Martes 22 de Agosto de 2023
Por paradójico que parezca, una de las profesiones más esenciales para el desarrollo humano a lo largo de todo su ciclo vital es una de las que más necesita especialistas en ese amplio y extenso campo como es el lenguaje. Se trata de fonoaudiología, una licenciatura que se estudia en la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y que con el correr de la pospandemia tomó mayor relevancia por las problemáticas del lenguaje a raíz de los entornos comunicacionales que debieron improvisarse como consecuencia del encierro. Qué rol ocupa la tecnología en las infancias a la hora de adquirir la facultad del lenguaje que, de por sí, supone siempre una complejidad propia de una facultad humana.
"La población en general no sabe exactamente a qué nos dedicamos y piensa que sólo se trata de corregir el fonema "r" mal pronunciado o inconvenientes en la voz, y en realidad eso es una visión muy reduccionista de nuestro campo disciplinar", asegura la presidenta del Colegio de Fonoaudiólogos de Rosario, Marcela Cieri, en declaraciones a La Capital respecto al lanzamiento de la convocatoria de estudiantes de fonoaudiología para sumar profesionales en un área demandada, según las sociedades médicas del país.
Uno de los factores que impulsan este tipo de campañas es la extensa lista de espera para poder concretar un turno con un profesional, precisamente en el ámbito de la salud pública, a raíz del aumento de la demana y falta de cargos.
Sin embargo, Cieri asegura que esa visión reduccionista sobre esa profesión se debe a una cantidad de factores, tales como la desinformación de las incumbencias de ese área disciplinar. "La fonoaudiología trabaja con la comunicación humana a lo largo de todo el ciclo vital y comprende distintas amplias áreas de incumbencias, tales como fonoestomatología (que tiene que ver con la producción del habla, problemas de deglución y otras dificultades), audición y lenguaje", plantea.
En ese marco, precisó que la fonoaudiología tiene capacidad para intervenir en salud y educación. "Cuando hablamos de lenguaje como organizador del pensamiento, sabemos que refiere a los procesos de aprendizaje y sus patologías, que invaden el cerebro humano en la adultez propio de las afectaciones en el lenguaje... es un campo disciplinar amplísimo que no se conocen en la población; ergo, tiene como consecuencia una visión reduccionista de la profesión, que supone que ayudamos a pronunciar un un fonemar o una disfonía", argumenta.
Cleri aseguró que desde la escuela de Fonoaudiología (UNR) se hacen campañas acerca de cómo está estructurada la carrera y sus alcances. Consta de 5 años de cursada al que se suma la elaboración de una tesina, con temáticas y vertientes muy interesantes.
Factores de la alta demanda de fonoaudiólogos
Dentro de las múltiples variables, Cieri, quien también es doctora en Psicología y profesora adjunta de la cátedra Psicología del Lenguaje y el Desarrollo de esa facultad, precisó que la demanda de profesionales en esa área radica en los cambios contextuales ligados a las nuevas relaciones vinculares que instaló la pospandemia y la tecnología tiene una incidencia directa en ese aspecto.
"Lejos de demonizarla, la tecnología tuvo una incidencia respecto a los cambios y modos de comunicación en la infancia temprana, que luego tendrán una consecuencia porque la comunicación humana se aprende con otros y dentro de un contexto social. Es allí donde la tecnología invade y por eso nos encontramos investigando en ese campo, al igual que la pospandemia porque también se generaron modos de comunicación particulares de niños y niñas que nacieron en ese momento, con condiciones atípicas y padres preocupados, situación que influyó en su desenvolvimiento y generó como una suerte de ensimismamiento en la situación comunicativa", argumentó la especialista y docente.
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No obstante, aclaró que estos avatares no significan que haya que etiquetar la infancia con todas las siglas que abundan en la actualidad, puesto que el lenguaje es "una de las funciones humanas que tiene una complejidad propia y la comunicación se da de manera muy particular en su desarrollo y organización interna en cada infancia en su trayecto y recorrido".
"Hay otras variables además que tienen que ver con los contextos primarios que son la mirada, el contacto visual y amoroso de las figuras parentales primarias, tan importantes para las infancias, y en eso vimos que algunas cuestiones sucedieron en esa dinámica y esos procesos de adquisición se vieron resentidos, demorados y hasta ensimismados, por eso creemos que la pandemia puede haber tenido que ver en una mayor consulta a fonoaudiólogos entre otras tantas situaciones", abundó Cieri, quien se especializa en el área de las problemáticas del lenguaje.
Otro de los procesos que salieron a la luz con la pandemia fue la dificultad de muchos niños y niñas de edad escolar a la hora de poner en práctica la capacidad de comprensión lectora y así quedó reflejado en diferentes procesos evaluativos llevados a cabo. En ese sentido, la fonoaudióloga explica que en los procesos de aprendizaje de un objeto cultural como es la lectoescritura, que tiene de base la organización del lenguaje, los aprendizajes sociales se aprenden en ámbitos como tales.
"Eso estuvo resentido y propuesto de otra manera en medio de urgencias y esos procesos que hubo que improvisar en contextos de encierro (cámaras, videollamadas, encuentros virtuales). Esa interacción se vio reformulada y en algunos casos improvisada, y eso tuvo incidencia en procesos de alfabetización de otro modo de estar en los procesos áulicos", apuntó.