El Concejo realizará un encuentro para la entrega del reconocimiento. Habrá música en vivo y un recorrido por su historia y significado
19:20 hs - Miércoles 02 de Septiembre de 2026
El nvique es un instrumento tradicional de la comunidad Qom. Se trata de una caja de lata con una única cuerda cuyo sonido atraviesa generaciones y forma parte de la memoria e identidad de los pueblos originarios. Hace dos meses fue reconocido como Patrimonio Cultural de Rosario y este viernes se realizará un acto en el Palacio Vasallo para rendirle homenaje.
El proyecto que llevó al reconocimiento del nvique como parte de la historia cultural de Rosario fue presentando en el Concejo Municipal por Daniel Naporichi, referente de la comunidad Qom, e impulsado pro la concejala Alicia Pino. La presentación de este viernes se realizará a las 17 y será una oportunidad para conocer este instrumento. Habrá música en vivo y un recorrido por su historia y significados.
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Qué es el nvique
Se trata de un instrumento monocorde: tiene una sola cuerda y se ejecuta con un arco. Su particularidad también está en los materiales con los que históricamente fue construido. Las primeras versiones de este violín podían ser de calabazas, caparazones de mulita o tortuga o madera como caja de resonancia. Con el tiempo, las latas comenzaron a ocupar ese lugar: primero las de galletitas o caramelos y después las de aceite.
La cuerda también tiene una historia propia. Tradicionalmente se utilizó crin de animales y, posteriormente, comenzó a emplearse principalmente crin de caballo. En distintas investigaciones sobre el instrumento se documentaron además diferentes formas de construcción y materiales según las comunidades y las regiones.
Un instrumento que también cuenta historias
Más allá de su particular sonido, el nvique está rodeado de relatos que explican su origen y su lugar dentro de la cultura Qom.
Según una leyenda, su origen se remonta a La'axaraxaik, cuyo nombre significaba “el feo”. Triste y solo porque no conseguía pareja, recibió de un hombre considerado el dueño del monte un instrumento desconocido y extraño. Además, conoció a su hija, de quien se enamoró y fue correspondido. La felicidad hizo que sus melodías fueran alegres, pero cuando otras mujeres comenzaron a buscarlo, su mujer lo descubrió y arrojó el nvique al fuego. Las llamas del instrumento formaron, según se cuenta, el lucero del alba.
Tiempo después, tras la muerte de La'axaraxaikun, joven separado de su amada por una gran distancia encontró aquel viejo nvique y comenzó a tocarlo. Sus melodías eran tan tristes que conmovieron al dueño del bosque, quien hizo posible que la mujer escuchara la música de su enamorado y pudiera reencontrarse con él. Desde entonces, cuenta la leyenda, quien toque el nvique mientras pronuncia el nombre de su enamorada podrá lograr que el encuentro se produzca antes del atardecer.