Martes 11 de Julio de 2023
Alberto Bamonde tiene 51 años, vive en Carcarañá y hasta el año pasado trabajaba como concesionario de marcas de motos y bicicletas. Su esposa Lorena Sánchez tiene 44 años y es esteticista. Pero en agosto del año pasado sus vidas cambiaron. Un accidente que pudo haber sido fatal los dejó a ambos con movilidad reducida. Después de nueve operaciones, Alberto necesita una prótesis que no llega por "inconvenientes administrativos", según le dijeron en el hospital que lo atiende. Los seguros no responden. Familiares y amigos iniciaron una campaña para conseguir de manera privada los casi 3,7 millones de pesos que necesita para comprarla. El tiempo apremia.
El 14 de agosto de 2022 Alberto y Lorena se desplazaban en una moto por la ruta 26S, que comunica la autopista Rosario - Córdoba con Carcarañá, cuando una camioneta que circulaba frente a ellos frenó para doblar en por un camino lateral. Ni el conductor del rodado mayor ni el matrimonio pudieron evitar la colisión. Lorena y Alberto sufrieron serias heridas. A ella la internaron en el Hospital Centenario, de Rosario; a él, en el Eva Perón de Granadero Baigorria.
Lorena debió ser sometida a 12 operaciones. Alberto sufrió fracturas múltiples en la pierna izquierda a la altura de la rodilla, el fémur y la cadera. Recibió nueve intervenciones quirúrgicas. "El seguro del otro vehículo nunca se hizo cargo de nada, con un abogado interpusimos una medida cautelar para que asumieran los gastos médicos, pero hasta ahora no obtuvimos respuestas", cuenta el hombre a La Capital.
En abril de este año Alberto debió ser internado nuevamente por una infección en la pierna, a la altura del fémur. "Se hizo una nueva intervención quirúrgica, esta vez de las que llaman «en dos pasos», porque tuvieron que sacar la prótesis que estaba puesta, limpiar la zona y poner un separador plástico provisorio con antibióticos hasta que llegue la prótesis definitiva, que empieza en la rodilla y llega hasta la mitad del fémur", relata Alberto. Técnicamente, es una prótesis de rodilla completa abisagrada y rotatoria Bioprot.
Ocurre que el paciente ya terminó con el tratamiento de antibióticos que se le había prescripto como condición para poder realizar una nueva cirugía. Esto fue el 25 de abril, y le advirtieron que la operación debía hacerse entre los dos y los tres meses pasada el acta infectológica. "Eso es lo ideal, lo máximo son seis meses, pero ya pasaron tres y todavía no hay novedades porque la prótesis no está. El peligro de una nueva infección crece y ya me dijeron que tengo que hacerlo ahora", revela.
Sin respuestas
Y ahí comienza la otra parte de la historia. Según cuenta Alberto, "los médicos me informaron que tras varios pedidos mi prótesis no había llegado. Y según pudimos averiguar, el problema sería por falta de pago a las ortopedias abastecedoras. El hospital nos extendió un certificado diciendo que no podía contar con la prótesis por «inconvenientes administrativos», pero sin especificar el motivo", revela. Y subraya: "La ortopedia nos dice que no le pagan. Los pacientes estamos en el medio".
>>Leer más: Argentina tiene la tasa más alta de muertes por accidentes en las rutas
Alberto y Lorena no pueden trabajar desde el accidente. Dependen de ellos mismos para poder reinsertarse en el mundo laboral. Y hace once meses que no pueden "ni pisar". Tienen un hijo de 17 años y una hija de 22. El menor de los dos vive con el matrimonio, y el padre cuenta que debió abandonar la escuela después del accidente. Tenía que atender la casa de barrio Uruguay, de Carcarañá.
Ante esta realidad, y teniendo en cuenta la premura del caso, los Bamonde, junto a familiares y amigos, lanzaron una campaña para poder recaudar los 3.680.000 pesos que cuesta la Bioprot requerida. "Se compra en forma directa, es algo que no entra en las licitaciones. Y es más cara que toda la deuda que el hospital tendría con la ortopedia", señala. Hay una cuenta cuyo alias es REY.CUEVA.CABO.