El Superior y el Poli recortan contenidos para el ingreso 2021
En lo que va del año, ambas escuelas trabajaron con la atención enfocada en los ingresantes. Ahora arrancan los cursillos.

Domingo 16 de Agosto de 2020

Los preuniversitarios, tanto alumnos como docentes y los ingresantes al cursado 2021, no enfrentan pocos obstáculos en el marco de la pandemia y la imposibilidad de realizar clases presenciales. Los que iniciaron en marzo su primer año del secundario en el Superior de Comercio y el Instituto Politécnico no llegaron a pisar las aulas, muchos no tenían acceso a conectividad ni a dispositivos, y no pudieron siquiera a conocer a sus profesores. Los exigentes exámenes de ingreso para alcanzar una vacante en las escuelas de la Universidad de Rosario (UNR) se preparan mayoritariamente en clases o institutos particulares que costean las familias, y también cambiaron sus modalidades y programas: tanto el cursillo virtual que el Poli dictará a más de 400 aspirantes desde esta semana, y los contenidos para los más de 600 preinscriptos del Superior. Los directivos indicaron que los contenidos que se evaluarán para el ingreso 2021 serán los de 6º grado.

   “Nadie estaba preparado”, cuentan sin medias tintas los directores del Supe y el Poli, Gabriela Zamboni y Juan Farina, respectivamente, y coinciden plenamente en que las principales dificultades se presentaron con los alumnos de primer que año.

   “En los años subsiguientes los chicos ya tienen herramientas, ya saben razonar —señala Zamboni—. Pero en el caso de 1er. año ese es todo un desafío en el marco de una virtualidad que quebró sus expectativas”.

   Si bien en ambos establecimientos se organizaron a través de plataformas, envío de materiales y, en algunos casos encuentros virtuales, el acceso a la conectividad no estaba garantizado.

   “Pensar que en todas las casas hay computadoras disponible es un error porque, en muchos casos, se comparten, las requieren sus padres para trabajar o sus hermanos, y es imposible que puedan trabajar horas a través del teléfono”, indica la directora del Superior.

   Sin embargo, va más allá y agrega que “creer que los adolescentes están completamente digitalizados y saben todo de las tecnologías es un error. Es cierto que no tienen miedo, pero no se las saben todas”.

El Conectar Igualdad

Con ese escenario, la primera tarea que se dieron fue relevar la situación de los alumnos y definir intervenciones.

   “Fue artesanal. A medida que aparecían dificultades, se buscaron soluciones”, indicó Farina, desde el Poli. Así, vistas las necesidades, ambos directivos desempolvaron las netbooks del Conectar Igualdad, que se entregaron durante el kirchnerismo.

   “Se las llevamos a los domicilios”, explica Farina, y señala que si bien la prioridad estuvo en los alumnos, también algunos docentes las recibieron.

   Ante los problemas de conectividad, la UNR puso a disposición módem y abonos, o se entregaron chips para acceder al servicio de internet.

De cara al 2021

Además de reprogramar las actividades de este año, como son las prácticas profesionalizantes de los alumnos del 6º del Politécnico, también el ingreso para el año próximo se modifica.

   En las dos escuelas no solo hubo que cambiar modalidades, sino además contenidos. Los cursillos, en el caso del Politécnico, y los exámenes de noviembre ya no se organizan en torno a los contenidos de 7º grado, sino de 6º.

   En el Superior dejaron de lado la modalidad presencial del cursillo y abrieron una preinscripción ya habilitada en su sitio web donde en apenas 24 horas hubo 300 anotados.

   “Ahí estamos subiendo materiales, invitándolos a conocer la escuela, con videos de referentes y docentes de la escuela, y mostrando los contenidos”, indica su directora.

   En el caso del Politécnico, con más de 400 inscriptos, sí habrá cursillos, pero serán virtuales. También Farina indicó que se recortaron contenidos y se requirió un trabajo arduo de los docentes para quienes también la virtualidad es una novedad. “Ni siquiera podemos decir cómo serán los exámenes de noviembre porque no hay escenarios ciertos por delante”, dijo el directivo, que señaló que en un año tan fuera de lo común, la cantidad de aspirantes “no cayó respecto de años anteriores”.

Las estrategias de la universidad para acompañar a sus alumnos

“El ingreso a la universidad implica para el estudiante hacer un proceso subjetivo interno, inicia la transición a otra etapa de su vida, en la que va a encontrarse con una nueva cultura, compañeros y vivencias. Esto siempre genera expectativas, ansiedades, temores, ilusiones”, señala Mariela Lindozzi, directora de Orientación Estudiantil de la UNR, mientras repasa las estrategias desarrolladas para acompañar a los estudiantes.

   “La pandemia nos encontró con áreas de trabajo preparadas para dar respuestas a los estudiantes y su entorno, y poder además contener y alojar a los estudiantes de la universidad”, destaca.

   Antes del inicio de la crisis sanitaria, las áreas de Bienestar y Orientación Estudiantil “ya trabajaban de manera virtual, garantizando accesibilidad y la llegada de los servicios”, dicen y añade: “Instalada la pandemia, las estrategias se consolidaron, aumentaron los canales y el acompañamiento”.

   Según explica, “los resultados del primer período de cursado nos encuentra con datos muy alentadores, que permiten visualizar el lazo de todos los actores de la comunidad universitaria: estudiantes, equipos profesionales, personal docente y no docente, y autoridades”, lo que permitió mantener programas de becas, tutorías, canales de comunicación para ingresantes y espacios de consulta en la plataforma Comunidades”.