Parque acuático: las contradicciones que dejan expuesta a la política doméstica

Hace tres semanas, la oposición pidió frenar la reconversión de la costa norte. Ahora solicita seguir adelante, pero a medias

19:05 hs - Viernes 19 de Junio de 2026

Se acerca el año electoral y la premisa en la política parece ser una sola: "Hay que estar". No importa cómo. Hay que imponer un mensaje porque en 2027 las urnas volverán a hablar. Y a esas urnas hay que darles contenido. La gente debe votar y es el momento (siempre pensando desde la óptica de la política) de estar.

Es en esa lógica que debe analizarse lo que sucede en la política doméstica. Ya hemos dicho que el oficialismo gobernante en Rosario comunicó muy mal de qué forma se iba a reconvertir la costa norte y se iba a emplazar un parque acuático, y ese error inicial fue el sustento que le dio oxígeno a una oposición que se envalentonó detrás de la defensa de una playa pública que el proyecto oficial no destruye. Por el contrario, amplía y pone en valor. Pero el error autoinfligido fue más fuerte y encendió las luces del show.

Luz, cámara, acción..

Primero se montó una estrategia en redes donde la oposición instaló la idea de que habría una sesión extraordinaria para frenar el parque acuático. Lejos de todo tipo de sustento legal, la sesión nunca se pudo hacer pero igual se armó un show mediático que siempre se capitaliza en política.

La puesta en escena fue más allá y el arco opositor liderado por el referente de Ciudad Futura y candidato por el kirchnerismo en las últimas elecciones, Juan Monteverde, llevó el tema a la Justicia. En efecto, se presentó una medida de no innovar en la que literalmente se solicitó disponer “la inmediata suspensión de toda obra, demolición, vallado, movimiento de suelo, instalación, modificación física o intervención material sobre el área de la Rambla Catalunya, balneario La Florida y sectores adyacentes...”.

Esto fue el 1º de junio. Apenas 17 días después, Monteverde pidió ayer la palabra en el Concejo y propuso que las obras de reconversión de la costa norte siguieran adelante pero no así el parque acuático. Es decir, hace tres semanas frenaron todo y ahora piden que siga, pero a medias. Parece que no se perdía tanta playa pública, que las obras de saneamiento en un conducto pluvio-cloacal como el Piaggio, que hoy es foco de contaminación, deben hacerse y que todo el sector debe revalorizarse.

En la sesión, Monteverde solicitó "que avancen las obras en La Florida mientras la Justicia decide qué pasa con el parque acuático" y dejó en claro que "todos queremos las mejoras en la Rambla".

Se insiste nuevamente en el hecho de que el parque acuático, que es una parte de todo un plan integral, se comunicó mal. Más allá de ese error, esa obra no debía discutirse en el Concejo porque no modifica ningún elemento urbano que necesite una excepción que deban aprobar los ediles. Y en política los errores se pagan.

El parque acuático igual seguirá siendo la punta de lanza de una oposición que sabe que allí puede lastimar. Por más que en su estrategia queden expuestas sus contradicciones.

Esa contradicción también le dejó el campo libre al oficialismo. Fue el propio intendente el que salió a fustigar a Monteverde en la red social X y amplificó el sainete.

"Ponete de acuerdo", le dijo para dejar en evidencia las idas y vueltas del hombre con más posibilidades de disputarle la Intendencia en 2027.

Algo es seguro: el cruce dialéctico entre ambos está muy lejos de lo que le sucede al común de los mortales cada día. Los rosarinos tienen múltiples problemas y, en definitiva, ambos líderes buscan lo mejor para la ciudad. Desde miradas opuestas y tal vez en las antípodas del pensamiento político. Lo ideal sería que primara el diálogo y no las contradicciones. De ambas partes.