cobertura que permite a los asociados acceder a distintos servicios veterinarios con un esquema de pago mensual. Según Bonino, la propuesta apunta a cubrir buena parte de las necesidades habituales de las mascotas y, al mismo tiempo, a reducir el impacto de esos gastos para las familias.
La cuota promedio ronda actualmente los $50.000 e incluye atención las 24 horas, acceso a especialistas, cirugías y estudios de imágenes, entre otras prestaciones. “La mayoría requiere vacunarse, puede necesitar alguna cirugía menor y ese plan busca cubrir todas esas necesidades”, indicó Bonino, quien agregó que alrededor del 30% de los afiliados al sanatorio llegan a través de la cobertura de Mascota 24.
El esquema convive con la atención de pacientes particulares. Para ese segmento, Sivet implementó además un sistema por el cual, una vez abonada la primera consulta, las siguientes quedan incluidas durante 90 días. “Podés venir las veces que necesites para continuar el tratamiento, no tenés que gastar más durante 90 días y eso permite que no se corten tratamientos y que los animales reciban la atención que necesitan”, señaló el veterinario.
Sumar prestaciones
En los últimos años se registró un aumento en la cantidad de familias asociadas y también de hogares que conviven con más de una mascota y donde la presencia de animales no se limita a las casas con jardín, sino que es habitual tanto en zonas urbanas como en localidades residenciales. “En el corredor de Fisherton, Funes y Roldán es más frecuente encontrar varias mascotas por hogar y perros de talla grande, mientras que en las zonas más céntricas suelen predominar animales de menor tamaño”, detallaron desde Mascota 24.
En el caso de Sivet, registran alrededor de 2.000 servicios veterinarios mensuales, entre consultas, cirugías y otras prestaciones, un número que demuestra cómo este nicho de atención personalizada y profesional viene creciendo y es cada vez más valorado por las familias.
Es por esto que, quienes forman parte de esta cadena de servicios, enfrentan el desafío de ampliar y mejorar de manera permanente las prestaciones que ofrecen. El crecimiento de la demanda no se limita a una mayor cantidad de consultas, sino que también eleva las expectativas de las familias respecto del tipo de atención disponible, los horarios y la posibilidad de resolver distintas necesidades en un mismo lugar.
“Físicamente tenemos un sanatorio de tres pisos, conectados entre sí, con unos 400 metros cuadrados y todas las instalaciones en el mismo lugar. Buscamos que los tutores puedan resolver todo en un mismo espacio. Al tener un edificio de uso sanatorial, podemos concentrar allí todos los servicios. Además, fuimos la única veterinaria que durante la pandemia no cerró ningún día”, destacó Bonino, y señaló que sostener ese esquema implica un esfuerzo económico y logístico importante.
>> Leer más: Primera edición del Mascotón La Capital: una caminata para disfrutar junto a tu mejor amigo
Mantener las puertas abiertas durante todo el día requiere, además, una estructura de personal que permita cubrir los distintos turnos y especialidades. En este sentido, Sivet cuenta con un equipo de más de 40 personas, entre médicos y personal administrativo, una dimensión que da cuenta del costo que supone sostener una prestación permanente.
“Si fuéramos una veterinaria de atención exclusivamente diurna podríamos resolverlo con menos de la mitad de la gente”, explicó Bonino. La atención durante las 24 horas se convirtió así en uno de los diferenciales de la propuesta, pero también en uno de los servicios que más recursos demanda. Un punto no menor si se tiene en cuenta un contexto donde los costos fijos aumentan y esas subas no se pueden trasladar de la misma forma al bolsillo de los consumidores.
Márgenes cada vez más chicos
Desde ambos espacios reconocieron que en el último tiempo los aumentos no fueron parejos. El director de Sivet sostuvo que la inflación se frenó bastante, pero hay productos, como algunos anestésicos o sueros que aumentaron por encima del IPC, incluso durante el último año. También la energía eléctrica, lo que encarece los costos no solo de las instalaciones sino de ciertos medicamentos que requieren de refrigeración para ser almacenados.
“El rubro veterinario se mantiene, pero el problema es que cada vez se hace más difícil mantener el servicio porque los márgenes de rentabilidad van disminuyendo. Nuestros costos fijos pueden aumentar, por ejemplo, un promedio de 8% mensual y nosotros, con suerte, podemos aumentar un 1% o 2% lo que cobramos a los clientes. Ahí empieza a generarse un desfasaje y se hace complicado cerrar los números”, expresó Bonino.
Desde Mascota 24 reconocieron que el asociado está más atento al precio y, sobre todo, a la previsibilidad de los gastos. Sin embargo, explicaron que la decisión no depende únicamente del valor, sino que también se prioriza la rapidez de respuesta, la atención durante las 24 horas, la posibilidad de recibir al veterinario en el domicilio, el acceso a clínicas y especialistas y la confianza en la calidad del servicio. “Contar con una cobertura ayuda a ordenar los gastos de la mascota y evita tener que afrontar desembolsos elevados ante una emergencia o una situación imprevista”, aseguraron desde la organización.
