Jueves 30 de Abril de 2020
El derrumbe de un sector de parrilleros del Club Mitre encendió las alarmas por otros desmoronamientos que podrían ocurrir provocados por la bajante del río Paraná. Ante este panorama la Municipalidad encabezó ayer una recorrida junto a Prefectura Naval Argentina para evaluar la situación.
El secretario de Obras Públicas, Luis Conde, participó de la recorrida por agua que arrancó a la altura del Puente Rosario Victoria hasta la desembocadura del arroyo Saladillo en el río Paraná y afirmó que no se registraron nuevas situaciones de peligro.
“No advertimos nada que nos llame la atención, no nos parece que el escenario que ocurrió en el club de pesca Mitre se replique en el resto de la ciudad”, aseguró en diálogo con el programa “El primero de la mañana” de LT8.
Igual avisó que aunque no se visualicen inconvenientes, “eso no quiere decir que estemos exentos de nada, no observamos complejidades, pero hay que estar atentos porque la bajante tiene sus particularidades”.
“Estamos atentos, no queremos expresar alarma por la situación, tampoco decir que todo está bien, que nada va a pasar”, agregó para señalar que el principal es objetivo es resguardar la vida humana.
En ese sentido, anunció que ante la bajante del río se reforzarán los recorridos por agua y por tierra. “Tanto nosotros como la gente de Defensa Civil vamos a registrar las zonas con más frecuencia”, dijo para precisar que en la zona del Saladillo encontraron población sobre la costa aunque no percibieron “que haya complejidad que derive en algún problema en lo inmediato, no hay tanta gente como imaginábamos, pero hay”.
El monitoreo será entonces permanente en la barranca. “La idea es ver el comportamiento del suelo que puede delatar algunas situaciones que se pueden percibir en estas visitas y prever algo que puede ocurrir, pero no siempre pasa esto, uno puede ver la situación bien y después ocurre un desmoronamiento parcial”, cerró.
El pasado sábado, la zona que ocupaba un sector de parrilleros del club Mitre y que el día anterior había sido clausurado por una amplia grieta que se había detectado, terminó de ceder y cayó a las aguas del Paraná, arrastrando un sector de entre 15 y 18 mesas con sus respectivos bancos.