La iniciativa busca reservar el mástil escolta para enseñas oficiales. Las colectividades cuestionan que no fueron consultadas y defienden una tradición de décadas
10:08 hs - Jueves 13 de Agosto de 2026
La bandera de Estados Unidos que flameó el pasado 4 de julio en el mástil escolta del Monumento Nacional a la Bandera generó una fuerte polémica en redes sociales. Su presencia coincidió con el 250º aniversario de la independencia estadounidense y fue interpretada por algunos usuarios como un gesto político. Sin embargo, aquel izamiento forma parte de una práctica con décadas de historia y que fue formalizada por un decreto municipal en 2011.
Ahora, esa tradición quedó en el centro de una nueva discusión en el Concejo Municipal. Un proyecto presentado por los concejales Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino propone limitar el uso del mástil escolta y reservarlo para la bandera argentina, las enseñas oficiales de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y aquellas vinculadas con conmemoraciones patrias o hechos históricos argentinos.
La iniciativa generó rechazo entre representantes de las colectividades rosarinas, que cuestionan especialmente que no hayan sido consultadas antes de impulsar una modificación que afecta una práctica en la que participan desde hace años.
“Me enteré medio de casualidad”, contó a La Capital Ariel Naserala, presidente de la Colectividad Libanesa de Rosario. Según relató, tampoco estaban al tanto del proyecto la presidenta de la Asociación de Colectividades de Rosario, Lydia del Grosso, ni su secretaria, Yolesa Betty.
“Vos hacés un proyecto de ese estilo, ¿cómo no vas a llamar a las partes interesadas?”, planteó Naserala.
Una práctica con décadas de historia
El uso del mástil escolta para banderas extranjeras no comenzó con el decreto municipal de 2011. Según explicó el historiador Miguel Carrillo Bascary a este diario hace algunas semanas, integrante del Instituto Belgraniano y exdirector del Monumento, la tradición existe prácticamente desde los primeros años del edificio y lleva alrededor de 69 años.
El criterio, explicó, responde a un gesto de cortesía hacia países que mantienen relaciones diplomáticas con la Argentina o que cuentan con comunidades importantes en Rosario.
A lo largo de los años, por ese mástil pasaron banderas de distintos países, entre ellas las de Bulgaria, Israel y Bolivia, pero también las de organismos internacionales como Naciones Unidas o la Cruz Roja en ocasiones especiales.
La práctica quedó formalizada hace quince años. El decreto municipal 1631/2011, firmado el 13 de julio de ese año, establece que en el Mástil Mayor y en el mástil principal interno se utiliza exclusivamente la bandera argentina. En cambio, habilita el izamiento de banderas de Estados reconocidos por la Argentina, organizaciones internacionales y otras enseñas en los mástiles escolta y laterales del Patio Cívico.
La normativa también contempla el izamiento de banderas de países cuyos mandatarios o diplomáticos se encuentren en Rosario en visita oficial.
El proyecto que ahora se discute en el Concejo busca modificar ese esquema y eliminar la posibilidad de utilizar el mástil escolta para banderas de Estados extranjeros y organizaciones internacionales.
La polémica que volvió a poner el tema en agenda
El episodio del 4 de julio funcionó como disparador de una discusión que ya había aparecido en otras oportunidades. Pero no era la primera vez que una bandera extranjera generaba controversia.
En abril, el izamiento de la bandera de Israel en el marco del aniversario de la independencia de ese país también había provocado fuertes reacciones en redes sociales. En aquella oportunidad, Carrillo Bascary había explicado que la ceremonia se realizó en el mástil escolta, acompañando a la bandera argentina, y que se trataba de una actividad prevista dentro del uso protocolar del espacio.
>> Leer más: ¿Por qué flameó la bandera de Estados Unidos en el Monumento?
La diferencia entre el mástil principal y el escolta es central para entender la discusión. El primero está reservado exclusivamente para la bandera argentina, mientras que el segundo permite, bajo determinadas circunstancias, la presencia de otras enseñas.
Por un lado, los autores sostienen que la modificación busca preservar el carácter nacional del Monumento y aclaran que no pretende cuestionar las relaciones internacionales ni los vínculos de hermandad con otros países.
Sin embargo para las colectividades, trasladar esas ceremonias significa modificar una tradición que consideran parte de la identidad de Rosario.
“El Monumento ya es un símbolo de la ciudad”
Para las colectividades, la discusión no pasa solamente por el protocolo de las banderas sino por el significado que adquirió el Monumento para Rosario.
Naserala sostuvo que la posibilidad de que las comunidades extranjeras estén representadas allí forma parte de una ciudad históricamente vinculada con la inmigración. “Es algo que está instalado hace mucho tiempo, que es tradicional, que tiene que ver con la Rosario inclusiva, con la Rosario que cobija a la inmigración”, afirmó.
Y agregó: “El Monumento a la Bandera ya dejó de ser simplemente el Monumento a la Bandera, un homenaje a la bandera. Es un símbolo de esta ciudad”.
El dirigente también cuestionó los argumentos de Basso para impulsar la modificación y consideró que no contemplan la tradición construida alrededor de esos actos. Por eso, después de comunicarse con distintos concejales, Naserala adelantó que este jueves mantendrá una reunión personal con Basso. Su expectativa es plantear el rechazo de la colectividad y buscar que la iniciativa no avance.
Estados Unidos, Líbano, Israel y muchos otros países
El decreto no se limita a establecer una autorización general. También incorpora un listado de países cuyas banderas están contempladas para sus respectivas fechas nacionales.
Aparecen, entre otros, Estados Unidos, Líbano, Israel, Italia, España, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia, Perú, Colombia, México, Francia, Canadá, Alemania, Japón, China y Australia. También figuran organismos y entidades internacionales como Mercosur, Naciones Unidas, la OEA, la Cruz Roja y la Santa Sede.
El caso de Estados Unidos del 4 de julio, por lo tanto, estaba contemplado dentro de esa lógica: el propio anexo del decreto incluye al país y establece el 4 de julio como fecha de su independencia.
La normativa también prevé izamientos de banderas de países cuyas celebraciones tienen fecha móvil, como Israel, Luxemburgo, Marruecos, Países Bajos y la Santa Sede.
El esquema incluye además fechas especiales dedicadas a organizaciones internacionales. Por ejemplo, el 24 de octubre, Día de las Naciones Unidas, se contempla el izamiento de la bandera de la ONU, junto con otros emblemas en los mástiles laterales.