La innovación es la clave del nuevo almacén. Tienen a la vista, sobre las góndolas, robots que hacen la reposición de productos. No hay nada igual en Argentina.
08:05 hs - Domingo 22 de Marzo de 2026
Leonardo Romera, número uno del mayorista de productos de consumo masivo Tyna, está muy orgulloso. Y tiene un buen fundamento: sus hijos, Julián y Lucía idearon el primer almacén inteligente de puertas abiertas de Argentina. Verlo es impactante: es una nave donde en la planta baja están a la vista todos los productos a la venta- tanto mayorista como minorista- y, sobre las pasarelas, circulan los robots que llevan los productos a las góndolas cada vez que el software registra que el artículo se vendió. Si bien hay en el país naves inteligentes, la propuesta de los Romera es innovadora porque decidieron que ese proceso esté a la vista de los rosarinos y que sea parte de la experiencia de compra en Tyna.
“Hoy, con mucho orgullo, puedo decir que mis hijos crearon esto que van a ver. Es el primer autoservicio del país inteligente en este formato, porque cerrados hay, pero abiertos no. Y fue una idea de ellos”, define en diálogo con Negocios de La Capital Leonardo Romera al tiempo que reflexiona acerca de lo que esto significa para la familia: “Mis padres empezaron con este negocio, hace cuarenta años. Con mucho sacrificio, esfuerzo y trabajo. Y hoy pueden ver que plantaron una semilla, para ellos es también un orgullo terrible ver a sus nietos trabajando, ver que esto sigue, continúa y evoluciona”.
Una nave inteligente
La nueva nave de Tyna se levantó sobre un predio total de 16 mil metros cuadrados sobre Presidente Perón y Circunvalación desde donde comercializan galletitas, golosinas, snacks, bebidas, y productos de limpieza, perfumería y cotillón. Allí tienen el centro logístico para la distribución, el depósito y el almacén inteligente. El nuevo proyecto tuvo un desarrollo de dos años liderado por Julián Romera, quien tras un MBA en la Universidad Austral vio grandes oportunidades de crecimiento para la empresa familiar.
“Hace dos años empezamos a idear este proyecto junto a la empresa AFG Ingeniería. Nos fuimos ilusionando con esta idea que al principio parecía media loca pero hoy es una realidad. Logramos tener una nave inteligente, automatizada donde hay robots que se encargan de mover y llevar todos los palets de forma automática”, describe Julián al tiempo que valora el apoyo de la familia para la concreción de esta inversión: “Yo agradezco todo el tiempo el apoyo incondicional de mi papá para permitirnos crear esto. Hoy lo logramos y, además, tenemos muchos proyectos en camino”.
Durante dos años Julián estudió el modo de hacer posible esta nave. Se trataba no sólo de una inversión en estructura y equipos, sino también en tecnología. Incorporó un sistema de almacén inteligente automatizado integrado al ERP SAP Business One y al sistema de gestión de almacenes WMS, (Warehouse Management System) que permite una trazabilidad completa y en tiempo real de los productos. Los robots conocidos en el mercado como Pallet Shuttle los importaron desde Holanda, tienen sensores de control dimensional y sistemas de elevación automatizados, lo que les permite el almacenamiento sin intervención manual. Con todo, el sistema permite reposición automática de góndolas, preparación eficiente de pedidos y trazabilidad total del inventario en tiempo real.
Eficiencia en distintas unidades de negocios
Julián proyecta que esta profesionalización en la nave les abre un camino de eficiencia también en el centro de distribución desde donde venden a gran parte del país. Así, dice: “Esta es una apuesta fuerte no sólo en nuestro salón comercial, sino que tenemos una oportunidad en lo que es logística y distribución para seguir expandiéndonos. Es que el espacio nos había quedado chico en posiciones de picking y ahora podemos ampliarnos”. Parte de ese crecimiento tiene que ver con que, al inaugurar su salón nuevo, el anterior pasa a formar parte del área de depósito y logística, ampliando sus posibilidades, “esto nos da un pulmón grande”, explica.
