Los dueños del terror y la muerte en el "Pozo" de Rosario: el "Ciego" Lo Fiego y Agustín Feced

Sellaron el destino de los secuestrados en la ex-Jefatura de Policía. Uno murió preso, del otro persisten dudas de su deceso en Formosa en 1986

17:45 hs - Martes 24 de Marzo de 2026

A partir de 1976 y hasta 1979 funcionó en Rosario el Servicio de Informaciones (SI). El comandante de Gendarmería Agustín Feced, jefe de la policía provincial intervenida, era el "Uno" y participaba personalmente tanto en los secuestros como en la tortura de los cientos de detenidos que pasaron por el "Pozo", que funcionó en lo que hoy es la sede del Gobierno de Santa Fe y en esos años manchados era la Jefatura de Policía (Moreno entre San Lorenzo y Santa Fe). En el mejor de los casos, entraban y salían vehículos celulares con detenidos y autos Falcon de color verde, no oficiales, con otros apresados. A medida que algunos iban recuperando su libertad, los menos, dos nombres retumbaban en sus conversaciones: Feced y José "Ciego" Lo Fiego.

Por el SI pasaron alrededor de 2 mil personas durante 1976 y 1979. El intendente era el capitán de navío Augusto Félix Cristiani, de quien se decía que vivía en una mansión sobre bulevar Oroño y se contaban todo tipo de historias non sanctas.

Sus funcionarios fueron Alberto Mario Casanova, José María Cristía, Jorge Luis Baraldi, Horacio Carlos Álvarez y Héctor Prat, entre otros a lo largo de sus cinco años de gestión. Pero de ellos los rosarinos se enteraban por el diario. En tanto, Lo Fiego y Feced eran los nombres del miedo y el terror.

Luis Megía, uno de los tantos exdetenidos políticos que pasó por el CCD, describió así su experiencia a un medio en 2008: "Estábamos en el medio de la ciudad. Todos los que pasamos por ahí y vivíamos en el 'Pozo' veíamos pasar la gente por la calle, era estar vivo pero fuera de la realidad. Veíamos que la gente seguía con lo suyo, pasaba por ahí sin saber que nosotros estábamos ahí abajo, que habíamos sido torturados, golpeados. Estábamos muy cerca, pero en otro mundo". Un inframundo en el cual tenían recreos espaciados en la terraza e, inclusive, algunos familiares que sabían que estaban allí hacían guardias par verificar posibles traslados.

>>Leer más: Contundente testimonio contra Lo Fiego y Marcote

El "Ciego" Lo Fiego

Lo Fiego, alias el “Ciego” o “Doctor Mortensen”, era conocido. Los antiguos funcionarios de Jefatura, los administrativos, lo conocían muy bien. "Feced era implacable, un hijo de puta con todo y con todos. Al Ciego lo vimos crecer ahí, era un hombre duro pero, ante el amparo de Feced, terminó haciendo lo que hizo", recordaría años después un funcionario policial ya jubilado, que por esos años tenía a su hijo detenido por causas políticas.

Lo Fiego, líder de los torturadores del centro clandestino, ingresó el 31 de enero de 1972 como suboficial subayudante al Comando Radioeléctrico. Luego pasó por la comisaría 17ª, Seguridad Personal y, en abril de 1976, ya como oficial auxiliar comenzó a formar parte de la nómina del Servicio de Informaciones, convirtiéndose en el líder de los torturadores.

Tres de sus excompañeros del Colegio Sagrado Corazón, en el que cursó parte de sus estudios, fueron perseguidos y torturados por Lo Fiego: Ernesto Víctor Enrique Traverso (secuestrado en 1977 y cuyos restos fueron identificados por el EAAF en febrero de 2019), Fernando Alberto Belizán (fusilado en Tucumán en 1976) y Francisco José Iturraspe (exiliado en la década del 70 en Venezuela). También uno de los primos de Lo Fiego cayó preso y fue sometido a distintas sesiones de picana por el mismísimo “Mengele”, otro de sus apodos.

lofiego

José "Ciego" Lo Fiego.

Lo Fiego fue arrestado en agosto de 1984 acusado de secuestro, torturas y desaparición de personas. Sin embargo, en junio de 1987 fue desprocesado gracias a la llamada ley de obediencia debida. Sin ningún proceso en su contra y con el indulto de esa ley, fue ascendido a comisario principal y pasado a disponibilidad en 1998.

Las reaperturas de las causas de lesa humanidad en los Tribunales Federales de Rosario derivaron en un pedido de captura de Lo Fiego, quien se entregó en 2004. Durante la investigación, en diferentes indagatorias reivindicó el uso de la picana eléctrica como método para las supuestas confesiones y dijo que actuó obedeciendo órdenes.

Los abogados que llevaron la causa en su contra destacaron que aportó datos certeros, tanto que creyeron que tenía un registro de lo que había ocurrido. "Se ordenaron no menos de 30 ampliaciones de indagatoria, prácticamente hubo exceso probatorio”, explicaron en distintas entrevistas periodísticas.

>>Leer más: El robo que evidenció la inestabilidad de la democracia: a 40 años del copamiento a los tribunales provinciales

El "Ciego” cumplía su condena en el Penal de Ezeiza, de donde había pedido salir a su casa por problemas de salud, solicitud que fue denegada ya que no contaba con nadie para cuidarlo.

Algo parecido había ocurrido en 2010, cuando la defensa solicitó que hasta que las condenas quedaran firmes se le otorgara la domiciliaria. Sin embargo, la movilización de familiares, organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas impidió ese beneficio.

