Viernes 08 de Octubre de 2021
En el Día de la Virgen del Rosario, el arzobispo la ciudad celebró una misa en un Patio Cívico del Monumento colmado de fieles. Allí expresó su dolor y preocupación por la situación de violencia social y denunció la naturalización de la muerte que provoca el narcotráfico. Monseñor Eduardo Martín señaló la falta de políticas de prevención y de ideales para los jóvenes, y apeló a la protección de la patrona rosarina para renovar la esperanza.
Las fiestas patronales comenzaron temprano con el Rosario de la Aurora. Luego, fieles de toda la ciudad se dieron cita en Monumento para honrar a la patrona. A las 16.30, se rezó el Rosario y luego dio comienzo a la misa.
Aplaudido por los miles de participantes que se encontraban en el Patio Cívico y sobre Córdoba, el obispo expresó su alegría por volver a celebrar las fiestas patronales con una misa presencial, que también se transmitió a través de las redes con cientos de visualizaciones en vivo.
Grupos de jóvenes, familias, abuelos y nietos acudieron al lugar para participar de la misa, además de autoridades municipales, entre las que se encontraba el intendente Pablo Javkin.
A la hora de la homilía, monseñor Martín animó a los fieles a no ser indiferentes ante la situaciones de violencia y de muerte que provoca el narcotráfico.
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“Rosario está traspasada por la violencia asesina del narcotráfico, como un emergente de una sociedad que ha naturalizado el consumo de sustancias y no ha trabajado en la prevención y asistencia de las personas que lo padecen”, expresó con preocupación.
“Pareciera que existe una legalización de hecho del comercio de drogas, que cuenta con un sistema financiero propio, y con una organización delictiva superior a la que cuenta el Estado para dar respuesta”, continuó.
“¿Por qué nos está ganando la droga, con su correlato que es el narcotráfico, con su contenido de dinero negro, de poderosas armas de fuego, ostentación, lujo, violencia y muerte?”, manifestó, y señaló la connivencia social, política, judicial, y de las fuerzas de seguridad que han provocado esta situación.
También apuntó a los “eufemismos” de quienes llaman “consumo recreativo” a la ingesta de drogas “en un marco del 40 por ciento de la población que vive en la pobreza”.
Y llamó a la reflexión: “¿Qué ideales nobles hemos dejado de inculcar y testimoniar en especial a los jóvenes que terminan eligiendo el camino de la droga?”.
A continuación, exigió políticas “decididas y valientes” para remediar este flagelo.
Luego apeló a la fe y al apoyo en la oración para “vencer el mal” y se orientó al recurso a la Virgen del Rosario como protectora de la ciudad. Citó al Papa Francisco con la frase: “No nos dejemos robar la esperanza”.
La misa terminó con una oración especial de consagración a la virgen en este 80º aniversario de su coronación, que también se celebró ayer.
Al finalizar, agradeció a los participantes y se mostró emocionado ante la presencia de la multitud en el Monumento, que gritaba “¡viva la Virgen del Rosario!”.
La celebración terminó con el tradicional himno a la Virgen del Rosario y la gente saludó con pañuelos y aplausos a la imagen que fue llevada nuevamente a la iglesia Catedral.