Tomaron juramento a fiscales subrogantes y a nuevos funcionarios del Ministerio Público de la Acusación

La fiscal general, María Cecilia Vranicich, aseguró que “ahora podemos ejercer nuestra propia superintendencia"

15:57 hs - Sábado 28 de Marzo de 2026

La fiscal General, María Cecilia Vranicich tomó juramento a 17 fiscales en un acto realizado en la tarde de este viernes en el Espacio Cultural Universitario (ECU), en Rosario. En la ceremonia institucional, tomaron posesión de sus cargos siete fiscales subrogantes: Aquiles Balbis, César Cabrera Molino, David Carizza, Emiliano Ehret, María Teresa Granato, Georgina Pairola y Alejandra Raigal. A su vez, juraron seis fiscales adjuntas subrogantes: Abi Luz Cabrera, Anabel Cerutti, Lucila Cornier, Rocío Cosgaya, Sofía Cudos y Marina Oliva.

Vranicich destacó que “ahora podemos ejercer nuestra propia superintendencia” en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y mencionó además que los fiscales subrogantes "transitaron el primer concurso interno que tuvimos para ese tipo de cargos. Remarcó, además, que “los fiscales subrogantes que hoy prestaron juramento –quienes previamente fueron fiscales adjuntos–, son personas que forman parte de la institución desde la etapa fundacional”.

En tal sentido, les agradeció “el gran trabajo de los últimos años” y los invitó “a renovar el compromiso con el MPA”. Asimismo, puntualizó que “la mayoría de los fiscales adjuntos subrogantes también se formaron y desempeñaron como empleados en las Fiscalías Regionales 1 y 2”.

fiscales

Valeria Vranicich y Matías Merlo (der)

En tanto, para la Fiscalía Regional de la Primera Circunscripción, María Laura Urquiza juró como fiscal subrogante mientras que Florencia Zarabia, Matías Palud y Valeria Nittoli lo hicieron como fiscales adjuntos subrogantes.

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Finalmente, la Fiscal General hizo referencia a “la enorme responsabilidad funcional que conlleva ser fiscal” y subrayó que “demanda valentía y prudencia”. Sostuvo que “no podemos perder la sensibilidad, ya que en nuestro trabajo está siempre en juego la dignidad humana, la integridad de las personas ya que trabajamos con personas sufrientes, tanto las víctimas o sus familiares como también los imputados o personas condenadas que perderán uno de los bienes más preciados, que es la libertad”.