Con el aumento del costo de la electricidad Arneg tiene una oportunidad. Desarrollan tecnología para ahorrar consumo, tanto en el retail con los equipos de refrigeración, como en las grandes industrias. Además, sus paneles son isotérmicos, aseguran que “aislar es ahorrar”.
Domingo 26 de Mayo de 2024
“Buscamos hacia dónde va el crecimiento y hacia allí vamos”. Esa es la estrategia que siguen desde hace 4 décadas quienes dirigen Arneg Argentina desde Rosario. Su presidente, Eduardo Scoppa, y su CEO, Carlos Pasciullo, lo tienen claro y en este complejo 2024 la brújula les marca un nuevo camino. Ellos son fuertes en el segmento de refrigeración para supermercados e industrias, con un 60% del share nacional, y se consolidaron en el segmento de la construcción con el desarrollo de paneles isotérmicos para todo tipo de obra. Ahora, con la certeza de que la minería, el petróleo y la pescadería tienen por delante un camino prometedor, suman a su cartera de productos soluciones para ese sector.
En concreto, para el rubro pesquero están fabricando centrales eléctricas de gran porte aplicadas a esa industria. Y, claro, pueden ser también utilizadas por otras grandes fábricas. Lo cierto es que el primer prototipo ya está fabricado y será enviado a Mar del Plata en cuanto esté listo. Y en lo que tiene que ver con la minería y el petróleo, han logrado convertirse en proveedores de los paneles isotérmicos para la construcción de los grandes espacios de trabajo que requiere esa industria en sitios remotos.
Una historia singular
Pero para entender dónde está hoy Arneg Argentina, hay que conocer el origen de esta enorme industria que es parte del grupo italiano que lleva el mismo nombre. Fue Eduardo Scoppa quien junto a un grupo de compañeros de una metalúrgica que fabricaba heladeras se animó a abrirse camino en el año 1977. La cosa fue así: el dueño de la fábrica donde trabajaba había decido cerrar pero les dio la opción a sus empleados de no pagarles la indemnización a cambio de darles por un año la nave y el equipamiento para que ellos la hicieran rentable. Empezaron fabricando estanterías para las industrias y así nació la empresa Raffo, llamada así porque justamente estaba en la cortada que lleva ese nombre.
Luego en los años 90, con ese camino aceitado, se lanzaron a la fabricación de equipos de refrigeración para supermercados hasta que un par de años después comenzaron sus primeras operaciones con la internacional Arneg. Estaban en una feria en Chicago y allí vieron la tecnología italiana, puntualmente los freezers llamados pozos fríos con vidrio superior, que todavía no se comercializaban en Argentina. Así, comenzaron a importarla, Eduardo recuerda de aquellos años que “los italianos vieron que teníamos buenas ventas, ellos estaban informados de que éramos gente seria y que estábamos trabajando en todo el interior del país. En ese momento no teníamos nave propia ni capital para invertir, pero lo que teníamos eran las ganas de ir para adelante y trabajar seriamente. Ese era el capital real nuestro”. Y así fue, los italianos entraron como socios en el 94, haciendo fuertes inversiones en Rosario con la compra de la nave actual que tiene 25 mil metros cuadrados cubiertos, y en el año 2003 el grupo pasó a ser el accionista mayoritario.
La segunda planta de Arneg en la región
Carlos Pasciullo tenía 23 años cuando entró a trabajar en el área financiera de la empresa. Eduardo le reconoce su fuerza de trabajo, con vocación de líder y asegura que los últimos hitos son gracias a él. Un logro alcanzado fue el de comprar y montar una nueva planta de Arneg, en este caso en Alvear, para aumentar la fabricación de los paneles isotérmicos. Carlos relata que estaban en pandemia cuando hablaba con los italianos para concretar esa inversión que era de nada menos que u$s 20 millones: “Nosotros llevamos el proyecto en el 2020, el mundo estaba parado, Italia era el epicentro del problema, las plantas estaban frenadas en todos los países y nosotros con un proyecto de inversión. Se tomaron 60 días y me dijeron dale”. Los italianos son Roberto Marzaro y Luigi Finco, fundadores del grupo que hoy tiene 22 plantas distribuidas en todo el mundo.
A la hora de evaluar porqué Marzaro y Finco invierten en esta región, Carlos reflexiona “un día en una charla les pregunté por qué invierten acá y me dijeron que ellos podían hacer inversiones en cualquier lugar del mundo, pero que la inversión en bienes era lo más fácil, el tema es que necesitan recursos humanos atrás” y agrega acerca de lo que le dijeron: “Preferimos hacerlo en un país donde tengamos recursos humanos que puedan seguirla”. Carlos destaca que el grupo siempre está proyectando el futuro, cuando estrenaron la planta en Alvear, en el 2022, se ocuparon de sumar 7 hectáreas más para poder hacer una nueva línea de producción en espejo. Pero esa inversión deberá esperar a un contexto mejor en el país.
Aislar es ahorrar
Argentina atraviesa un 2024 muy complicado para la industria tras el enfriamiento de la economía. En este momento, Eduardo y Carlos aseguran que están produciendo bien aunque con un turno menos. En lo que es equipamiento de frío para retail, donde tienen grandes clientes como Carrefour, Día, La Anónima, Chango Más y por supuesto las locales La Reina o La Gallega, están entregando la producción de los pedidos hechos en el segundo semestre del año pasado donde las empresas anticiparon sus pedidos imaginando este contexto actual. Sí les preocupa lo que suceda el resto de este año porque la demanda es baja, aunque tienen la espalda del grupo italiano que entiende lo que sucede. “El apoyo que estamos teniendo desde Italia es incondicional, ellos comprenden la situación porque saben que no es un problema de la coyuntura de la empresa sino de la situación del país”, explica Carlos.
En este momento son dos las complicaciones más importantes para ellos: el costo de los insumos y el impuesto país. Si se llegan a acomodar esas variables, cuestión nada fácil, podría cambiar la perspectiva. Un punto que sí ven a favor es que al haberse sincerado el costo energético ellos tienen más chances de vender los nuevos equipos y centrales porque consumen menos de la mitad que los equipos viejos. Carlos puntualiza que el “70% del consumo de energía de los supermercados vienen de los equipos de refrigeración”. Y, por otro lado, su producto para la construcción, los paneles isotérmicos, también permiten un aislamiento que mejora mucho el costo energético. “Aislar es ahorrar, decimos siempre nosotros”, define Carlos.
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Nueva tecnología más sustentable
La mirada central desde Europa es la de mejorar la producción con políticas que cuiden el medio ambiente. En el caso del Grupo Arneg uno de los cambios claves fue la utilización de gases nuevos para las centrales de frío, es decir, no utilizar los llamados “freones” para pasar a gases naturales como el CO2. En la región, fueron los primeros en hacerlo. Por otro lado, en línea con la innovación, ya están trabajando con software con inteligencia artificial que les permite tener avisos de “averías predictivas”, algo fundamental en la industria del frío. Es decir, los nuevos equipos de Arneg avisan previamente a un incidente para que el equipo no llegue a tener que dejar de operar. Todo ese funcionamiento de las centrales eléctricas que utilizan los equipos de refrigeración se controla desde un centro de monitoreo instalado en Italia.
Al cierre de esta entrevista, suplemento Negocios de La Capital hace una recorrida por la planta junto a Eduardo y Carlos. Se los ve a los dos orgullosos de la industria que supieron montar, con líneas de producción de primera línea con equipamiento italiano.