Murieron cinco integrantes de una familia de Rosario que viajaba a Brasil
Sobrevivió una joven de 16 años, que permanece internada en un hospital de Rosario do Sul. La pareja vivía en Rosario desde hace una década y los chicos iban al colegio Boneo.

Martes 27 de Diciembre de 2011

Un matrimonio y tres de sus hijos murieron ayer cuando el auto en el que circulaban por una ruta del estado brasileño de Río Grande do Sul chocó con un micro de pasajeros que iba en sentido contrario. La única sobreviviente de la colisión es una adolescente de 16 años, también hija de la pareja. La familia santafesina, que vivía desde hace unos 10 años en la zona norte de Rosario, viajaba junto a unos vecinos para pasar las vacaciones en Pinheira (una playa de Santa Catarina). Por la tarde hubo una misa en la parroquia del colegio Boneo, en la ciudad, donde asistían los menores. Los cuerpos serán velados hoy en la capital provincial.

El accidente ocurrió poco después de las 6 a la altura del kilómetro 457 de la ruta BR 290, que une las localidades de Rosario do Sul y Sao Gabriel, muy transitada por argentinos que visitan las playas del sur de Brasil.

Los seis integrantes de la familia viajaban a bordo de un Chevrolet Zafira que chocó de frente con un micro de la empresa brasileña Planalto, que circulaba por la misma ruta en sentido contrario.

El cónsul argentino en Uruguayana, Alejandro Massuco, precisó que las víctimas fueron identificadas como Leticia Noemí Debuck (42 años), quien manejaba el vehículo al momento del choque, su esposo, Gustavo Ferraro (40), y sus hijos Matías (18), Andrés Lucas (11) y Thiago Benjamín (3). La joven herida es Lucía Belén (16), quien fue hospitalizada en Rosario do Sul.

De acuerdo al relato de allegados, la familia se había mudado a Rosario hace unos 10 años. Gustavo era jefe del área de sistemas de la empresa Paladini y Leticia desempeñaba idéntico cargo en la Empresa Provincial de la Energía (EPE).

Vivían en Alberdi y sus hijos concurrían al colegio Boneo. El mayor, Matías, había terminado quinto año en noviembre pasado y el más chico iba a empezar el jardín de infantes.

Una misa en la parroquia de la escuela reunió a amigos y conocidos de los chicos, profundamente doloridos por la suerte de la familia (ver página 4).

Los Ferraro viajaban junto a una familia vecina con la que habían alquilado una casa en Praia da Pinheira, en Santa Catarina, para pasar 15 días de vacaciones. Llevaban tres meses planificando el viaje que, en segundos, terminó en una tragedia.

Guillermo Ciclione, su esposa y su hija circulaban en un auto delante de sus amigos cuando se produjo el accidente.

"Escuchamos un estruendo y vimos que ellos no estaban atrás de nuestro auto. Volvimos y nos encontramos con esa escena", contó Ciclione al diario brasileño Hora Zero.

El hombre señaló que lo único que pudieron hacer fue recoger algunas pertenencias de sus amigos y luego su esposa y su hija fueron al hospital junto a la adolescente que sobrevivió al accidente.

"Queremos esperar hasta que se recupere, éramos muy amigos", sostuvo.

Ciclione, asimismo, fue el encargado de comunicarse con la familia de Ferraro en la ciudad de Santa Fe.

"Me dejó completamente tieso y mudo, casi que no podía reaccionar. Jamás esperé tener que escuchar algo semejante. Fue terrible, terrible", contó un desconsolado Angel Ferraro, padre de Gustavo.

El chofer de la firma Transporte Planalto y otras siete personas que viajaban en el micro que unía la ruta Sao Gabriel-Livramento sufrieron heridas de distinta consideración.

Después de que el accidente se hiciera público, la transportista emitió un comunicado en el que lamentó la muerte de la familia argentina.

"Planalto se solidariza con los familiares de las víctimas que estaban en el automóvil y con el chofer del ómnibus, que sufrió fracturas en las piernas, como también con los seis pasajeros que fueron atendidos y dados de alta", señala el escrito de la compañía.

El comunicado aclara que "el chofer Alex de Oliveira Pereira estaba con su carga horaria regular y que no realizó ningún viaje el día anterior"

E indica que "los pasajeros confirmaron que el conductor incluyó una maniobra hacia la banquina como un intento de evitar el accidente, pero aún así fue impactado frontalmente por la Zafira".