Son tarjetas de contacto que ya usan más de 50 empresas en la región. La nueva línea para mascotas tiene 500 dispositivos en circulación
09:29 hs - Domingo 11 de Octubre de 2026
En agosto de 2025, Thomas Tiscornia decidió lanzar al mercado Tapp, su propia empresa de productos con tecnología NFC, es decir, un sistema que permite el intercambio de datos entre dispositivos al acercarlos a menos de 15 o 20 centímetros. La inspiración que dio origen al proyecto fue un pedido de su padre: desarrollar una pequeña placa con tecnología sin contacto que permitiera conectarse a WiFi con solo acercarle el celular. Poco después, siguió fabricando tarjetas de presentación y el éxito fue tal que acaba de lanzar su propia línea de dispositivos para localizar mascotas extraviadas.
Tiscornia siempre tuvo un perfil emprendedor. Con apenas 16 años ya había incursionado junto a un amigo en un desarrollo de software para la operación con criptomonedas. El aprendizaje que recogió de esa primera experiencia se plasma en la actualidad en el desarrollo detrás de Tapp. Hoy, con 23 años, es el creador y también el principal músculo laboral de su propia empresa, que ya alcanzó los 1.500 usuarios y trabaja con más de 50 compañías que utilizan los desarrollos de la marca.
El primer gran acierto estuvo en las tarjetas corporativas. Tiscornia comenzó a fabricar un dispositivo del mismo tamaño que las tradicionales impresas, equipado con un chip NFC y un código QR, con capacidad de abrir un perfil digital al acercarlo a un teléfono. El producto es reutilizable y permite infinitos escaneos con un único pago, además de reducir la fricción en el primer contacto: “El problema con las tarjetas tradicionales es que cuando uno la entrega, luego tiene que esperar a que el otro le mande un mensaje. Con esta tarjeta, cuando la otra persona acerca su teléfono ya se abre el perfil automáticamente y se puede enviar un mensaje en el acto”.
La otra cara de la moneda está en el software. Cada usuario cuenta, a su vez, con un panel desde el cual puede modificar la información vinculada al dispositivo. De esta manera, un cambio de número telefónico o de una red social no obliga a reemplazar la tarjeta. El sistema también incorporó estadísticas para conocer cuántas veces fue escaneado un perfil y cuáles son los enlaces que reciben mayor cantidad de clics.
La gama comenzó con tarjetas de PVC y luego fue incorporando llaveros, pulseras, credenciales, soportes para escritorios y tarjetas metálicas. Algunos de estos productos se fabrican mediante impresión 3D, tarea que realiza el propio Tiscornia, mientras que las tarjetas metálicas son importadas desde China y las impresiones y grabados quedan a cargo de un aliado comercial en Rosario.
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Chapitas inteligentes para mascotas
Hace apenas dos meses, la empresa lanzó al mercado Tapp Pets, una línea de chapitas inteligentes para mascotas que reutiliza la base tecnológica de los perfiles digitales, aunque con otro objetivo: facilitar la localización de un animal perdido. Se trata de medallas con chip NFC y código QR. Cuando una persona encuentra a la mascota y las escanea, puede acceder a los datos de contacto de su familia, información médica y veterinaria, además se envía al dueño la ubicación desde la cual se realizó el escaneo.
A dos meses del lanzamiento, Tapp Pets ya cuenta con unos 500 dispositivos en circulación. En este caso, también cambia el esquema comercial, en lugar de concentrar las ventas directamente al consumidor final, la empresa apunta a veterinarias y petshops a través de venta mayorista y a distribuidores particulares que quieran colocarlos en consignación. El sistema permite registrar en qué comercio fueron dejados los productos y detectar cuándo una chapita es activada por un comprador.
Uno de los puntos clave en este modelo de negocios es la popularización de la tecnología NFC en los teléfonos inteligentes. “Actualmente, un 95% de los teléfonos en circulación a nivel mundial tienen esta prestación. En Argentina, todavía quedan muchos celulares no compatibles, por eso incluimos el QR de respaldo”, aclara Tiscornia. Hasta el momento, los productos vendidos acumulan más de 160.000 escaneos.
Para ambas líneas de producción, Tapp busca mantener un costo de entrada accesible. Una tarjeta de presentación puede conseguirse por 30.000 pesos o adquirirse en combo con un llavero personalizado por 40.000. En tanto, las medallas para mascotas están pensadas para comercializarse a un precio final de entre 15.000 y 20.000 pesos.
Los rubros que más las eligen
En el caso de las tarjetas de presentación, el 70% de su base de clientes pertenece al rubro de los asesores inmobiliarios, aunque también hay profesionales de la medicina, la construcción y consultores. La mayor parte de la demanda está localizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque Tapp también llegó a Córdoba, Mendoza y algunos destinos internacionales como Uruguay y Paraguay. “Hoy estoy orientado a empresas, oficinas, sector ejecutivo. Poder trabajar con equipos de profesionales que luego usan el producto con otros colegas me permite tener cada vez más clientes individuales”, explica.
Mientras tanto, Tapp Pets ya logró establecer una base inicial de clientes con muy pocas incidencias en el uso. El próximo paso es colocar el producto en veterinarias y petshops locales para su venta al público. “A futuro, estoy bastante centrado en este producto. Estoy trabajando en mejorar el dispositivo y los exhibidores. Creo que es algo que va a generar muchas ventas en Rosario. La comunidad de mascotas en la ciudad es muy buena”, concluye.