Los vecinos de la zona exigen que los restos de los animales sean analizados por especialistas para determinar por qué está ocurriendo el fenómeno
17:18 hs - Viernes 04 de Septiembre de 2026
En la cortada General Madariaga, en barrio Echesortu, nadie entiende nada. Los 100 metros que tiene esta calle se convirtieron en un cementerio de pájaros que encendió las alarmas de los vecinos y el reclamo por autopsias. Sólo en los últimos 30 días, se contabilizó un centenar de aves y palomas fallecidas que aparecen sin signos de violencia.
La cortada General Madariaga está en el cuadrante de Servando Bayo, 9 de Julio, Lima y Zeballos. Es una cuadra tranquila y con un puñado de árboles de copas bajas, muy distintos a las plantaciones centenarias que rodean al barrio Echesortu. Por eso, los vecinos se sorprendieron al ver varios pájaros sin vida. Tampoco fue un hecho aislado de un día particular, sino que durante un mes contabilizaron alrededor de 100 aves fallecidas.
Gorriones, horneros, palomas y otras tantas especies son quitadas de la vía pública día a día entre el servicio de barrido y limpieza municipal y los propios vecinos. “Pasan los chicos barriendo a las 7, pero a las 10 ya hay de nuevo”, aseguró una vecina.
Los vecinos no encuentran explicación: las aves yacen sin vida en Madariaga entre Serbando Bayo y Lima, un fenómeno que no se replica en ninguna otra parte de la ciudad.
Misterio en barrio Echesortu
La gente del barrio transita la cuadra, que es una vía muy utilizada: algunas personas la usan para llegar a los clubes del barrio, otras para pasear a sus mascotas. Por eso, encontrarse con los animales fallecidos es toda una sorpresa y una molestia.
“Tengo miedo de que los perros o gatos se contagien de enfermedades”, sostuvo otra vecina y remarcó que los animales fallecidos sólo aparecen en esa cortada. Pero sólo en la calle, porque en techos o espacios internos al aire libre no hay registros de la alta tasa de mortandad que las aves tienen en esos 100 metros.
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Las vecinas no salen de dos palabras: “raro” y “extraño”. Exponen sus dudas, pero les cuesta encontrar una hipótesis. “Es inesperado y es una incertidumbre. Solicitamos que la autoridad competente haga una evaluación y tome medidas en forma urgente porque el problema está”, expresó otra de las mujeres, que aseguró que en 20 años de convivencia en la cuadra nunca había visto una situación similar.
Las autoridades consultadas por los vecinos plantearon que el problema se puede estar originando por un envenenamiento en los árboles. Sin embargo, aún no hay estudios que avalen la hipótesis que partió desde los funcionarios.