La lluvia obligó a suspender el Vía Crucis personificado en el Monumento a la Bandera

Comenzó a realizarse a pesar de un alerta amarillo vigente desde el jueves y tuvo que interrumpirse 10 minutos después de que se iniciara

Viernes 03 de Abril de 2026

El tradicional Vía Crucis personificado que se realiza año tras año en el Monumento a la Bandera tuvo que suspenderse a 10 minutos de haber iniciado por las lluvias que se desataron sobre la ciudad. En un principio, la idea era pasar la actividad al interior de la Catedral, pero los organizadores decidieron aplazar por completo la celebración.

Un alerta amarillo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), vigente desde el jueves, marcaba que en todo el sur de Santa Fe, incluido Rosario, se iban a desarrollar lluvias de variada intensidad este viernes por la noche. A pesar de la advertencia, se decidió avanzar igual con la celebración que, cada año, compromete a 150 personas en escena, donde los participantes de la puesta se ponen en la piel de Jesús para conmemorar su camino hacia la cruz.

Al comienzo del Vía Crucis, alrededor de las 19.30, se vieron los primeros relámpagos sobre el Monumento. La actividad siguió su marcha pero sólo por 10 minutos: una lluvia torrencial obligó a detener por completo la celebración. Incluso, asistentes al evento comentaron que en ningún momento pudieron prenderse las luces para iluminar las acciones de los actores en escena.

WhatsApp Video 2026-04-03 at 19.31.39
Your browser doesn’t support HTML5 video

En un primer momento, desde la organización indicaron a La Capital que la idea, en caso de que se cumpliera el pronóstico, era pasar las acciones al interior de la Catedral. Sin embargo, al momento de decidir la suspensión del Vía Crucis, se estableció el aplazamiento total de la actividad.

>> Leer más: Fin de semana largo bajo agua: alerta amarillo por tormentas que contempla varias jornadas

La propuesta se desarrolla desde 2005 y, a partir del 2008, adoptó al Monumento como su escenario principal con el objetivo de unirse en oración por la paz en el mundo, a través de una puesta en escena que busca revivir la Pasión y Muerte de Cristo frente a una multitud de rosarinos y ciudadanos de la región que se acercan hasta la ciudad para ser parte de la actividad.