Villa Gobernador Gálvez fortalece el empleo con una red de unidades productivas

Los espacios abarcan rubros como textil, gastronomía, carpintería, adoquines e inclusión laboral. Más de 200 personas participan de algunas de las propuestas, que además generan bienes y servicios

08:15 hs - Sábado 19 de Septiembre de 2026

La capacitación laboral, la producción y la inclusión social confluyen en seis unidades productivas que funcionan en distintos puntos de Villa Gobernador Gálvez y que generan bienes y servicios para la comunidad. Los espacios abarcan actividades vinculadas a la producción textil, la gastronomía, la carpintería, la fabricación de adoquines y la inclusión laboral de personas con discapacidad, con el objetivo de brindar herramientas de formación y favorecer el desarrollo de emprendimientos.

El intendente Alberto Ricci señaló que estas iniciativas se complementan con más de 200 actividades gratuitas que se desarrollan en la ciudad en áreas culturales, deportivas, educativas y de formación en oficios.

Seis unidades productivas

“Actualmente contamos con seis unidades productivas en diferentes rubros y espacios de la ciudad. Tenemos propuestas de panificación, pastelería y emprendimientos gastronómicos, producción de adoquines, una textil, carpintería y un dispositivo laboral para personas con discapacidad”, indicó el mandatario.

Uno de los principales espacios es la Textil Municipal Arcoíris, que funciona de 8 a 18 y recibe a unas 150 personas en distintas capacitaciones. El taller cuenta con 26 máquinas incorporadas junto al gobierno provincial y permite que quienes finalizan los cursos accedan a una credencial de uso social para continuar utilizando el equipamiento en proyectos productivos propios o colectivos.

Según explicó Ricci, la iniciativa busca acompañar a quienes no cuentan con recursos para adquirir maquinaria específica y necesitan un ámbito donde desarrollar sus emprendimientos.

La experiencia forma parte de una estrategia más amplia orientada a combinar formación, acceso a herramientas y producción. En los últimos años, las distintas unidades productivas incorporaron equipamiento y realizaron mejoras edilicias para ampliar su capacidad operativa y aumentar el alcance de las capacitaciones.

La lógica apunta también a fortalecer el trabajo colaborativo entre los participantes. La posibilidad de compartir maquinaria, conocimientos y espacios de producción permite que muchas personas puedan desarrollar proyectos que, de manera individual, resultarían difíciles de concretar por los costos que demanda la inversión inicial.

Capacitación integral

De esa forma, la capacitación deja de ser una instancia aislada y se integra a un proceso más amplio, en el que los participantes adquieren conocimientos, acceden a herramientas y encuentran oportunidades para iniciar o fortalecer emprendimientos propios.

Otra de las experiencias se desarrolla en la carpintería del CIC 20 de Junio. Allí, jóvenes que participan de programas de formación laboral repararon más de 5.500 bancos, sillas y escritorios destinados a escuelas públicas desde 2017. La tarea se lleva adelante a través del Fondo de Asistencia Educativa (FAE) y en articulación con programas provinciales. De esta manera, la capacitación en oficios se combina con el reacondicionamiento de mobiliario escolar para instituciones de la ciudad, generando además un importante ahorro de recursos para el sistema educativo.

En materia gastronómica, el Centro de Formación Gastronómica La Paloma dicta actualmente cursos de pastelería con más de 70 participantes. El proyecto prevé además generar un espacio para la elaboración y comercialización de productos por parte de emprendedores.

Por su parte, en el Centro Municipal El Triángulo funciona una unidad productiva de panificación que produce más de 6.500 raciones diarias destinadas a comedores y copas de leche.

La producción panificada se convirtió en una herramienta clave de acompañamiento alimentario para numerosos vecinos. La reciente incorporación de equipamiento y las obras de refacción realizadas en el establecimiento permitieron fortalecer la capacidad de producción y mejorar las condiciones de trabajo. El establecimiento fue recientemente refaccionado mediante un trabajo conjunto entre el municipio y la provincia. Las mejoras demandaron una inversión de 40 millones de pesos e incluyeron la incorporación de hornos y nueva maquinaria.

Obra pública y empleo

La producción también alcanza a la obra pública. La planta municipal de adoquines fabrica piezas de hormigón utilizadas en la pavimentación de calles de la ciudad. Los bloques son colocados posteriormente por cooperativas de trabajo y ya permitieron concretar 15 cuadras de pavimento flexible en distintos barrios. “Para nosotros es un orgullo poder llevar adelante este proyecto, un modelo que nos permite avanzar con más obras, optimizar recursos y generar trabajo local”, sostuvo el intendente Ricci.

La red se completa con una propuesta de inclusión laboral que funciona en el Centro de Atención a la Diversidad (CAD), donde 16 jóvenes y adultos con discapacidad elaboran velas, sahumerios, difusores de ambientes y brumas textiles. El objetivo es brindar herramientas que favorezcan procesos de formación, emprendedurismo e inserción laboral.

Más allá de las particularidades de cada experiencia, todas comparten un mismo eje: ofrecer oportunidades concretas de capacitación, acceso a herramientas y desarrollo productivo. En un contexto económico complejo, estos espacios buscan constituirse en una alternativa para quienes procuran adquirir conocimientos, iniciar una actividad o fortalecer un proyecto laboral.

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