Incautan copias de un juego que promueve las violaciones
La venta de un videojuego para PlayStation de origen japonés, prohibido expresamente por el Ministerio de Justicia de la Nación porque incita a quien lo utiliza a protagonizar violaciones, torturas, pederastia y actos de discriminación, fue detectada ayer en las calles de la zona oeste de Rosario y se decomisaron cerca de 30 copias. La maniobra se transformó en la punta del ovillo que los pesquisas siguen ahora para tratar de determinar si hay una verdadera red operando en esta ciudad dedicada a comercializar este tipo de materiales.

Jueves 22 de Abril de 2010

La venta de un videojuego para PlayStation de origen japonés, prohibido expresamente por el Ministerio de Justicia de la Nación porque incita a quien lo utiliza a protagonizar violaciones, torturas, pederastia y actos de discriminación, fue detectada ayer en las calles de la zona oeste de Rosario y se decomisaron cerca de 30 copias. La maniobra se transformó en la punta del ovillo que los pesquisas siguen ahora para tratar de determinar si hay una verdadera red operando en esta ciudad dedicada a comercializar este tipo de materiales.
  Se trata del “Rapelay” (rape significa violación en inglés), un videojuego en el que el protagonista es un hombre que sale de prisión y decide vengarse de la mujer que lo denunció por un intento de violación. Así, el jugador encarna a este ex convicto que viola a su denunciante, la hermana de ésta (de 12 años) y a la madre de ambas chicas. El juego hasta permite escoger el modo de sometimiento sexual de las víctimas.
  El principio de la historia comenzó a escribirse el último fin de semana, casi al mismo tiempo en que el ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak, advertía que “Rapelay” había sido prohibido en el país porque, según destacaba, “se trata de una clara apología de abuso sexual, violación, torturas, discriminación contra la mujer y pederastia”.
  Horas después, la Guardia Urbana Municipal (GUM) recibió un llamado donde un vecino advirtió que el polémico juego se vendía en el submundo de la piratería ilegal de DVD y CD que gana cada vez más espacio. En este caso, el denunciante aportó que ese material podía comprarse sin problemas en las calles de una populosa barriada de la zona oeste.
  A raíz de esto, la GUM, personal de la Agrupación Unidades Especiales de la policía e integrantes de la Subsecretaría de Seguridad municipal iniciaron las pesquisas que terminaron ayer con el decomiso de 26 copias del polémico juego.
  Según detalló el titular de la GUM, Mariano Savia, las investigaciones dejaron al desnudo el accionar de un hombre de unos 35 años, quien sería el distribuidor de este tipo de materiales en ese sector de la ciudad. “Baja las películas y juegos de internet y tendría una base de distribución en un domicilio de la zona”, señaló el funcionario.
  El decomiso incluyó cerca de 300 películas, en su mayoría pornográficas, entre las que se encontraban las 27 copias del aberrante juego. “Es una verdadera apología del delito”, sintetizó Savia.
  La venta y distribución de este tipo de materiales está penada con prisión que va desde los seis meses hasta los cuatro años. l