Martes 26 de Diciembre de 2023
La noche del 14 de diciembre transcurría con normalidad en el bar Abarrote, de Paraguay al 700. Unas 40 personas se habían reunido para pasar un momento agradable y escuchar a Ike Parodi y el Zorrito Von Quintiero. Pero mientras se presentaba el show acústico en el coqueto espacio céntrico, todo cambió de repente: una baldosa ingresó por el techo vidriado del bar y dio de lleno en la cabeza de Maximiliano, un empresario de 42 años que había asistido al show y estaba en la planta alta.
Los gritos desesperados de quienes estaban cerca del herido conmocionaron a los asistentes y también a los vecinos. El piso quedó regado de sangre. A Maximiliano lo trasladaron a un sanatorio privado y quedó internado en terapia intensiva por la conmoción cerebral que le produjo el golpe, además de una fractura del hueso frontal del cráneo, que fue comprobada mediante estudios por imágenes. Hoy se recupera en su casa del traumatismo que sufrió y continúa con controles estrictos.
Por el momento no hay detenidos por el hecho, que pudo ser una tragedia.
Se sospecha que la baldosa fue arrojada desde el edificio lindero pero nada se sabe aún de quien puedo ser el responsable de semejante agresión.
El ataque está siendo investigador por la Unidad de Homicidios Culposos. Según información a la que accedió La Capital se tomaron varias medidas en los últimos días como la identificación de los habitantes del edificio, testimonios, pericias de cálculo de caída de objeto, y se esperan resultados.
Desde el punto de vista de la salud de la víctima, este medio pudo conocer que el paciente permaneció 24 horas en la unidad de cuidados intensivos bajo control estricto y luego dos días más en sala general.
El parte médico que se difundió desde el sanatorio Mapaci en las horas posteriores a la agresión (previa autorización de los familiares del herido) señalaba: "Durante la madrugada, ingresó a nuestro nosocomio el señor Maximiliano Bulgubure, a consecuencia de haber sufrido un traumatismo de cráneo provocado por un elemento contundente arrojado desde altura. Cursa internación en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde fue evaluado multidisciplinariamente y se realizaron estudios por imágenes que evidencian una fractura del hueso frontal del cráneo".
"Actualmente -finalizaba el comunicado- se encuentra estable, vigil, orientado en tiempo y espacio. Permanecerá internado en la Unidad de Cuidados Intensivos y se evaluará la conducta a seguir según la evolución del paciente".
Durante la internación, que duró tres días, se repitieron los estudios de imágenes para analizar si se habían producido cambios desde la primera tomografía, cuando ingresó el paciente. Esa tomografía no mostró cambios, lo que fue leído como una muy buena noticia por los médicos, teniendo en cuenta la magnitud del impacto sufrido.
El muchacho, que estuvo en terapia y luego permaneció bajo control en sala general por 48 horas, fue dado de alta el 18 de diciembre teniendo en cuenta la buena evolución clínica, y al no evidenciarse complicaciones inmediatas.
El paciente continúa con controles en forma ambulatoria por un tiempo prudencial. Esos chequeos están a cargo del servicio de Neurocirugía del Mapaci.
“El que arrojó la baldosa es un asesino”, dijo en su momento el encargado del bar y vinería, quien aclaró que no tienen ni una denuncia por ruidos molestos, por lo cual resulta más incomprensible todavía cuál fue el motivo de la decisión de quien tiró el objeto que pudo poner en riesgo la vida de Maxi o de cualquiera de los otros asistentes.
El hecho, que captó la atención de los rosarinos por la brutalidad y lo inexplicable de la agresión, recordó lo sucedido en la puerta del bar La Chamuyera, de Corrientes al 1300, cuando en octubre de 2016 una joven recibió un botellazo arrojado desde un edificio cercano lo que le produjo fractura y hundimiento de cráneo.
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La chica, que salvó su vida, sufre aún secuelas en su movilidad. Nunca se supo quien fue el culpable de ese ataque.