El mayorista representa para Tyna la unidad de negocio más importante, donde descarga el 80% de sus ventas. Sus clientes son los dueños de almacenes, supermercados, kioscos y petit mayoristas (como le llaman a los mayoristas pequeños) de Rosario, pero también llegan a través de su flota de camiones a toda la provincia de Santa Fe, Chaco, Corrientes, Misiones, Entre Ríos, entre otras.
En lo que respecta al minorista, Julián detalla que es un segmento que no descuidan puesto que desde hace dos años registran que los clientes buscan mucho el precio y en Tyna lo consiguen. “El minorista es parte del servicio que le damos a nuestros clientes. Tenemos también el e-commerce para ese segmento”, explica y añade respecto al consumo en esta coyuntura económica: “Nosotros hemos tenido números positivos mes a mes y vemos también que el consumo se está recuperando. Además, los proveedores salen con muchas promociones para motivar, con acciones puntuales y dinámicas sobre una gran cantidad de productos”.
Pero lo cierto es que el plan de negocios de Tyna es seguir haciéndose fuertes en el segmento mayorista, donde la clave es el volumen porque los márgenes son ajustados. Julián enfatiza: “Nosotros siempre buscamos volumen”. Para ellos, un punto clave es su vinculación con los proveedores, trabajan con 277 compañías que comercializan las marcas líderes a nivel nacional. Ese es un vínculo histórico, ya que muchos de esos contactos se iniciaron hace décadas.
En total, en Tyna se mueven unos 9.000 productos. Para tener una idea de la capacidad de almacenamiento que tienen, explican que cuentan con 6.350 posiciones paletizadas que equivale a más de 220 camiones completos de mercadería. Mientras que en lo que respecta al servicio, un dato más es que cuentan con un estacionamiento con capacidad para casi 200 vehículos, lo que les garantiza a sus clientes mayoristas y minoristas un lugar asegurado dentro del predio.
Un aliado para un producto estratégico
Una de las nuevas unidades de negocios del mayorista rosarino es la venta de cotillón. Comenzaron a operarla hace dos años y es un área a cargo de la hermana de Julián, Lucía, quien está formada en Comercio Exterior. Como esos productos los importan mayormente de China, ella viajó dos veces a la tradicional Feria de Cantón y también fue a la Feria de Yiwu -que se especializa en productos pequeños-, para definir las compras.
En el nuevo almacén inteligente, diseñaron un espacio exclusivo para el área de cotillón, para tener una mejor exhibición de los productos. Detalla Julián que en ese sector tienen compradores directos, pero también muchas wedding planners y organizadores de eventos que buscan allí variedad de productos.
Otro dato es que, para ese segmento, tienen importación directa lo cual los vuelve muy competitivos en precios. De hecho, están programando visitas a fábricas chinas para este año, para seguir aumentando la variedad. Comercializan en Tyna cotillón y también todo el segmento de descartables que son claves en las fiestas. Julián agrega que lo que tiene mucha demanda son los productos con tecnología LED, que son más difíciles de conseguir en otros locales.
Con la mira en el futuro
Los Romera siguen pensando en crecer. De hecho, Julián adelanta que ya tienen un nuevo terreno de 20 mil metros cuadrados, más del doble del actual, para nuevos desarrollos. Trabajan todos juntos, hombres y mujeres de la familia, desde sus inicios cuando Gabriel Romera y Leonor Calvo comenzaron con un pequeño local mientras su hijo Leonardo viajaba cada semana a Buenos Aires a buscar un buen surtido de galletitas para revender.
Describen que la marca se hizo a fuerza de tesón y trabajo, mucho trabajo. Y hoy, cuarenta años después, Leonardo define con emoción: “Tyna para mí es un hijo, es mi hijo más grande”, al tiempo que utiliza una metáfora muy clara para explicar lo que siente: “El logro más grande mío, es haber podido contagiar a mis hijos de esta locura que uno lleva adentro. Son la tercera generación y todo esto que estamos estrenando es un invento de ellos”. Les contagió un virus, pero de los más buenos.