La ciudad

El pasillo de barrio Martin que unió a los vecinos en un original festejo

Los más chicos ya son la tercera generación de residentes y celebraron el cumpleaños del lugar, que nació hace 66 años al calor de la Yerbatera Martin.

Miércoles 08 de Enero de 2020

En pleno barrio Martin, anoche se dio un festejo muy particular. Un grupo de vecinos festejó el cumpleaños del pasillo donde viven tras una iniciativa de lo más chicos del lugar, que son la tercera generación que reside allí y quienes pasan sus días de una manera muy distinta a la que pueden experimentar otros chicos en el centro.

El objetivo fue homenajear el lugar donde viven siete familias pregonando el respeto, la convivencia y rescatando la historia de un conjunto de viviendas que nació en uno de los barrios más icónicos de la ciudad.

El mismo lunes, los chicos y chicas que viven en el pasillo pensaron en festejar el cumple del lugar. Así, fueron hasta la última casa, casi en el centro de manzana, donde vive Beatriz D'Angelo (73), una de las primeras habitantes. Ella les contó desde quién fue la arquitecta que diseñó el sitio (Matilde Luetich) hasta cuánto hacía que existía el pasillo.

Y en un sólo día, Delfina, Morena, Federico, Ciro y Joaquín conocieron la historia del lugar donde viven y juegan, armaron tarjetas de invitación, hicieron guirnaldas y organizaron el festejo de los 66 años del pasillo de 9 de Julio 148, que por las anécdotas que cuentan los vecinos y las tres generaciones que ya pasaron por allí, parece un barrio dentro de otro barrio.

"Yo fui la primera que llegó a vivir, cuando había dos casitas nomás y recién empezaba todo, hace 66 años", cuenta Beatriz, que a lo largo de la charla con LaCapital recordará a decenas de vecinos que pasaron por allí. En base a sus vivencias, Betty, como la conocen, fue armando la historia del lugar.

Así, recuerda cuando no había portón y el pasillo era de libre circulación, en la época que se mudó desde Presidente Roca entre Córdoba y Rioja. Para ese entonces, el lugar no estaba poblado como ahora: "Esto me parecía el fin del mundo. No quería saber nada".

A su recuerdo se suma su vecina Graciela Guerschanik (72), quien llegó en 1983 y suma: "En esa época había pocos edificios".

Los recuerdos de la infancia y la convivencia son las cuestiones que rescatan los vecinos del pasillo. Sobre eso, Betty dice: "Los amigos de mi hijo siempre se acuerdan del pasillo, de las plantas". A ella, se suma Graciela: "Vivir en este pasillo es la bendición. Somos todos, más que vecinos, hermanos".

El barrio alrededor de Martín

El pasillo que cumplió 66 años es una de las tantas estructuras que nacieron a partir de la instalación de la yerbatera que funcionó desde 1929 por iniciativa de Jules Ulysses Martín, el suizo que puso una bisagra a la historia de la ciudad con sus actividades.

La sede comercial de Martín y Cía (firma que constituye junto a su compatriota Justin Berthet en Paraguay para adquirir el único molino harinero de ese país) se emplazó en Rosario en 1898; específicamente, en Sarmiento entre Urquiza y Tucumán.

En 1902, Martín y Cía producía el primer lote de yerba mate procedente de los cultivos de San Ignacio, en Misiones, lugar elegido para producir a gran escala. El mismo Martín pensó en Rosario para instalar la sede comercial "por estar en el centro de la República, con redes ferroviarias y fluviales en todas las direcciones, lo cual me permitiría darle a todo el país un precio uniforme a mi producción".

El predio industrial montado sobre avenida Libertad en 1929 estaba destinado al molino y el depósito. La imponente construcción posibilitó el desarrollo del barrio a su alrededor que hoy lleva su nombre. La empresa del suizo devenido en rosarino fue la primera en plantar, producir, industrializar y expandir yerba mate cultivada en el país.

Tras poco más de 50 años, la yerbatera fue demolida en 1981 y todos sus equipos se trasladaron a San Ignacio.

Julio, como se lo conoció desde su radicación en Argentina, no sólo dejó el legado de la yerbatera en la ciudad. Fue presidente de la Bolsa de Comercio, cónsul de Suiza, uno de los creadores de la compañía de seguros La Unión Gremial y el responsable indirecto del nacimiento del Che Guevara en Rosario.

El matrimonio de Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna era vecino de los campos de Martín en San Ignacio. Con la intención de que su primer hijo naciera en Buenos Aires, pasaron por Rosario para que el empresario suizo los asesorara ya que, por entonces, comenzaban a incursionar en el cultivo de la yerba mate.

Sabiendo la situación de Celia, quien estaba embarazada, Martín los convence para que descarten la idea de quedarse en un hotel y se alojen en un moderno edificio construido por La Unión Gremial, en Entre Ríos y Urquiza. El resto, es historia conocida.

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