Lo Fiego murió en cárcel común a los 72 años, pero durante dos décadas gozó de su indulgencia. Fue el miércoles 7 de julio de 2021. Estaba internado desde el 1º de ese mes, cuando fue "derivado de urgencia al hospital Eurnekián de Ezeiza por mal estado general con ictericia generalizada de impregnación en contexto de cáncer de páncreas en estado avanzado", según detalló el informe oficial. No tuvo ningún familiar a mano que se ocupara de él ni de su cuerpo.

El comandante Feced

El jefe de todo, el dueño de los demonios, era Feced, santafesino, nacido en Acebal el 11 de junio de 1921. Hizo su carrera en Gendarmería, donde llegó a comandante, y formó parte del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército Argentino desde junio de 1974, antes del comienzo de la dictadura. Luego le ordenaron intervenir la Policía de Santa Fe. En un comunicado brindado el día que asumió, detalló su futuro accionar: "A los extremistas les digo que, a partir de este momento, tienen 12 horas para abandonar la ciudad. Si no, los acompañaremos a cementerio".

Participó personalmente en secuestros, en sesiones de tortura y en los asesinatos que se llevaron a cabo, a menudo, en lugares lejanos y que, a veces, se hacían pasar como enfrentamientos entre la policía y los militantes armados. Usaba las técnicas de guerra contrarevolucionaria implementada por el Ejército francés con militantes del Frente de Liberación de Argelia en la década del 60, durante la guerra por la liberación.

En distintas investigaciones realizadas tras el final de la dictadura se constató que cerca de mil personas fueron desaparecidas en Santa Fe y Rosario. En el marco de la causa Feced, el gendarme fue acusado de 270 crímenes de lesa humanidad.

image

El comandante de Gendarmería Agustín Feced.

En 1983, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas lo acusó con una gran cantidad de documentación en la que se presentaron nombres de personas desaparecidas, listas de sus colaboradores y se denunciaron entierros anónimos. El 11 de septiembre de 1984, Feced declaró que él recibía órdenes, que actuaba "bajo control operacional". Manifestó, además, que "de cada uno de los tipos de procedimientos realizados" estaban los partes archivados en la Policía de Rosario.

>>Leer más: La causa Feced III continúa en los Tribunales Federales de Rosario

Al pasar la causa a la Justicia federal de Rosario, en 1986, la investigación a cargo de los militares ya llevaba tres años en curso. Feced se hallaba preso desde la apertura del caso (31 de enero de 1984) y en prisión preventiva rigurosa, lo que le prohibía siquiera recibir visitas. O, al menos, esa es la versión oficial. El represor estuvo en el hospital Español, luego en el de Granadero Baigorria y, por último, en el edificio de Gendarmería, en la ciudad de Buenos Aires.

En 1985, según se informó, fue trasladado al Hospital Militar de Campo de Mayo para someterlo a una cirugía de corazón. Una vez allí, los médicos y psiquiatras de Gendarmería le diagnosticaron demencia senil, quedando exento de tener que volver a declarar. Investigaciones posteriores corroboraron que Feced viajó, previo paso por esa institución média, a la provincia de Formosa con la finalidad de planificar un viaje a Paraguay. Cabe resaltar que, pese a todo, técnicamente continuaba detenido.

Muerte en Formosa

En el folio Nº 5.228 de la causa federal Nº 47.913 se sostiene que el 21 de julio de 1986, más precisamente a las 3.30, Feced, de 65 años, moría como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio no traumático en Formosa. Con toda la evidencia en contra, con cientos de declaraciones que lo implicaban de lleno frente a sus detenidos como un verdugo implacable, un certificado de defunción, un declarante y una testigo acreditaron su muerte. Una investigación del periodista Carlos Del Frade puso el foco en una duda: ¿Feced estaba muerto?

En pleno juicio a los militares, uno de los pilares de la causa moría dejando abierta una investigación que, por consecuencia, absolvería a muchos represores. En julio de 1986 se publicó un obituario en el diario La Mañana: "Comandante mayor de Gendarmería Nacional, Agustín Feced. Falleció el 21 de julio de 1986. Su esposa, hijos, hijos políticos, nietos y demás familiares participan su fallecimiento y comunican a sus amistades que sus restos fueron inhumados ayer, a las 17.30, desde casa velatoria España 742".

Las dudas

Sin embargo, en los registros del cementerio no aparece la inhumación. Hay un nicho con su nombre en un espacio de las alturas, pero a Del Frade los enterradores le dijeron que es poco probable que esté allí. El periodista, hoy diputado provincial, se topó con testigos que lo recordaban bien, con un hombre que aseguró haberlo visto y con otro al que Feced le dijo que "iba a morir a Formosa".

Una ficha de hotel registró como pasajero a un tal Feced en el Ariston de Rosario. El papel esgrimía que se había alojado allí el 29 de julio de 1988, en la habitación 111, e indicaba que el pasajero venía de Buenos Aires. También figuraba su número de documento y en profesión decía "militar". Y, por último, aparecía su firma. Pero esa rúbrica nunca se peritó. Dos años después de muerto, la figura cadavérica de un tal Feced volvía a Rosario.

El 15 de diciembre de 1989 los miembros de la Cámara Federal en lo Penal de Rosario declararon "el sobreseimiento definitivo en la presente causa, por extinción de la acción penal, respecto del imputado Agustín Feced". La muerte del excomandante derivaba en la finalización de la investigación. Tal vez Feced no haya muerto ese 21 de julio de 1986, tal vez su cadáver nunca sea exhumado.