Domingo 03 de Enero de 2021
Como se había previsto, el Hospital Carrasco volvió congregar ayer gran cantidad de personas para realizarse testeos de Covid-19. Desde el centro de salud advirtieron que si bien las pruebas se mantienen en números normales (entre 120 y 150 por día), ese panorama obedece a la presencia de muchos asintomáticos a los que se les hace una evaluación clínica, pero no se lo hisopa. No obstante, en algunas jornadas, como la de ayer, el 50 por ciento de los análisis dio positivo.
La directora del hospital ubicado en Avellaneda al 1400, Gabriela Quintanilla, explicó a La Capital que en estas últimas cinco jornadas se realizaron unos 150 test diarios. Y justificó las colas que se observaron en el centro de salud.
“La cantidad de gente que consulta es la misma, se hacen entre 120 y 150 hisopados por jornada. Notamos que después de Navidad y Año Nuevo aumentó un poco la presencia de concurrentes, pero no es un incremento notable. Y esa demanda es de gente asintomática. Por eso, repetimos que no se trata de ir a hisoparse. No obstante, como en cualquier otro centro de salud, se atiende la consulta”, remarcó Quintanilla.
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La médica recordó que, como lo publicó este diario el domingo pasado, muchas personas concurren al hospital para asegurarse que no tienen coronavirus, por tranquilidad para las reuniones sociales o por los requisitos que exigen algunas provincias.
Sin embargo, reiteró que el Carrasco no extiende certificados de “no positivo” con test rápidos para aquellos que deban trasladarse a otras provincias y dijo que el ritmo de testeos “se mantiene estable”.
En relación a los casos positivos, recordó que en el pico de la pandemia superaban el 60, 70 e incluso se llegó al ciento por ciento. “Fueron los momentos de crisis, pocos días, una semana nada más, pero hubo presión sanitaria y casi la totalidad de camas de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) estuvo ocupada. Ese porcentaje fue cayendo en los últimos dos meses aproximadamente, y ahora oscila en un 20 y 40 por ciento, y en algunas jornadas alcanza el 50 por ciento”.
Sobre la evaluación a los pacientes, y en la determinación de a quién hisopar y a quién no, Quintanilla destacó que los equipos de Salud “ya tienen un recorrido y experiencia de varios meses” desde que comenzó la pandemia.
Testeo de sospechoso
“Contamos hoy (por ayer) con seis médicos hisopando, equipos con enfermería y administrativos. La experiencia en la consulta ha mejorado mucho. Por eso ya se distingue a aquellos que llegan porque tuvieron contacto con el contacto de un positivo, y es asintomático. Esos casos no se hisopan”, recordó la funcionaria.
En ese sentido, recordó que “en el estudio del hisopado rápido se detectan restos de virus en la rinofaringe, que aparecen entre las 24 o 48 antes, o las 24 o 48 del inicio de los síntomas. Quiere decir que si una persona estuvo con un contacto de otro contacto y no tiene síntomas, no le vamos a encontrar nada”.
Negativo sin constancia
Además, remarcó que el test rápido es diagnóstico, si da negativo no excluye la enfermedad. Por eso la idea de ir a buscar un certificado que diga “no positivo, no va a suceder. Hay que distinguir que si es positivo sí le dan la información con el tratamiento, y si es negativo se debe procesar otra muestra por análisis de PCR, que es más profundo con un técnica más compleja, y tarda 24 horas”.
“En otras palabras —insistió— a una persona que tiene por los menos 24 o 48 horas de síntomas compatibles con Covid se la evalúa clínicamente, incluso con radiografías y laboratorio, y se hace el test rápido. Si es positivo, recibe el certificado con la constancia, pero si es negativo, no recibe nada impreso, deber esperar el estudio de PCR”.
No obstante, la directora del Carrasco dijo entender a las personas que por distintas circunstancias se preocupan por realizarse el examen. E indicó que si hubiera un cambio importante en la realidad epidemiológica, el secretario de Salud, Leornardo Caruana, se lo comunicaría a la población.
Cuidado propio y comunitario
“Esperemos que esto no suceda, queremos preservar la salud de la población, aunque no veo genuinas intenciones de respetar los protocolos y cuidarse. Es numerosa la concurrencia a la zona de la costa norte y otros lugares. Es fácil hablar con el diario del lunes, como se dice, pero tenemos un modelo viviente en Europa. Si sucede allí el segundo pico y las mutaciones, es de esperar que acá pueda ocurrir algo similar; sobre todo, por nuestra falta de adherencia social al cuidado propio y comunitario, es de prever que volvamos a tener un aumento de enfermos”.
Igualmente, y a pesar de esas conductas sociales, Quintanilla describió un escenario actual que presenta al menos dos variables que pueden atemperar ese potencial panorama: el impacto que tengan las vacunas y la población que ya está inmunizada por haberse contagiado.
“Puede ser menor la cantidad de personas contagiadas con estas variables, y a eso hay que sumarle las temperaturas”. De todos modos, apeló a la responsabilidad de la población para no repetir situaciones que pusieron al borde del colapso al sistema de salud.