Detrás de escenarios, atletas y competencias, se encuentran cientos de personas que harán posible el desarrollo de las actividades
06:00 hs - Miércoles 02 de Septiembre de 2026
Un gran evento deportivo comienza mucho antes de que el primer atleta ingrese a una cancha. Incluso mucho antes de que se enciendan las luces de un estadio, se escuche el himno de una delegación o se entregue una medalla, existe un enorme trabajo que permanece detrás de escena: planificación, reuniones, recorridas, protocolos, logística, tecnología, transporte, salud, seguridad, comunicación y cientos de decisiones que deben estar coordinadas para que todo funcione cuando llegue el momento.
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 representan, en ese sentido, un nuevo desafío para una estructura de trabajo que Rosario viene consolidando desde hace años a partir de la organización de grandes acontecimientos deportivos.
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Las experiencias de los Juegos Suramericanos de Playa 2019, los Juegos Suramericanos de la Juventud 2022 y los Jadar 2025 dejaron equipos capacitados, conocimiento acumulado y una metodología de trabajo que ahora vuelve a ponerse en marcha para recibir a delegaciones de 15 países. Esta vez, con una escala mayor.
Un trabajo conjunto
La organización de los Juegos en Rosario requiere una articulación permanente entre el gobierno de la Provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario y el Comité Organizador Local, además de la participación de organismos nacionales, federaciones deportivas, clubes e instituciones.
Cada área, desde las direcciones hasta las operativas, tiene responsabilidades específicas, pero todas forman parte de una misma estructura. El objetivo es que las y los deportistas puedan concentrarse exclusivamente en competir, mientras detrás de cada escenario funciona una compleja maquinaria organizativa.
En ese entramado, los equipos municipales tienen un papel fundamental, aportando experiencia y conocimiento sobre el territorio, la ciudad y la organización de grandes acontecimientos.
En este marco, el Comité Organizador Local es el punto de articulación de las distintas áreas que intervienen en los Juegos. Desde allí se coordinan los equipos técnicos, deportivos y operativos y se mantiene el vínculo permanente con Odesur, con los comités olímpicos nacionales, las federaciones y los distintos organismos involucrados.
Es una tarea que comenzó hace dos años y que se intensifica a medida que se acerca el inicio de las competencias.
El deporte, en el centro
El área de Técnica Deportiva trabaja junto a las federaciones internacionales y organismos correspondientes para garantizar que cada competencia pueda desarrollarse de acuerdo con las exigencias técnicas de cada disciplina.
Escenarios, equipamiento, horarios, oficiales técnicos, jueces y todos los requerimientos específicos forman parte de una planificación que debe estar lista antes de que comiencen los Juegos.
A esto se suma el trabajo con los comités olímpicos nacionales, que permite acompañar a cada delegación desde su llegada a la ciudad y durante toda su permanencia.
Voluntarios
Otra de las grandes fuerzas de los Juegos será el Voluntariado. Rosario cuenta con una experiencia acumulada en este campo a partir de los grandes eventos realizados en los últimos años. Personas de distintas edades y perfiles se suman para cumplir funciones en escenarios, ceremonias, atención, información y acompañamiento de las delegaciones.
El voluntariado representa, además, una de las formas más directas de participación de la comunidad en el evento.
Logística
Detrás de cada jornada deportiva habrá también un enorme despliegue de Operaciones y Logística. El transporte deberá garantizar los traslados de atletas, oficiales, jueces y miembros de la Familia Suramericana. También se organizarán los movimientos desde la Villa Suramericana y los hoteles hacia los distintos escenarios de competencia.
A esto se suma la planificación de alojamientos, alimentación, acreditaciones, conectividad y todos los servicios necesarios para que las delegaciones puedan desarrollar su actividad.
Es una operación que deberá funcionar durante cada uno de los días de los Juegos, con múltiples recorridos y horarios que requieren coordinación permanente.
En un evento internacional de estas características, la información también es parte de la competencia. Los equipos de acreditaciones trabajan para garantizar el acceso de atletas, oficiales, jueces, prensa, voluntarios y todas las personas autorizadas a los espacios correspondientes.
A su vez, conectividad y tecnología serán componentes esenciales para asegurar el funcionamiento de los sistemas de competencia y comunicación.
Y junto a ellos estará el equipo de Comunicación y Prensa, encargado de contar los Juegos, generar información oficial, acompañar a los medios de comunicación y mostrarle al mundo lo que sucede en Rosario.
Una organización transversal
La salud tendrá un dispositivo específico para acompañar a atletas, delegaciones, trabajadores y espectadores, con presencia en los escenarios y articulación con la red sanitaria.
La seguridad, por su parte, requiere un trabajo coordinado en todos los niveles: municipal, provincial y nacional.
A este esquema se suma la labor de Protección Civil, que forma parte de la planificación preventiva y de la respuesta ante eventuales situaciones que puedan producirse durante las jornadas de competencia.
La premisa es clara: anticiparse, coordinar y estar preparados.
Los Juegos también tienen una dimensión institucional y educativa. El área de Protocolo tendrá a su cargo el acompañamiento de autoridades, representantes de Odesur, comités olímpicos nacionales y otras autoridades que estarán presentes durante el evento. Además, el área se encarga de las ceremonias de premiación de los deportes, uno de los momentos más emotivos del evento.
En paralelo, el componente educativo buscará que los Juegos trasciendan los escenarios deportivos. Las visitas guiadas permitirán que alumnas y alumnos de distintas escuelas puedan acercarse a los espacios vinculados con el evento y conocer su funcionamiento, mientras que los congresos y actividades académicas abrirán un espacio de intercambio sobre deporte, educación, gestión y diferentes disciplinas.
Así, los Juegos no serán solamente una competencia para quienes estarán dentro de los escenarios: también buscarán involucrar a la comunidad.
La experiencia de los espectadores también tendrá un componente especial a través de las activaciones y acciones de sponsors, que permitirán generar propuestas alrededor de los escenarios y acercar las marcas y organizaciones al público.
Todo forma parte de una planificación integral que debe convivir con la competencia deportiva sin interferir en su desarrollo.
El principal capital de Rosario para afrontar esta organización no está solamente en sus escenarios deportivos. Está también en su gente. En los equipos que aprendieron a organizar grandes acontecimientos, en quienes participaron de los Juegos Suramericanos de Playa 2019, en quienes hicieron posible los Juegos Suramericanos de la Juventud 2022, en quienes trabajaron en los Jadar 2025 y en quienes ahora vuelven a ponerse la camiseta para asumir un desafío todavía mayor.
Cada evento dejó aprendizajes y cada experiencia permitió capacitar nuevos equipos. Y cada organización fue construyendo una capacidad que hoy se pone nuevamente al servicio de la ciudad.
De esta manera, cuando el 12 de septiembre comiencen los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, el público verá atletas, competencias, medallas y escenarios colmados. Pero detrás de cada una de esas imágenes habrá cientos de trabajadoras y trabajadores haciendo que todo funcione. Equipos municipales, provinciales, integrantes del Comité Organizador, voluntaria/os, técnica/os, profesionales de la salud, personal de seguridad, equipos de logística, transporte, comunicación, protocolo, tecnología, educación y operaciones, entre otros. Una enorme red que trabajará durante semanas para que Rosario pueda recibir a Sudamérica.