Un índice muestra las probabilidades de que las selecciones tengan un peor desempeño por exposición a condiciones climáticas extremas
18:27 hs - Lunes 15 de Junio de 2026
Monterrey, domingo 14 de junio, fase de grupos del Mundial 2026. Suecia y Túnez hacen la segunda pausa de hidratación del partido, en la mitad del segundo tiempo. Viktor Gyökeres, delantero estrella del conjunto nórdico, se apoya con sus manos en sus rodillas, exhausto, a pesar de que su equipo controla el partido por 3 a 1. No es para menos: a las 21.30, en esa ciudad ubicada en el norte de México, hay 28º de sensación térmica.
El calor vuelve a ser un factor de preocupación en el marco de un Mundial, luego de que este foco también se ponga de relevancia en Qatar. Mientras que en el país asiático la cuestión se resolvió mediante la climatización de los estadios (medida que no es inocua y provoca un perjuicio al medio ambiente por la energía que debe utilizarse para eso), sólo 3 de las 16 sedes que se reparten entre los países anfitriones en 2026 (Estados Unidos, México y Canadá) cuentan con canchas cubiertas y equipos de aire acondicionado, algo que es crucial para una región que vivirá temperaturas por encima de los 40 grados en algunas de las ciudades que albergan los estadios.
Un estudio realizado por la organización Climate Central, compuesta por científicos y comunicadores que trabajan en torno a las problemáticas derivadas del cambio climático, reunió información climatológica sobre las sedes del Mundial y armó un sitio en el que se puede visualizar cuánto va a afectar el rendimiento de los jugadores las altas temperaturas y la humedad que se esperan para América del Norte mientras se desarrolle la copa del mundo.
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Sedes complicadas
La referencia para determinar la magnitud de esa afectación será el índice WBGT (siglas en inglés de temperatura del globo y bulbo húmedo), que combina temperatura, humedad, velocidad del viento y radiación solar para medir el estrés térmico en el cuerpo humano. Es una variable que suele usarse para magnificar las potenciales alteraciones que sufren los cuerpos de los atletas expuestos a actividades durante jornadas de altas temperaturas.
El umbral WBGT se ubica en torno a los 28º para que los organismos de los futbolistas funcionen de la mejor manera posible. Por encima de esa temperatura y en condiciones de alta humedad como las que está experimentando la Tierra en este momento, con El Niño empezando su desarrollo de manera intensa (los principales modelos climáticos muestran anomalías de temperaturas muy por encima de 0,5º promedio), se incrementan las probabilidades de que los jugadores experimenten una merma en sus rendimientos.
En Suecia-Túnez, teniendo en cuenta la herramienta desarrollada por Climate Central, se incrementaron en un 79% las chances de que los jugadores bajen sus rendimientos por efecto de las condiciones climáticas.
Al menos 5 de las 16 sedes tienen, en esta época del año, registros de temperaturas extremas por calor. Dos de ellas, Dallas y Houston, cuentan con sus estadios cerrados y con equipos de climatización, mientras que en las otras tres sedes (Guadalajara, Monterrey y Miami) los futbolistas tendrán que afrontar encuentros en los que las condiciones climáticas podrán afectar hasta un 90% sus desempeños.
Antecedentes cercanos
La posibilidad de que jugadores, árbitros y hasta espectadores, trabajadores o voluntarios del Mundial puedan sucumbir al calor es real y tanto en la Copa América 2024 como en el Mundial de Clubes 2025, ambos celebrados en Estados Unidos, se registraron afectaciones por las altas temperaturas y los elevados porcentajes de humedad.
De hecho, uno de esos episodios lo protagonizó Enzo Fernández. El mediocampista argentino, que salió campeón del certamen de clubes el año pasado con el Chelsea inglés, reveló sentirse mareado por el calor en el partido por semifinales que su equipo disputó ante Fluminense en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde se va a disputar la final del Mundial el 19 de julio.
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“Jugar con esa temperatura es muy peligroso y perjudicial para el espectáculo, para la gente que viene a disfrutar al estadio. La velocidad de juego no es la misma, se hace muy lento todo”, afirmó, en ese entonces, el mediocampista argentino.