También indicaron que los aumentos de costos no se trasladan de manera automática ni necesariamente en su totalidad, sino que se busca absorber una parte mediante una administración eficiente de los recursos y una organización coordinada de las prestaciones. “Cuando es necesario actualizar los valores, se procura hacerlo de forma gradual, cuidando el equilibrio entre la accesibilidad para los asociados y la posibilidad de mantener la calidad, la disponibilidad y la amplitud de la cobertura”, detallaron.
Los shoppings también juegan
El crecimiento del universo de las mascotas también empieza a reflejarse en otros espacios de consumo como los centros comerciales. En Alto Rosario, la política pet friendly dejó de estar vinculada exclusivamente a eventos puntuales y se convirtió en una propuesta permanente desde el 2025. El shopping permite el ingreso de perros y gatos y su circulación por los espacios comunes y por los locales adheridos, bajo las normas de convivencia y seguridad establecidas.
La experiencia Mascotón, que reunió a más de 1.500 corredores y corredoras en una caminata recreativa de unos dos kilómetros, fue una de las acciones que permitió visibilizar esta propuesta. “Mascotón fue una experiencia muy significativa para Alto Rosario, ya que nos permitió seguir consolidando nuestro posicionamiento como un espacio Pet Friendly y acompañar una tendencia que vemos cada vez más presente en nuestros visitantes, compartir experiencias y momentos de disfrute junto a sus mascotas”, señalaron desde el shopping.
La tendencia también empieza a atravesar la oferta comercial ya que vienen creciendo las propuestas vinculadas al universo animal, no solo a través de negocios específicamente orientados a mascotas, sino también mediante marcas de otros rubros que incorporan productos y acciones pensadas para ese segmento.
En ese sentido, mencionaron que firmas como Las Pepas, Key Biscayne, Cipitria y Adidas sumaron objetos relacionados con las mascotas, mientras que una amplia cantidad de locales dejan ingresar a los clientes con sus mascotas. “Estas ocupan un lugar cada vez más importante en las familias y eso también se refleja en las propuestas comerciales”, explicaron desde Alto Rosario, donde consideran que se trata de un segmento con potencial para seguir creciendo y diversificándose.
La mayor presencia de animales también cambió el perfil de quienes visitan estos espacios. Desde Alto Rosario señalan que lo que más se ve son perros, desde caniches y salchichas hasta golden retrievers, bulldogs y pugs, e incluso llegaron a recibir gatos. Sus dueños son parejas, familias y jóvenes que buscan pasar tiempo libre en lugares donde puedan incluirlos y a la vez consumir, algo no menor para un espacio que apunta a llegar a un público cada vez más grande y diverso.
Los shoppings también juegan
El crecimiento del universo de las mascotas también empieza a reflejarse en otros espacios de consumo como los centros comerciales. En Alto Rosario, la política pet friendly dejó de estar vinculada exclusivamente a eventos puntuales y se convirtió en una propuesta permanente desde el 2025. El shopping permite el ingreso de perros y gatos y su circulación por los espacios comunes y por los locales adheridos, bajo las normas de convivencia y seguridad establecidas.
La experiencia Mascotón, que reunió a más de 1.500 corredores y corredoras en una caminata recreativa de unos dos kilómetros, fue una de las acciones que permitió visibilizar esta propuesta. “Mascotón fue una experiencia muy significativa para Alto Rosario, ya que nos permitió seguir consolidando nuestro posicionamiento como un espacio Pet Friendly y acompañar una tendencia que vemos cada vez más presente en nuestros visitantes, compartir experiencias y momentos de disfrute junto a sus mascotas”, señalaron desde el shopping.
La tendencia también empieza a atravesar la oferta comercial ya que vienen creciendo las propuestas vinculadas al universo animal, no solo a través de negocios específicamente orientados a mascotas, sino también mediante marcas de otros rubros que incorporan productos y acciones pensadas para ese segmento.
En ese sentido, mencionaron que firmas como Las Pepas, Key Biscayne, Cipitria y Adidas sumaron objetos relacionados con las mascotas, mientras que una amplia cantidad de locales dejan ingresar a los clientes con sus mascotas. “Estas ocupan un lugar cada vez más importante en las familias y eso también se refleja en las propuestas comerciales”, explicaron desde Alto Rosario, donde consideran que se trata de un segmento con potencial para seguir creciendo y diversificándose.
La mayor presencia de animales también cambió el perfil de quienes visitan estos espacios. Desde Alto Rosario señalan que lo que más se ve son perros, desde caniches y salchichas hasta golden retrievers, bulldogs y pugs, e incluso llegaron a recibir gatos. Sus dueños son parejas, familias y jóvenes que buscan pasar tiempo libre en lugares donde puedan incluirlos y a la vez consumir, algo no menor para un espacio que apunta a llegar a un público cada vez más grande y diverso.