El productor agropecuario que cuenta la vida del campo en Instagram con mucho éxito desmiente que tenga socios y que haya autorizado la venta de las vacas
11:10 hs - Miércoles 25 de Marzo de 2026
El productor agropecuario e influencer del agro, Bruno Bertoldi, conocido como La Joya Agro, comenzó a dar su versión del robo de ganado de su propiedad que terminó vendido, aparentemente, sin autorización y se convirtió en un novelón del agro.
Amparado en sus 2,5 millones de seguidores contó por Instagram todo el proceso desde que se enteró de que los 190 animales que mandó a engordar a un campo de Santa Teresa fueron vendidos hasta los primeros contactos con el fiscal de Villa Constitución que lleva la causa y tiene como imputado a Nicolás Coscia.
Este miércoles decidió contar más detalles en "El primero de la mañana" por LT8: “El pastaje es un servicio, no es una sociedad. Eran contratos verbales como se hace en el campo, es muy común. Los animales siempre y hasta el día de hoy son de mi propiedad”. Y graficó: “Es como si llevás el auto al taller. Si el tallerista en el medio agarra el auto, lo lleva a una concesionaria y lo vende como si fuera de otra persona. A mi entender, no es abuso de confianza”, en alusión al delito cometido.
El agroinfluencer
“Yo me enteré este fin de semana por los medios que tiene 223 cheques rechazados en los últimos meses en el Banco Central por 880 millones de pesos. Yo no estaba al tanto de nada”, sostuvo.
Amplió: “El abogado defensor anda diciendo que yo estaba mal financieramente cuando yo estaba en Europa ganando un premio, representando a la Argentina como mejor influencer agro de latinoamérica. Pasa que no tienen más nada para decir”.
“Dicen que supuestamente le pedí que venda los animales y por eso ilegalmente me los toma y los vende ilegalmente. Me parece que el que estaba apretado financieramente era su cliente”, remarcó.
Luego, directamente apuntó contra Coscia: “Nicolás, con una empresa de él, hizo vender hace tres semanas los animales mediante una consignataria de Rosario a un productor de Chabás que teóricamente lo compró en buena fe. La consignataria hace tres semanas ya liberó los cheques. La hacienda se pagó”.
A su vez, desestimó todos los cuestionamientos de una supuesta movida propia para sus redes sociales. “Yo tengo cuatro millones de seguidores y tengo 60 mil seguidores nuevos por mes en Instagram durante los últimos 3 años. En redes sociales todo el mundo ve que me me va muuuy bien porque me deslomo trabajando. ¿A vos te parece que yo necesito una movida de seguidores?”.
“Somos productores agropecuarios de segunda generación. Soy ingeniero agrónomo, tengo Martín Fierro. Estudié en Estados Unidos, tengo la cuenta de agronomía más grande del mundo. Soy el influencer más grande de todo el mundo a nivel agropecuario”, dijo sin pudor.
Su versión de la historia, en Instagram
“Hago para aclarar la situación lamentable y desesperante que me está tocando a mi y a mi familia. Ya hay un imputado y yo soy la única víctima”, describió el influencer en un video subido este feriado.
Contó que los 190 animales desaparecidos son nacidos en su campo en Tornquist, hijos de sus toros y vacas. “Tengo la trazabilidad de esa hacienda, y son míos, de mi propiedad. Yo soy criador no engordador, estaban cumpliendo en Santa Teresa cumpliendo un engorde. Son míos, en sociedad con nadie, era un servicio”.
Luego dijo que conoce, lógicamente, a quien le dio sus animales para engorde. “No voy a llevar a un lugar que no conozco. Yo conocía a quien maneja el campo y encargado de la hacienda, al que mantiene los animales, el dueño del campo, tío y padre de la persona en cuestión, conozco a otro campo donde son dueños en Pavón Arriba, conozco a la hermana, a la novia que vivían en un departamento enorme”.
Los conozco a todos y yo estaba tranquilo. “Me pasaban información diaria. Fui a ver a fines de febrero a los animales por la sanidad y el engorde y me quedó tranquilo”, sostuvo.
“Me enteré por el sistema de Senasa de autogestión que se habían emitido a la mañana de ese dia dos guías para el traslado desde el campo de Santa Teresa al campo de Tornquist. Como que volvían. No estaba al tanto ni lo hice yo. Y se había hecho de manera personal en una oficina. Los doy de baja con motivo de fraude”, remarcó.
Luego, dijo: “Lo llamé a la persona en cuestión que se debe encargar de los animales y no me atendía. Llamo a una persona en común que es ganadero, y me dice que tienen 221 cheques por 880 millones de pesos declarados”.
“Me bajó la presión, me desesperé. No pude dormir. Me subí a la chata a las 5 y me fui a Santa Teresa a la patrulla rural y les pedí que me acompañen. No había nadie en el campo pero como es cañada se veía que no había ni un solo animal”, planteó.
“Me fui al Senasa de Máximo Paz y le confirman que la persona en cuestión y le dieron impresas las guías para que vuelvan al campo. Se las dieron sin ningún tipo de autorización y menos de una persona que no es de mi empresa. Nadie puede mover los animales porque son míos, y tengo que sacar yo los papeles para moverlos”, finalizó.