- El bazar del subsuelo con el que se pretendió potenciar el centro comercial abrirá dos enormes nuevos espacios en la ciudad. Recuperará las tradicionales esquinas de Rioja y San Martín, y Rioja y Sarmiento
06:30 hs - Miércoles 10 de Junio de 2026
El éxodo de locales del complejo comercial La Favorita no para y la estocada final a un proyecto que no prosperó la dará Mall China, el bazar ubicado en el subsuelo que se había anunciado como un lugar que prometía devolverle algo de movimiento al edificio. Sin embargo, tal como anunció el propietario del emprendimiento asiático, Youying Ni, a La Capital, el 30 de junio será su último día.
Pero ese dato llegó con novedades: Mall China se mudará al desde hace tiempo cerrado local de la esquina de Rioja y San Martín, donde ya se realizan refacciones y se coloca el mobiliario para la reinauguración. “Será un gran empujón para ese sector del centro que no venía bien”, dijo una fuente ligada al mercado inmobiliario.
Y hay más: Ni, el hombre de negocios chino conocido en Argentina como Julio, adelantó que Mall China recuperará otra tradicional esquina céntrica poco tiempo después. Habrá una nueva sucursal en el enorme local de Rioja y Sarmiento, el histórico inmueble donde funcionó durante décadas la tradicional cadena de electrodomésticos y artículos para el hogar Rosario Confort.
Así las cosas, se prevé que Mall China reinicie sus actividades en Rioja y San Martín el 1º de julio y, a fines de ese mismo mes, a una cuadra, en Rioja y Sarmiento. En el primer local ocupará toda la planta baja, un espacio de alrededor de 400 metros cuadrados, mientras que el segundo negocio, paradójicamente un viejo anexo de La Favorita, tendrá dos pisos, en un total de 1.300 metros cuadrados.
De este modo, Youying Ni anticipó a este diario que en los nuevos emprendimientos sumará alrededor de un 40 por ciento de artículos para la venta, entre los que agregará el rubro indumentaria.
“Me fui mal”
Consultado sobre su salida de La Favorita, el empresario explicó sin medias tintas: “Me fui mal, confié en el proyecto”. Es que, según detalló, fue muy alta la inversión para una idea que duró poco: sólo ocho meses.
El referente reveló que cuando comenzaron los problemas entre los dueños del edificio de La Favorita y la operadora comercial, que derivaron en el próximo cierre, ofreció alquilarlo con opción a compra, una cuestión que los propietarios (la sociedad fiduciaria encargada de administrar el patrimonio y representar legalmente a los dueños del inmueble, Compañía Asturias SA) no aceptaron. Eso aceleró los planes de ocupar los dos grandes locales mencionados.
Se viene Indian a La Favorita
En este contexto, todo hace prever que La Favorita podría ser adquirida por Indian, la firma uruguaya de indumentaria (perteneciente al Grupo Parisien) que, al parecer, avanza firme en las negociaciones para quedarse con el edificio de Sarmiento y Córdoba. A raíz del conflicto y el inminente desalojo de la gerenciadora actual, referentes comerciales de la ciudad afirmaron que la venta o el traspaso del inmueble a la marca extranjera está cerrada en un 99 por ciento.
El éxodo de locales de La Favorita anticipa el cierre definitivo del actual formato de shopping multimarcas que acordaron un retiro anticipado y coordinado para dejar el edificio completamente vacío a fines de junio. Esta retirada masiva es el resultado de una “tormenta perfecta” que combina tres factores estructurales: el fin prematuro del contrato general, el acuerdo de la gerenciadora Onatisur con los comerciantes para que rescindan los subalquileres (que vencían originalmente en 2027), y un plan de desocupación “desescalada” para que las marcas organicen su mercadería y personal sin llegar a instancias de desalojo violento. Al día de hoy, ya quedan apenas cuatro locales operativos en todo el edificio.
La interna detrás del final de La Favorita es una feroz batalla legal, económica y corporativa con acusaciones cruzadas de incumplimiento entre los dueños del inmueble y sus administradores comerciales. Aunque ambos coinciden en que el contrato que vencía en 2027 está totalmente roto, sus versiones exponen dos realidades enfrentadas. Los propietarios, representados por la fiduciaria, acusan directamente a la gerenciadora de un incumplimiento financiero; y la operadora del shopping se defiende argumentando que los dueños montaron una maniobra para forzar su salida y vaciar el edificio.
Por fuera de la disputa legal, la interna también responde a un quiebre en las expectativas del negocio. El formato de shopping tradicional con pequeños locales sufrió la recesión general. Al no alcanzar los niveles de facturación proyectados en 2023, la gerenciadora se vio asfixiada por los costos fijos y los propietarios vieron más rentable la opción de desprenderse del activo definitivo vendiéndoselo a un único dueño.