El reconocido arquitecto falleció este lunes, a los 89 años. Proyectó edificios emblemáticos de la ciudad como las torres Dolfines, de Puerto Norte
17:09 hs - Lunes 04 de Mayo de 2026
Fue docente, secretario de Planeamiento municipal y Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario, pero sus colegas lo destacan, sobre todo eso, como "un gran maestro" de la arquitectura. Augusto "Gugui" Pantarotto falleció este lunes, a las 2 de la mañana, rodeado de sus familiares y amigos. Dejó en la ciudad edificios emblemáticos, entre ellos las torres Dolfines, de Puerto Norte.
Pantarotto tenía 89 años y una vida dedicada a la arquitectura. Fue docente de la Universidad Nacional de Rosario, impulsó las actividades del Grupo R y se desempeñó como Secretario de Planeamiento de la Municipalidad durante la gestión del intendente Hermes Binner. Además, desde su estudio desarrolló una intensa labor profesional.
Estuvo a cargo del proyecto de la sede del Banco Comercial Israelita Filial II , de Córdoba al 1800 (1992), las torres Dolfines Guaraní (2005), y más recientemente los edificios Quinquela Plaza, de Mitre y avenida del Huerto, y Deco, en la ex imprenta Ferrazini de Urquiza al 1900, por citar algunos ejemplos de la obra que desarrolló en Rosario.
Un maestro de la arquitectura
En marzo del año pasado, la UNR lo distinguió otorgándole el título de Doctor Honoris Causa por sus múltiples aportes a la cultura arquitectónica y urbanística y, por lo tanto, al bienestar de la comunidad.
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El acto fue realizado en la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño. El galardón comenzó a gestarse en el consejo Directivo de la facultad, donde la propuesta fue aprobada por unanimidad.
En esa oportunidad, el decano de Arquitectura, Pedro Ferrazini, afirmó que “la belleza que caracteriza su obra se vincula con lo funcional y con el modo de habitar lo contemporáneo” y le agradeció el legado, el presente y la continuidad de la arquitectura rosarina.
En su discurso de agradecimiento, Pantarotto resaltó el valor de la educación pública y el rol transformador de la arquitectura en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.