"Pescadazo" en el Congreso: los pescadores artesanales santafesinos reclaman políticas públicas
Integrantes de las cooperativas de pescadores artesanales de Villa Gobernador Gálvez y de Villa Constitución piden "políticas públicas" frente a la crisis del sector, afectado por la bajante del Paraná, los incendios en las islas y la pandemia, entre otros factores

Miércoles 11 de Agosto de 2021

Los pescadores artesanales de las cooperativas de las ciudades santafesinas de Villa Gobernador Gálvez y Villa Constitución y de las bonaerenses de Baradero y San Pedro hicieron en la mañana de este miércoles un “Pescadazo” en la Plaza del Congreso, frente al Congreso Nacional, en la ciudad de Buenos Aires, en reclamo de políticas públicas para enfrentar la grave crisis que afecta al sector por la histórica bajante del río Paraná, los incendios en las islas, la pandemia de Covid-19 y el abandono que sufrió el sector por parte del gobierno nacional entre 2015 y 2019.

“Buscamos que se conozca la grave problemática que sufre la pesca artesanal fluvial de la zona del Delta medio. Entre 2015 y 2019 los pequeños productores fueron abandonados. A eso le sumamos la aparición de la pandemia; los incendios que se registran en la zona y ahora también la histórica bajante del Paraná. Todo esto ha generado una de las crisis más grandes que se recuerden en la pesca artesanal de la región”, destacaron integrantes de las cooperativas santafesinas.

En este sentido, los pescadores advirtieron que “necesitamos que se instrumenten de inmediato políticas públicas que contemplen las necesidades de los pescadores artesanales, ya que esta situación no sólo afecta al presente sino que tendrá graves consecuencias por lo menos en los próximos dos años”.

Sábalo, bagre y dorado a 150 pesos el kilo

El “Pescadazo” comenzó cerca de las 9 de la mañana de este miércoles en la Plaza del Congreso, donde ofrecieron sábalo, bagre y dorado a 150 pesos por kilogramo, patí a 180 pesos y boga a 240 pesos el kilo.

El río Paraná atraviesa una bajante extraordinaria -la mayor de los últimos 77 años- que lo sitúa lejos de sus niveles habituals, y muy por debajo de la marca de aguas bajas, que afecta la vida ambiental y social de las ciudades situadas a la vera del curso de agua, así como de las actividades económicas relacionadas.