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"Hay mujeres que se encuentran un bulto en la mama y no consultan por miedo"

Lo advierte Germán Cipulli, presidente de la Asociación de Mastología de Rosario. De todos modos, el médico asegura que existe mayor conciencia en la población sobre la importancia de los estudios y el autoexamen, y que se avanzó mucho en diagnóstico precoz y tratamientos.

Domingo 13 de Octubre de 2019

El temor al cáncer sigue existiendo. Aunque ya no es sinónimo de muerte, y menos en el cáncer de mama donde la tasa de curación es altísima si se detecta a tiempo, “hay mujeres que se encuentran un bulto y no consultan por miedo”, dice Germán Cipulli, presidente de la Asociación de Mastología de Rosario.

El hallazgo durante un autoexamen de un quiste o nódulo debe ser motivo de consulta inmediata, agrega el profesional, quien reconoce que los aspectos psicológicos que entran en juego cuando esto sucede pueden impactar al punto de que la persona no recurra a su médico y niegue o minimice la situación. “Cuanto antes podamos hacer el diagnóstico más chances existen de llegar a la cura o de que el cáncer se transforme en una patología crónica como pueden ser otras”, destaca Cipulli.

En la Argentina se detectan unos 20 mil tumores malignos de mama al año. La cifras son incluso más altas en otros países de Latinoamérica. “Nosotros estamos al mismo nivel en cuanto a incidencia que los países desarrollados de Occidente”, menciona.

Cipulli agrega que si bien tanto en los hospitales públicos como en los privados (más en los primeros que en los segundos) todavía llegan mujeres que por miedo dejan pasar meses o hasta un año desde que se encontraron un cuerpo extraño en la mama, o notaron retracción o secesión en los pezones o enrojecimiento de la piel, hay niveles de conciencia más altos que nunca antes. “Las campañas, la insistencia de los médicos, el trabajo de las ONGs han logrado que las mujeres se hagan los controles necesarios para detectar el cáncer de mama de manera precoz”.

La Asociación de Mastología de Rosario recomienda una mamografía o senografía una vez al año después de los 40 años, y antes si hay antecedentes familiares muy contundentes como por ejemplo una madre o hermana con cáncer de mama siendo jóvenes. “Si la mamá de una persona tuvo cáncer de mama a los 45, esa mujer deberá hacerse el primer estudio por imágenes a los 35, o sea, diez años antes del momento en el que su mamá tuvo la enfermedad”, señala Cipulli. En esos casos, es bastante probable que se trate de un cáncer heredofamiliar. En esos casos, estudios genéticos, disponibles en nuestra ciudad, podrán determinar si la persona porta un gen y por lo tanto, el resto de los familiares estarán en condiciones de ser evaluados para conocer si tienen o no esa mutación genética.

“No hay que olvidar a los varones, porque si bien es uno cada mil mujeres, el cáncer de mama también existe en el hombre, que debe consultar de inmediato si nota cualquier alteración”, puntualiza Cipulli

Ecografía ¿en qué casos?

Una de las dudas que suelen surgir entre las mujeres es por qué a algunas se les solicita una ecografía mamaria junto con la tomografía y a otras no. Cipulli explica que “además de los avances que se registraron con la calidad de los mamógrafos, la ecografía también avanzó muchísimo y hoy nos permite detectar lesiones muy pequeñas. Una ecografía realizada por un buen especialista permite encontrar lesiones de 4 mm”.

“Es un estudio complementario muy importante, y en mujeres premenopáusicas nos sirve particularmente. Lo mismo que en mujeres con mamas densas o afibrosadas”, remarca.

El especialista agrega que la ecografía “nos permite diferenciar los quistes y ver la vascularización y el tipo de vascularización de ese quiste, nos permite clasificar el riesgo y hacer una biopsia dirigida cuando lo consideramos necesario”.

Respecto de la biopsia, Cipulli comentó que hoy es un estudio invasivo que se hace con una sedación y con muchos menos efectos indeseados que hace algunos años. “No hay que quitarle el peso emocional que tiene, porque sin dudas, cuando le decimos a una mujer que es necesaria una biopsia sabemos que el temor a un cáncer de mama se instala. Lo cierto es que en muchos casos encontramos lesiones que son finalmente benignas. Lo importante es que la paciente se saque todas las dudas con su médico, que no sienta temor a preguntar, que no se quede con inquietudes que puedan perturbarla”.

La indicación de una biopsia se hace porque se encontró un nódulo palpable y sospechoso desde lo clínico, o ganglios axilares, o microcalcificaciones que es preciso analizar más en profundidad o ante ciertos hallazgos de la ecografía.

La resonancia magnética también se solicita en algunos casos que el médico considere conveniente.

¿Más jóvenes?

En los últimos se instaló la idea de que hay muchas más mujeres jóvenes con cáncer de mama, que 30 o 40 años atrás. “No podemos comprobar eso desde el punto de vista epidemiológico, lo que sí puedo decir es que el 15% de los cánceres de mama corresponden a mujeres menores de 40 años. Lo que sucede es que el impacto que genera esta enfermedad en alguien joven es enorme, para la persona, el entorno (muchas veces son mujeres con hijos pequeños, por ejemplo), sus amigos, amigas....No creo que si hubo un aumento en la incidencia sea alto sino que tiene más que ver con que se conocen más, se detectan más, se hacen públicos los casos, entonces el efecto emocional en la población es muy fuerte”, relata el médico.

En general, comenta, es una patología de la posmenopausia y se ve mucho más en personas mayores de 50 años.

Cuánto más años tiene la mujer, mayor es la chance de tener cáncer de mama. “Tengo paciente de 80 años, en muy buen estado general, que se sorprenden porque les detectamos un quiste maligno a esa altura de la vida, y yo les digo que con el paso del tiempo es, justamente, mucho más probable que suceda; de allí que no se deben suspender los controles ginecológicos habituales”.

Cipulli remarcó que hoy las opciones terapéuticas para abordar esta enfermedad son muchas y efectivas en gran parte de los casos. “Insisto con la detección temprana que es fundamental. Los chequeos anuales y la consulta inmediata ante cualquier cambio llamativo en una o las dos mamas”, dice el especialista quien admite que no es sencillo lidiar con el proceso que intenta la curación, pero que “no hay que perder la esperanza de conseguir revertir la situación”, y agrega: “El apoyo familiar, del entorno, la consulta a un psicólogo o psicooncólogo para aquellas mujeres que necesitan hacerlo o que desean poner en palabras lo que les ocurre es muy importante y son valiosos recursos con los que hoy se cuenta”.

En el Círculo Médico, el 18 de octubre, habrá una jornada organizada por la Asociación de Mastología de Rosario. A las 17 disertarán psicooncólogos. Esa charla estará abierta al público.

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