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"Las universidades deben poder incluir a todas las personas con discapacidad"

José Luis Aguirre es vicerrector de la Universidad del Gran Rosario, donde abrieron un espacio para implementar de manera integral todas las acciones pertinentes a fin de que las personas con discapacidad puedan estudiar.

Domingo 22 de Diciembre de 2019

Atentos a las necesidades que los propios alumnos plantean y en concordancia con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Universidad del Gran Rosario (UGR), abrió un espacio de trabajo especialmente destinado a asegurar la integración de las personas en situación de discapacidad con el fin de que puedan estudiar cualquiera de las carreras que allí se dictan sin obstáculos de ningún tipo.

La propuesta va mucho más allá: que este compromiso tenga un efecto multiplicador y en todas las instituciones educativas se pueda pensar y repensar la discapacidad dentro de un modelo social diferente al que tenemos que, aún con avances, sigue excluyendo a quienes tienen problemas físicos o de salud mental que les imponen ciertos límites.

José Luis Aguirre, vicerrector de la universidad y director del Espacio de Discapacidad e Inclusión Social dijo a Más que "estamos acostumbrados a un sistema que construye universidades desde la normalidad. Esto debe interpelarnos, llevarnos a reflexionar, a accionar al respecto. La Argentina adhirió a la Convención y eso nos impulsa y obliga a tener programas accesibles, métodos pedagógicos integrales, universales. El tema se agendó políticamente y eso provocó que tengamos que dar respuestas, estar atentos y preparados. Es lo que estamos intentando hacer".

En la UGR, comentó el directivo, en lugar de tener facultades como en otras universidades tienen espacios institucionales. "En esos espacios se hacen desarrollos académicos, de extensión e investigación como en cualquier facultad. Entre ellos, uno muy relevante es la discapacidad y la inclusión social".

En esta casa de estudios hay varios programas vinculados a la discapacidad y se dicta una Maestría de Gestión y Política de la Discapacidad. En 2020 se abrirá también la Licenciatura en Psicomotricidad, y hay en desarrollo otras carreras vinculadas la temática .

"Otra de las experiencias con las que contamos es el aprestamiento laboral del Centro Universitario Rosario Inclusiva (CURI) donde hay más de 40 chicos y chicas capacitándose en oficios", remarcó Aguirre.

Según el vicerrector, en el quehacer diario se van abriendo nuevos desafíos para concretar la igualdad y la integración. "El empoderamiento de este grupo de personas, en los últimos años, tiene sin dudas un impacto. Por eso también respondimos de esta manera, trabajando en equipo (en un espacio determinado) todos los desarrollos que debemos poner en marcha, los cambios que tenemos que generar para que nadie quede afuera. Empezó a pasarnos que jóvenes ciegos decidieron estudiar kinesiología y entonces se nos hizo imprescindible adaptar el espacio y la estrategia pedagógica para que ellos puedan hacer la carrera sin inconvenientes. En definitiva, lo que advertimos, es que el problema es nuestro, no de ellos".

Aguirre admite que "estamos investigando y aprendiendo de las propias personas con discapacidad y algunas de sus propuestas son realmente revolucionarias. Por ejemplo, si cambiás el sistema perceptivo, que pasa por la mirada, por los ojos, a otro tipo de percepción como la táctil, se aprende de otra manera, y lo curioso es que alumnos que no tienen discapacidad probaron con este modo de aprendizaje y les fue mucho mejor".

"En ese intercambio de experiencias se abre un enorme campo reflexivo y también de acción que es muy interesante explorar", dice Aguirre, y agrega: "El psiquismo persigue, capta y atesora aquello que comprende, y lo que no, lo rechaza, entonces tenemos mucho que hacer para que todos podamos comprender".

El directivo menciona que incluso hay una representación hegemónica de la discapacidad que en realidad deja a la mayoría de las personas con discapacidad afuera. "Si pensamos en alguien con discapacidad inmediatamente pensamos en una persona ciega o en silla de ruedas. Y por ejemplo, el 50 por ciento de las personas que tramitan un certificado de discapacidad tienen problemas de salud mental. Entonces el reto es mucho mayor de lo que imaginamos, porque una cosa es adaptar un sistema pedagógico para un joven que es ciego y otra cosa para quien tiene un trastorno psiquiátrico o psicológico, pero que tiene todo el derecho a estudiar en una universidad".

El mayor objetivo que persigue la creación de este espacio particular de trabajo es "que las personas con discapacidad se empoderen y militen sus derechos".

Aguirre menciona que lo que está pasando en la UGR también está ocurriendo en otras universidades. Quizá no desde un espacio puntual pero "la preocupación por este tema existe, las personas con discapacidad y sus familias lo plantean, y tanto en el ámbito educativo privado como público el tema ha tomado una dimensión que no tenía hace años, aunque se necesita seguir trabajando mucho".

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