Domingo 27 de Marzo de 2022
Lázaro, el bebé de dos meses que ingresó a mediados de febrero a la terapia intensiva del Hospital de Niños Víctor J. Vilela a raíz de las múltiples fracturas y golpes recibidos por parte de sus padres fue pasado a la sala general. Así, y luego de ser operado en varias ocasiones, el pequeño evidencia signos de recuperación que le permitieron dejar el área de cuidados críticos.
La noticia fue confirmada por la subdirectora del Hospital Vilela, Carolina Binner, quien destacó que el traslado a la sala general se produjo el viernes pasado, luego de que Lázaro evidenciara mejorías en sus parámetros vitales.
Por la agresión que sufrió están detenidos ambos padres, de 25 años, a quienes la Fiscalía les imputó el delito de homicidio doloso calificado por el vínculo en grado tentado.
Si bien las agresiones parecen haber comenzado a las pocas horas de que el pequeño nació, la noche del 21 de enero, recién fueron detectadas por los profesionales el 17 de febrero, cuando tras la insistencia de un familiar, los padres lo llevaron a la guardia del Hospital de Niños Zona Norte.
Allí los profesionales detectaron que estaban en presencia de un presunto caso de maltrato y alertaron a las autoridades. Ambos padres quedaron detenidos y por la gravedad de las lesiones Lázaro fue traslado a la terapia intensiva del Hospital Vilela.
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Los médicos que lo examinaron constataron que tenía ambas clavículas fracturadas, fractura en tibia derecha y en el cráneo, y hematomas en el codo y la cara. Es más, el fiscal que entiende en la causa, Adrián Spelta, le dijo a La Capital que presentaba un hematoma en la parte delantera del cráneo "que se condice con el golpe que da el cerebro cuando el pequeño es zamarreado con fuerza”.
El caso conmocionó al barrio Sarmiento, el enclave de la ciudad donde el bebé vivía con sus padres en una habitación de la casa que con esfuerzo amplió su abuela junto a su pareja.
Qué le sucedió a Antonella, la mamá de Lázaro, es algo que su propia madre aún no puede explicar. "No puedo entender cómo pudieron hacerle eso a este angelito”, admitió Adriana, quien ya manifestó en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia su decisión de quedarse con la guarda del pequeño una vez que le den el alta.
Por lo pronto, Lázaro se recupera. Le operaron las clavículas fracturadas y de a poco este pequeño león se aferra a la vida a punto tal que logró salir del área de cuidados críticos.
Su abuela y su pareja se turnan para ir todos los días al Vilela a cuidarlo.