Sexualidad: los problemas económicos se meten en la cama de los rosarinos

La sexóloga e influencer Bárbara García habla sobre la crisis en la sexualidad: "En la consulta los pacientes hablan como nunca de la falta de plata"

Domingo 18 de Agosto de 2024

"Todas las personas tienen derecho al goce", dice, a modo de presentación y en forma contundente la médica ginecóloga, especialista en sexualidad humana e influencer Bárbara García. Sin embargo, al igual que otros profesionales que abordan esta temática conoce el impacto negativo de los problemas económicos en las relaciones sexuales de los rosarinos de clase media: "Como nunca antes los pacientes hablan en la consulta de la falta de plata, de las preocupaciones por no poder llegar a fin de mes. Sin dudas la crisis se mete en los vínculos. El estrés, la ansiedad, el miedo...todo eso va en contra de la posibilidad de relajarse y conectar con otra persona”.

En diálogo con La Capital, la profesional, que trabaja en Rosario, hizo un análisis de la calidad de vida de la población en relación al sexo en estos momentos. Analizó cómo las presiones relacionadas a las dificultades económicas complican mucho más los encuentros íntimos y cómo siguen pesando los mandatos y el machismo a la hora del placer.

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_ El miércoles publicamos una nota sobre la caída de ventas de sildenafil, más conocido como Viagra, ¿creés que se debe al costo de los medicamentos o hay menos interés en tener relaciones sexuales?

_Sin dudas el costo de esos fármacos puede incidir en una disminución de la demanda pero también es cierto que las obras sociales lo reconocen. Es posible que los varones también se estén dando cuenta de que no siempre es necesario recurrir a drogas para poder pasarla bien sexualmente. Hay disfunciones eréctiles que tienen que ver con lo vascular y otras con el estrés y el sistema nervioso central desregulado. Hago esta diferenciación porque hay mucho uso innecesario de medicamentos. La terapia sexual muchas veces logra que la persona se autorregule, que aprenda a conectar. El varón tiene un estereotipo de masculinidad fuerte y por eso muchas veces recurre a una pastilla que las primeras veces les funciona pero después no, porque el problema pasa por otro lado. Además, cuidado, porque tiene contraindicaciones. Hay veces en las que estas drogas son necesarias pero si no están bien indicadas, y con el seguimiento adecuado, la disfunción vuelve a aparecer. Así que lo mejor es consultar a los profesionales, siempre.

_ ¿Esos problemas a la hora de tener relaciones sexuales están relacionados con el miedo, con la ansiedad, con las preocupaciones diarias?

_ La sexualidad argentina es muy coitocentrista, eso por un lado. Entonces todo pasa por la penetración. Y si el cuerpo no está relajado, si se busca la legitimación de esa masculinidad solo por la erección, si no se recurre a otras prácticas como la estimulación previa de los muslos, el pecho, los testículos para luego tocar el pene, entonces no sale bien y la persona se frustra. Es real que en estos momentos tomarse el tiempo, pensar en el goce, es quizá más difícil.

_ ¿Hay poca previa entonces?

_ Exacto. Si la estimulación sexual no es adecuada te ganan los miedos, la ansiedad, la incapacidad de hablar. El placer también se aprende. Y vemos por ejemplo que el varón que consume películas XXX adelanta el porno al momento de la penetración. No hay un recorrido del mapa del placer. Entonces, cuando estás con otra persona tu cerebro toma lo sabido, lo conocido, se llena de frases: no voy a poder, soy el peor, no lo puedo creer, y eso va aún más en contra de lograr una erección. Es necesario reaprender la previa, trabajar en la masturbación, el autoconocimiento, porque esa previa puede ser el plato fuerte tuyo y de tu compañero o compañera.

_ ¿Se consulta más o menos que antes por problemas relacionados a la sexualidad?

_ Hay más. De todas las edades y también jóvenes, que se animan más. Los nativos digitales, por ejemplo, ante algún tema googlean y terminan llegando al profesional. Yo tengo muchas personas (más mujeres que varones porque además soy ginecóloga) que llegan por comentarios de conocidos o amigos que me consultaron y tuvieron respuestas positivas. Obviamente hay generaciones, gente de más edad que se resiste más porque el problema es cambiar las masculinidades. Crecieron con eso de que el varón no llora, tenés que ser macho, me voy a curar solo... Entonces hay muchos hombres que van al médico por primera vez después de los 40 años, a un control de próstata, al que encima le tienen miedo. El sistema de salud tampoco ayuda porque en general no contiene sino que eyecta.

_¿A qué te referís?

_ A que mucha gente que va a una consulta con médicos de otras especialidades no encuentra ahí una pregunta sobre su vida sexual. El cardiólogo no te pregunta si sos sexualmente activo, si te testeaste últimamente para saber si tenés alguna infección de transmisión sexual (ITS), cómo estás en ese sentido. No pasa casi con ningún médico de los que la persona ve habitualmente. Cuando yo sea ministra del Goce (dice entre risas) voy a trabajar mucho en este sentido. Voy a cambiar el enfoque. A invitar a que cualquier especialidad pueda testear ITS, así como piden un hemograma. De esta manera vamos a perder el tabú y ocuparnos de la salud de forma integral.

_¿La relación sexual se ve como una obligación?

_ Muchas veces, cuando es una cosa muy hermosa.

_ Entonces hay mucha gente que la pasa mal...

_ Sí. Vienen personas con años de frustraciones, de callar, y eso le pasa a mujeres y hombres. Porque las mujeres no se animan a decirle a su pareja lo que desean o a hablar de sexualidad. ¡Y el hombre menos! El silencio es tremendo y es muy doloroso. No se habla de placer ni de displacer. ¿Una buena? Es que veo que las nuevas generaciones están más abiertas. En Instagram (@docbarbaragarcia), por ejemplo, tenía un 80% de mujeres que me seguían. Eso va cambiando paulatinamente. Ya estoy en un 70/30. Las brechas se van moviendo y las personas no quieren adaptarse al malestar.